Bueno, no todo podía salir bien. Tengo un disgusto de mil pares de
coj narices.
Por hacerlo corto: he perdido más de 500 fotos correspondientes precisamente a todo lo que me faltaba por traer: desde Czapek a IWC pasando por los independientes de ayer. Y encima por mi culpa, así que ni siquiera puedo culpar a nadie.
Sí he podido salvar lo que yo creo que es lo mejor dela feria (menos mal) y algunos vídeos cortos que grabé por si acaso, pero no compensan ni de lejos el curro que me dí estos días. En fin, más se perdió en Cuba y volvieron cantando, dicen.
Lo mejor de la feria lo vi en Parmigiani, una marca que lleva el apellido del relojero que lo fundó de la mano de la familia Sandoz, propietaria de los laboratorios del mismo nombre. De hecho, Michel Parmigiani, especialista en relojería antigua, era el responsable del mantenimiento de la colección de relojes de la fundación Sandoz, hasta que esta le propuso establecer una manufactura hace ahora treinta años.
La historia de Parmigiani ha sido bastante azarosa, porque si bien ha hecho relojes memorables (y ha funcionado como manufactura de alto nivel para otros, como Richard Mille) económicamente nunca fue viable, y se ha mantenido en el tiempo gracias a las incesantes inyecciones de capital proporcionadas por la Fundación. Poco antes de la Pandemia hubo un cambio de patrones y se conminó a la marca a ponerse las pilas o simplemente la cerrarían. Y parece que el ultimátum funcionó, porque de un tiempo a esta parte no dejan de sorprender con las distintas variaciones de la colección Tonda PF (de
Parmigiani
Fleurieur).
Ya había mostrado alguna de sus referencias, como este discreto GMT...
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... que "jugando con el pulsador a las siete y el coaxial de la corona establece el segundo huso horario. A destacar que la aguja dorada representará el "Home Time" (el de casa) mientras que la que originalmente marcaba ese horario se convierte en "local", esto es, la hora del país donde vayamos a estar.
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Los acabados de caja y brazalete son absolutamente impecables (ese azul es un reflejo de una pared cercana)
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Por no hablar de los acabados de su calibre de manufactura
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Una pieza realmente elegante
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Oh, sí. Una edición en platino limitada a 30 unidades
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En realidad es una trilogía:
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El primero es el GMT Rattrapante que acabamos de ver. El segundo (dos pulsadores, a las siete y a las diez) también rattrapante mide intervalos cortos. Una discreta aguja aparece cuando se necesita, marca los minutos transcurridos y luego desaparece tras la aguja principal. Y el tercero... lo dejo para el final. Veamos antes los Tonda solo hora, que tampoco me importaría nada tener. Esas esferas guillocheadas son una delicia
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Por no hablar del oro...
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Vuelve la serie Toric, la sencillez llevada al extremo (todavía me recuerdo a mí mismo hace más de veinte años escandalizándome porque un reloj de esfera blanca, sin cifras ni nada y agujas "jabalina" costara un millón de pesetas...). Ahora lo han sofisticado un poco más. Calendario perpetuo...
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... y una decoración de calibre guillocheada a mano sencillamente espectacular
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Ah, los cronógrafos
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Y hablando de cronos, llegamos por fin a lo que para mí es The Best in Show de toda la feria. Al menos de la que yo tuve ocasión de visitar.
Sí, esto es un crono. Cinco agujas en el mismo eje para dar la hora y contar lapsos de tiempo.
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¿Cinco? Veamos.
Una, dos y tres. Horaria, minutera y segundera.
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Una pulsación al botón de las siete y se produce la magia: las dos agujas principales (plateadas) se mueven a las doce en punto dejando que las doradas que se ocultaban tras ellas sigan marcando la hora. A su vez, la segundera ha acompañado a las dos primeras y ha empezado a cronometrar. No hay contadores o subesferas: la aguja de los minutos cuenta minutos y la horaria horas, con lo que podemos contar hasta un máximo de doce horas acumuladas (o 11:59 si no nos queremos liar).
Una segunda pulsación detendrá el conteo y una tercera reseteará todo volviendo las agujas plateadas a cubrir las doradas y la segundera a su lugar. Todo comandado por un único pulsador, que supongo que podría ser coaxial a la corona pero que los diseñadores han decidio que sea así.
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Y todo a partir de un calibre automático integrado con 60 horas de reserva de marcha:
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En platino -serie limitada a treinta- cuesta 99.600 CHF. En acero 'solo' un poco más de un tercio para lo que para mí es un prodigio relojero.
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Para mi desdicha, no soy cliente de este tipo de piezas, pero en caso de serlo no tendría absolutamente ninguna duda: uno de estos viviría en mi muñeca...
Bien, contándoos esto he olvidado por un rato la otra desgracia: no tengo más fotos porque las he perdido.
Voy a ver qué puedo hacer con los mini-vídeos y los subo en cuanto pueda.
Por cierto, el mil horas sí es el Haute Rive. Y no por el
tornillaco que decía
@itsmemario sino por los tres metros de muelle real que alberga el mega-barrilete que ocupa todo el diámetro del reloj. Se le da cuerda por el bisel. Una de las fotos que he perdido mostraba al creador de semejante bestia sosteniendo ese muelle... joder, qué mala hos