jorgesdb
Un señor raro
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Os presento mi segundo HydroConquest, va a ser algo sencillo y que no requerirá de palomitas.
El primero fue el azul de 39 mm de la primera generación, y de aquel reloj a este negro de 42 mm median casi dos décadas de rediseños que han dejado en común poco más que el nombre y los 300 metros de estanqueidad. La otra cosa que me apetecía contar es el movimiento, un cuarzo L157.3 cuyas características están mejor custodiadas que las joyas de la Corona Real Inglesa, no hay manera de encontrar una fuente oficial.
Pongamos un poco de contexto, Longines fabrica desde 1832, y registró Conquest como su primer nombre de familia el 3 de abril de 1954, así que el apellido del HydroConquest es anterior a casi todo lo que hoy asociamos a la marca en el plano submarino.
Hasta ayer pensaba que el Legend Diver había sido el comienzo de la marca en las profundidades marinas, pero el Nautilus Skin Diver de 1958-1959 ya era un diver completo, con caja tipo compressor de EPSA, bisel de baquelita y estanqueidad de 120 a 150 metros. El HydroConquest llega mucho después, en 2007, como diver de 300 metros de la Sport Collection, con bisel giratorio unidireccional, corona atornillada con protectores, fondo atornillado con el logo del reloj de arena alado y cierre desplegable con extensión de inmersión. El primer modelo que sacaron aun no se puede considerar vintage.


El Nautilus, pocas unidades y a precios desorbitados hoy en día. Ya usaban el submarinista en la trasera de la caja.
He estado leyendo bastante sobre este modelo y no todos los medios relojeros están de acuerdo, pero me voy a aventurar a decir que hay tres generaciones, de las que me he saltado una, además de los automáticos.
La primera, de 2007 a 2017, con cajas de 39, 41 y 44 mm, bisel de aluminio y esferas de grandes números árabes en las 6, las 9 y las 12, la firma visual que identificó al modelo durante una década. El azul de 39 mm con el que empecé pertenecía a este tramo.
La segunda arranca en 2018 en el BaselWorld e introduce por primera vez en la línea el inserto de bisel en cerámica, con esfera rediseñada y brazalete nuevo. En 2019 llega la versión íntegramente en cerámica negra, la "stealth", con tallas de 43 y 44 mm, y en 2020 la variante verde.
La tercera empieza en 2023 con el HydroConquest GMT, que trae asas más curvadas, brazalete de eslabones en H, índices aplicados en lugar de los números árabes y fondo con planisferio grabado.
En 2026 ese diseño se extiende a toda la gama de tres agujas, las cajas pasan a 39 y 42 mm, el perfil adelgaza, los automáticos ofrecen cinco colores de bisel cerámico y aparece la primera milanesa de la línea.
Me voy a centrar en los cuarzos, un movimiento que cada día me gusta más.
Que yo haya encontrado, Longines ha usado 3 movimientos de cuarzo, mi primer Hydro llevaba el L263.2, base ETA 955.412, un cuarzo estándar de 7 rubíes a 32.768 Hz, sin termocompensación.
El que presento hoy usa el L157.3, que Longines deja sin documentar más allá del nombre y del que hay fotos con el grabado PreciDrive y el modelo ETA E64.111 termocompensado, con precisión de referencia de +/-10 segundos al año, algo que voy a preguntar a la marca. Las anterior versiones del L157 llevaban otros ETA como el 255.112.

El cronógrafo, en cambio, monta el L440.2, base ETA 251.264, cronógrafo de cuarzo de 27 rubíes capaz de medir hasta la centésima, y aquí sí hay confirmación oficial, Longines respondió por escrito que el L440 está termocompensado y combina PreciDrive y Powerdrive.
Más allá del "nuevo" diseño, la caja es de acero inoxidable de 42,00 mm de diámetro y 11,30 mm de grosor, asas de 21 mm, bisel giratorio unidireccional con inserto de aluminio, no de cerámica, porque en la generación de 2026 la cerámica queda reservada a los automáticos y el cuarzo hereda el aluminio.







El brazalete pierde el doble cierre de seguridad de la primera generación y el extensor de buceo.

