Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.
Yo tengo un número racional de automáticos.
Y quitado eso de mis casi diez citizen no me saca nadie

Que es un concepto de soporte al marketing lo demuestra que ha pasado de ser un medio a ser un fin.
Estoy deseando ver ese hilo, animo con el!!Mi primer reloj es un cuarzo de Casio, un F-10 que me regalaron en el año 82. Curiosamente, el segundo fue un automático de Thermidor que me regalaron con una diferencia de minutos.
Era un crío y el digital tiraba mucho más que el otro que se ha pasado casi toda su vida en su caja.
El primer reloj que me compré fue un Citizen Promaster a pilas a mediados de los 90, que resulta tener un movimiento de cuarzo espectacular de ver y que funciona al nivel de un Precidrive de hoy. Y segundo que me compré un automático, mi primer Seiko.
Por un lado siento una fascinación muy profunda por los mecánicos, ver funcionar esas cosas tan pequeñas, fabricadas desde hace tantos años sin la tecnología y capacidad industrial que tenemos en la actualidad, siempre me ha tenido enamorado.
Los cuarzos los tenía como algo normal, quizás porque son digitales y es una tecnología que por mi profesión tengo muy vista.
Ha sido gracias al foro que me he parado a ver lo que realmente son, precisamente a raíz de algunos hilos sobre si tienen alma o no y similares, y me han fascinando lo mismo que los mecánicos, son auténticas joyas de la ingeniería y están en sitios donde no me había imaginado que podrían estar.
Cuando presenté mi Lunar Pilot prometí que haría un hilo hablando del cuarzo desde un punto de vista técnico pero que no hiciese falta tener un título de ingeniero industrial para entenderlo.
Lo estoy preparando, me pareció una cosa sencilla cuando dije que lo haría, no me imaginé lo profunda que era la madriguera del cuarzo; a ver si lo termino de una vez y lo publico por si a alguien le interesa saber como funcionan.
Hola Mario...estoy bastante de acuerdo. Pero como en casi todo en la vida, el marketing hace mucho.Este post no va de historia, porque esta historia ya la sabemos, sino de marketing.
Para el aficionado medio, decir que un reloj de cuarzo "no tiene alma" es casi un dogma. Sin embargo, si retrocedemos a 1970, el cuarzo era el futuro: era más preciso, más resistente y al principio, mucho más caro, porque era la novedad.
Ver el archivos adjunto 3445924
El primer Astron de Seiko costaba unos 10 mil euros actuales (ajustando inflación). El cuarzo nunca entró en el mercado como un reloj barato sino como un reloj mejor.
Lo que hoy llamamos "la crisis del cuarzo" fue, en realidad, una revolución tecnológica que casi aniquila a la industria suiza. Y si bien al principio trataron de sobrevivir compitiendo en tecnología (CEH, Beta 21), al final lo hicieron mediante la mayor campaña de reingeniería de percepción jamás vista: convencer al mundo de que lo menos eficiente era, en realidad, lo más valioso.
Fijémonos en un par de anuncios anteriores a la crisis del cuarzo
Ver el archivos adjunto 3445940
Ver el archivos adjunto 3445939
En ambos se empieza apelando a la precisión, y en uno de ellos a la fiabilidad. La relojería suiza sienpre fue sobre precisión y fiabilidad, esas dos características eran las definitorias de un buen reloj.
Si llevamos a los años 60 un reloj solar termocompensado, y les decimos que el reloj va a funcionar fácilmente 30 años dando la hora exacta, qué creéis que pensarían de ese reloj? Cuánto pagarían por él?
