He leído la entrevista y la verdad es que el señor Biver tampoco dice nada, tan solo que no le gusta, que la única disrupción buena es la que hicimos nosotros...
De hecho, ni siquiera contesta a las preguntas, por ejemplo le preguntan que si el Royal Oak del 72 no fue él mismo, siendo de acero, caro, anguloso, distinto, una provocación y si no será que ese Pop tiene algo de ese espíritu, a lo que responde lapidariamente "EL Royal Oak fue y es para la eternidad una de las primeras disrupciones de nuestra industria" y ahí deja la pregunta.
Y más adelante comenta que hay disrupciones buenas y adecuadas (las suyas) y otras puro juego. Me da la sensación que para él, disruptivo es volver algo que no era lujo (reloj deportivo, acero) en algo carísimo y lujoso pero a revés, hacer de algo lujoso un producto de masas barato no es disrupción.
Y luego, bueno, que hable de hacer más significativo el marketing alguien que ha basado parte de su carrera y sus logros precisamente en marketing, en intangibles, vender historias, formas de vida y a veces mentiras: el reinventor de Blancpain que de paso se inventó un pasado indemostrable y una mitología alrededor, el de Omega y Bond, etc...