Cualquier "coleccionista" o amante de la relojería que visite BaselWorld, y más aún este año ha sido exagerado, se trata de una competición para ver "quien la tiene más grande".
Patek, Rolex, Hublot allí son lo que de verdad son, un producto industrial resultado de un marketing que no les diferencia de Candino o Festina a no ser por los materiales y, sobre todo por la brutal inversión en publicidad que luego hay que cargar al producto (en este caso relojes pero podían ser tornillos o retretes) y de ahí su precio.
Donde esta la relojería y el valor de estas máquinas es en la zona de los "Independientes" donde el propietario y/o relojero se sienta en una mesa con un cartel de su empresa y habla contigo de sus experiencia e inventos que luego las "marcas globales" tiran de chequera para borrarlos y quedarse con su trabajo (y ellos encantados de cobrar esos si).
Pero dicho esto, Patek es "alta relojería" dentro de la relojería comercial (producción industrial pero manufacturada por repetición infinita de sus mecanismos), eso no lo discuto.