Pues bien, la respuesta de Suiza, liderada por figuras como Jean-Claude Biver y Nicolas Hayek, fue brillante: si no podemos ganar en precisión, ganaremos en romanticismo. Dejaron de vender "instrumentos para medir el tiempo" y empezaron a vender "arte mecánico". El mensaje implícito era: Cualquiera puede comprar un reloj que da la hora exacta, pero solo un caballero aprecia la complejidad de un escape de áncora. En un podcast que escuchaba ayer de Nicholas Foulkes decía que aquello de Blancpain de "nunca hemos hecho un reloj de cuarzo y no lo haremos jamás" fue un eslogan que les salió de casualidad gracias a que, siendo honestos, Blancpain estaba fuera de combate y por eso nunca llegó a hacer un cuarzo. Sería equivalente a decir "Nokia nunca hizo un smartphone ni lo hará jamás" (Nokia si lo hizo, era solo un ejemplo 😆).
Poco a poco e ignorando por completo los cuarzos de calidad, se empezó a asociar el cuarzo con lo desechable, lo electrónico y lo frío. En contraste, se elevó al reloj mecánico a un nivel casi espiritual. Este relato caló tan hondo que hoy muchos coleccionistas desprecian relojes de cuarzo de altísima ingeniería, buenísimos acabados y montados a mano (como el Grand Seiko 9F) simplemente porque no tienen un muelle real y un escape convencional. Hemos sido condicionados a creer que el mantenimiento caro y la imprecisión son "carácter".
Por otro lado, se ha desprestigiado el salto del segundero. El "tic-tac" dse convirtió en sinónimo de reloj barato, cuando en realidad los deadbeat seconds eran una complicación en el pasado! 😆 Llega al punto el absurdo, que como el barrido fluido se convirtió en el símbolo del lujo, hay calibres como el VH31 de Seiko que tiene barrido continuo siendo cuarzo, lo que tiene como ventajas ninguna y como desventajas mayor desgaste y gasto de pila.
Irónicamente, los primeros relojes eléctricos y muchos cuarzos de alta gama como el Spring Drive pueden tener barridos fluidos, pero la narrativa de la afición ha decidido que si el segundero salta, el reloj "no merece la pena". Es una victoria estética que ignora la superioridad técnica del oscilador de cuarzo.
En fin, ¿significa eso que hacemos el tonto comprando relojes mecánicos?
Rotundamente y en mi opinión, NO. La tecnología antigua es preciosa, y es una victoria para la aficion e incluso para la humanidad que coexistan los dos sistemas y podamos disfrutar de todos. Ahora bien, lo que sí es hacer el tonto es rechazar el cuarzo.
Y hasta aquí la reflexión del día, que se me ocurrió escuchando el podcast que mencionaba acerca de la crisis del cuarzo, y además teniendo como contexto que he llevado al relojero para un servicio parcial mi Tag Heuer S/EL (Senna) que no reseteaba bien el crono. Toca limpieza del tren de engranajes, aceitado, y reemplazar una de las bobinas. Hay fornituras, se le puede hacer servicio, como a un reloj mecánico (o eso me han asegurado, y me lo creo porque son SAT de Tag Heuer). La diferencia con un mecánico es que el tiempo entre servicios es mucho mayor y el coste bastante menor al de un crono mecánico, de ahí que mi colección tenga cada vez más cuarzos, una amplia colección de mecánicos es la ruina para cualquier trabajador por cuenta ajena 😆
Buen domingo!
Si a ver, creo que hay que tener cuidado de asegurar que solamente sea marketing porque muchas veces miramos al pasado e hilamos los puntos que conocemos (como no puede ser de otra manera), en este caso, sería el pensar que empresas con mucho dinero pueden condicionar/manipular al resto de la gente... Pero pudo haber otros factores que no podamo ver, como que la tendencia natural de algunos aficionados (que no se nos olvide que no somos mayoría, a la mayor parte de la gente los relojes ni le van ni le vienen) se valorar más lo que consideramos más exclusivo.Hola Mario...estoy bastante de acuerdo. Pero como en casi todo en la vida, el marketing hace mucho.
Jajajaja 🤣 🤣 🤣 🤣Como lo que dicen las madres de los porros y las drogas duras:
Los cuarzo son la puerta de entrada a los smartwatches.
Estoy deseando ver ese hilo, animo con el!!