Pues depende, hay relojes que los tengo un tiempo en el "radar" hasta que me decido y otros que son fruto del momento. Eso sí, los que son más "impulsivos" intento que sean algo diferente y especial.
Lo ilustro con dos ejemplos de este año. Por un lado me he comprado el Hamilton Murph, una compra largamente meditada porque no me gustan los relojes son fecha, sin embargo el Murph me chifló desde que vi Interstellar (una de mis películas favoritas). He tenido el Khaki Field "normal" infinidad de veces, así que ya sabía cómo era el reloj a nivel de tamaño, dimensiones , comodidad, etc. Pero hasta que me decidí a por el Murph pasaron unos años, porque tampoco tenía claro si me satisfaría o no, pero una vez que me lo probé lo vi claro y se vino para casa.
Por otro lado, la compra impulsiva fue el Citizen Tsuyosa seconde/seconde. Cuando sacaron esta colaboración me gustó mucho, pero en ese momento no podía comprármelo y tampoco me quitaba el sueño. Además, a mi ciudad solo llegó uno, casualmente a mi CO Citizen habitual, el relojero me llamó para ofrecérmelo al ser cliente habitual pero decliné la oferta. Al cabo de unos meses fui al CO para comprar otro reloj que me apetecía y el relojero me dijo que le había llegado otra unidad del Tsuyosa seconde/seconde, lo vi en vivo y me encantó (además, yo ya había tenido un Tsuyosa azul "normal" y me gustaba micho el modelo), pero yo iba con la idea del otro reloj, que me llevé al final. Pero el seconde/seconde no se me iba de la cabeza y al día siguiente llamé al relojero para ver si lo había vendido, por suerte aún lo tenía, así que le dije que me lo reservara, que pasaría esa misma tarde. Así lo hice y la verdad es que estoy muy contento con el reloj y con la decisión, es una oportunidad que sentía que no tenía que dejar pasar de nuevo.
Ahora mismo estoy en una especie de "paz relojera", disfrutando de todo lo que tengo, y haciendo un poco de hucha para dentro de unos años darme un capricho especial por mis 50 años. En este sentido no tengo nada pensado, cuando llegue el momento veré del dinero de que dispongo y qué es lo que me ofrece el mercado. Tengo algunas ideas, pero nada decidido porque nunca se sabe.