No iba a ser más barato solo por ser cuarzo y no un imponente automático de Longines. Así también se aseguran de que otros usuarios te puedan identificar como un usuario de cuarzo, sacar el alquitrán y las plumas y pasearte embadurnado por el pueblo.
Que no den opción a cerámica o a tener un modelo como el automático de dial negro y bisel azul, sumado al pasotismo de ofrecerte las características de HAQ de este cuarzo me dice que, salvo en el VHP, Longines no se toma muy en serio los cuarzos.
Aun con todo esto es una pieza que me encanta y voy a disfrutar unos cuantos años, como su predecesor.
El primero fue el azul de 39 mm de la primera generación, y de aquel reloj a este negro de 42 mm median casi dos décadas de rediseños que han dejado en común poco más que el nombre y los 300 metros de estanqueidad. La otra cosa que me apetecía contar es el movimiento, un cuarzo L157.3 cuyas características están mejor custodiadas que las joyas de la Corona Real Inglesa, no hay manera de encontrar una fuente oficial.
Pongamos un poco de contexto, Longines fabrica desde 1832, y registró Conquest como su primer nombre de familia el 3 de abril de 1954, así que el apellido del HydroConquest es anterior a casi todo lo que hoy asociamos a la marca en el plano submarino.
Hasta ayer pensaba que el Legend Diver había sido el comienzo de la marca en las profundidades marinas, pero el Nautilus Skin Diver de 1958-1959 ya era un diver completo, con caja tipo compressor de EPSA, bisel de baquelita y estanqueidad de 120 a 150 metros. El HydroConquest llega mucho después, en 2007, como diver de 300 metros de la Sport Collection, con bisel giratorio unidireccional, corona atornillada con protectores, fondo atornillado con el logo del reloj de arena alado y cierre desplegable con extensión de inmersión. El primer modelo que sacaron aun no se puede considerar vintage.


El Nautilus, pocas unidades y a precios desorbitados hoy en día. Ya usaban el submarinista en la trasera de la caja.
He estado leyendo bastante sobre este modelo y no todos los medios relojeros están de acuerdo, pero me voy a aventurar a decir que hay tres generaciones, de las que me he saltado una, además de los automáticos.
La primera, de 2007 a 2017, con cajas de 39, 41 y 44 mm, bisel de aluminio y esferas de grandes números árabes en las 6, las 9 y las 12, la firma visual que identificó al modelo durante una década. El azul de 39 mm con el que empecé pertenecía a este tramo.
La segunda arranca en 2018 en el BaselWorld e introduce por primera vez en la línea el inserto de bisel en cerámica, con esfera rediseñada y brazalete nuevo. En 2019 llega la versión íntegramente en cerámica negra, la "stealth", con tallas de 43 y 44 mm, y en 2020 la variante verde.
La tercera empieza en 2023 con el HydroConquest GMT, que trae asas más curvadas, brazalete de eslabones en H, índices aplicados en lugar de los números árabes y fondo con planisferio grabado.
En 2026 ese diseño se extiende a toda la gama de tres agujas, las cajas pasan a 39 y 42 mm, el perfil adelgaza, los automáticos ofrecen cinco colores de bisel cerámico y aparece la primera milanesa de la línea.
Me voy a centrar en los cuarzos, un movimiento que cada día me gusta más.
Que yo haya encontrado, Longines ha usado 3 movimientos de cuarzo, mi primer Hydro llevaba el L263.2, base ETA 955.412, un cuarzo estándar de 7 rubíes a 32.768 Hz, sin termocompensación.
El que presento hoy usa el L157.3, que Longines deja sin documentar más allá del nombre y del que hay fotos con el grabado PreciDrive y el modelo ETA E64.111 termocompensado, con precisión de referencia de +/-10 segundos al año, algo que voy a preguntar a la marca. Las anterior versiones del L157 llevaban otros ETA como el 255.112.

El cronógrafo, en cambio, monta el L440.2, base ETA 251.264, cronógrafo de cuarzo de 27 rubíes capaz de medir hasta la centésima, y aquí sí hay confirmación oficial, Longines respondió por escrito que el L440 está termocompensado y combina PreciDrive y Powerdrive.
Más allá del "nuevo" diseño, la caja es de acero inoxidable de 42,00 mm de diámetro y 11,30 mm de grosor, asas de 21 mm, bisel giratorio unidireccional con inserto de aluminio, no de cerámica, porque en la generación de 2026 la cerámica queda reservada a los automáticos y el cuarzo hereda el aluminio.







El brazalete pierde el doble cierre de seguridad de la primera generación y el extensor de buceo.

No iba a ser más barato solo por ser cuarzo y no un imponente automático de Longines. Así también se aseguran de que otros usuarios te puedan identificar como un usuario de cuarzo, sacar el alquitrán y las plumas y pasearte embadurnado por el pueblo.
Que no den opción a cerámica o a tener un modelo como el automático de dial negro y bisel azul, sumado al pasotismo de ofrecerte las características de HAQ de este cuarzo me dice que, salvo en el VHP, Longines no se toma muy en serio los cuarzos.
Aun con todo esto es una pieza que me encanta y voy a disfrutar unos cuantos años, como su predecesor.