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Lo sé, y te agradezco el comentario, tengo la sensación que la semana que viene te gustará el capítulo! 😉 a mi este Speedmaster no me gusta tampoco pero por importancia histórica hay que ponerlo.Gracias por presentar estos modelos.
Como te comenté en tu anterior aportación reconozco que este tipo de relojes son autenticas herramientas con poco margen al postureo, muy técnicas, quizás de nicho, pero me siguen gustando los modelos más clásicos.
Como siempre, agradecer tu trabajo.
Precisamente este tipo de relojes son por las que escribo estos capítulos … y si… a mi también me gusta mucho, no es mi favorito, pero está en el top tenEsta entrega me ha gustado especialmente. Desconocía la existencia de este modelo. Muchas gracias.
Perdona si he llevado a confusión, la foto de la madera NO es la edición portuguesa, al igual que la foto de portada, las únicas fotos REALES son las que he fotografiado directamente del libro Moonwatch only y son la trasera y la imagen sobre el certificado en portugués. En 2001 el speedy ya no lleva DOT over 90 sino DOT beneath 70. Te miraré exactamente cuando deja de estar el DON pero ahora no tengo el libro a mano.Madre mía que capítulo tan interesante.
Muchas gracias Sergi, lo he disfrutado.
Una duda, la edición que muestras, con el 1861, calibre que se montaba en 2001 como indicas y hesalite, lleva DON en el bisel.
¿Sabes cuándo dejaron de usar el DON aun manteniendo el 1861?
EDITO: Ahora me surge una duda viendo las fotos del reloj sobre la madera y sobre el certificado. ¿Puede ser que el primero lleve DON y el segundo no?
Además, supongo que el la tapa trasera no cabía el Flight qualified by Nasa... etc.
Muchas gracias!
Un saludo,
Queda claro, me había confundido la foto de la madera.Perdona si he llevado a confusión, la foto de la madera NO es la edición portuguesa, al igual que la foto de portada, las únicas fotos REALES son las que he fotografiado directamente del libro Moonwatch only y son la trasera y la imagen sobre el certificado en portugués. En 2001 el speedy ya no lleva DOT over 90 sino DOT beneath 70. Te miraré exactamente cuando deja de estar el DON pero ahora no tengo el libro a mano.
Este Moonwatch vintage de oro es uno de mis griales. Nunca lo tendré, pero bueno… soy muy feliz de todas formas. Jejeje.🛰️ Capítulo 1 — Speedmaster Professional BA145.022-69 (1969)
Ver el archivos adjunto 3389883
El primer Speedmaster “especial” y el nacimiento del mito dorado
Para iniciar esta serie semanal sobre Speedmasters especiales —un hilo que actualizaré cada martes con un nuevo capítulo— he querido comenzar por el modelo que, de alguna manera, lo inició todo. El Omega Speedmaster Professional BA145.022-69, presentado en 1969, no solo celebra la misión Apollo 11 y el primer alunizaje tripulado; también es el primer Moonwatch que Omega creó como edición conmemorativa, y el primer Speedmaster en oro macizo de 18 quilates.
Es una referencia cargada de historia y simbolismo, nacida en un momento en el que el mundo entero celebraba la llegada del hombre a la Luna. Omega decidió rendir homenaje a los astronautas que lo hicieron posible y, al hacerlo, inauguró una tradición que marcaría el futuro del Speedmaster durante décadas.
Ver el archivos adjunto 3389969
La historia detrás del homenaje
Cada una de las unidades destinadas a astronautas incluía una inscripción grabada en el fondo, una frase que resume de forma poética el espíritu de la época:
Poco después del alunizaje del Apollo 11, Omega produjo 1.014 unidades de este Speedmaster dorado. Las primeras piezas, aproximadamente treinta y dos, fueron reservadas para los protagonistas: astronautas del programa Apollo, personalidades de la NASA e invitados especiales.
La entrega tuvo lugar en un evento memorable: un banquete de gala en el Warwick Hotel de Houston, el 25 de noviembre de 1969. Allí se celebró el logro espacial más importante de la humanidad, y Omega quiso agradecer a los astronautas su papel en aquella hazaña entregándoles un reloj especialmente diseñado para ellos. Ese es el motivo por el que, todavía hoy, este modelo recibe el apodo de “Tribute to Astronauts”.
La piezas asignadas al presidente Richard Nixon y al vicepresidente de EEUU fueron rechazadas por protocolo y pasaron directamente al museo de Omega, donde se conservan como unas de las joyas de su colección histórica.
“To mark man’s conquest of space with time, through time, on time.”
El diseño: oro, ónix y un bisel burdeos inconfundible
Estéticamente, el BA145.022-69 es una pieza única. Su caja y su brazalete, ambos en oro macizo de 18 k, contrastan con uno de los detalles más distintivos del modelo: un bisel burdeos que cambia ligeramente de tono según la unidad y la luz. Este bisel se ha convertido en una de las señas de identidad más codiciadas por los coleccionistas.
La esfera, también en oro macizo, incorpora índices de ónix pulido enmarcados en oro, un nivel de detalle inusual en los Speedmaster de la época. El conjunto mantiene la esencia del diseño Moonwatch, pero elevado a una categoría más lujosa y solemne.
En su interior late el calibre 861, sucesor del mítico 321 y motor del Speedmaster durante décadas.
Las unidades del número 33 al 1000, destinadas al público general, incorporaban un fondo distinto al de los astronautas, con el grabado que todos conocemos:
“THE FIRST WATCH WORN ON THE MOON”
Los relojes 1001 a 1008 fueron entregados también a astronautas que en 1969 no habían realizado misiones espaciales, y las realizaron durante este periodo. Del 1009 al 1014 fueron entregadas a distintas personalidades.
Hoy en día, estos relojes son extremadamente buscados, tanto por su importancia histórica como por su belleza y su rareza.
¿Por qué este modelo importa tanto?
Este Speedmaster define tres pilares que, desde entonces, han marcado la identidad del Moonwatch:
El BA145.022-69 no es solo una edición limitada: es el punto de partida de toda la genealogía de Speedmasters especiales que repasaremos en este hilo.
La idea de celebrar misiones espaciales con ediciones especiales. La introducción de metales preciosos en modelos orientados originalmente al uso profesional. La combinación de relevancia histórica y diseño icónico, que convirtió al Speedmaster en un reloj que va mucho más allá de la relojería.