Totalmente de acuerdo. Desde que la batalla solo se basa en el precio, a base de reducción de costes, y la calidad ha pasado a mejor vida, no en todos los casos...pero es difícil encontrarla, en multitud de profesiones (de todo tipo, relojería, o lo que sea, dentistas, bancos, lo que sea) el que lo sufre es el consumidor. Pero ojo, el consumidor tiene parte de culpa, claro (no hablo en el caso de Mario, sino generalizando).
Yo soy de los que piensa que ciertos sectores o negocios no deberían entrar en esa batalla, y deberían seguir buscando la distinción basándola en la calidad del servicio profesional ofrecido, pero también que debería haber cierta educación/concienciación por parte del consumidor acerca de esto mismo.
Me temo que es un mal sistémico. Difícil solución.
PD: Otro tema sería los que prometen calidad, precio bajo, y tiempos cortos, eso, no existe. Pero ahí entramos en un problema ya de honestidad directamente.