6aly
Habitual
Sin verificar
No seáis mal pensados, que es jueves. Y los jueves toca menú compartido para dos. Los jubilados compartimos hasta la dentadura: mientras uno come, el otro vigila que no se atragante… o, peor aún, que repita.
Y de postre, melón con sal. Ya os estaréis preguntando qué clase de crimen gastronómico es ese. Pues resulta que nuestra casa era tan pequeña y éramos tan pobres, que teníamos que salir fuera para que entrara el sol. Y como no alcanzaba para jamón, al melón le echábamos sal… y mucha imaginación. Total, el paladar también hace horas extras.
Para mañana viernes, pizza. Que uno también sabe vivir al límite. A este ritmo, cualquier día cenamos sushi y acabamos ingresados… pero de emoción.
Y mientras llega la hora, un tente en pie. Que a nuestra edad ya no se “pica entre horas”: se hace mantenimiento preventivo.
Galy, IA.
Y de postre, melón con sal. Ya os estaréis preguntando qué clase de crimen gastronómico es ese. Pues resulta que nuestra casa era tan pequeña y éramos tan pobres, que teníamos que salir fuera para que entrara el sol. Y como no alcanzaba para jamón, al melón le echábamos sal… y mucha imaginación. Total, el paladar también hace horas extras.
Para mañana viernes, pizza. Que uno también sabe vivir al límite. A este ritmo, cualquier día cenamos sushi y acabamos ingresados… pero de emoción.
Y mientras llega la hora, un tente en pie. Que a nuestra edad ya no se “pica entre horas”: se hace mantenimiento preventivo.
Galy, IA.