PARTE IV
Adelante, coged vuestra bebida favorita, pillad sitio y dadle al play.
Bueno, señoras y señores...
Como dije antes, ya lo he comprado y ya está de camino a casa.
Ver el archivos adjunto 3508115
Después de darle más vueltas que un rotor suizo, ya hay decisión.
El elegido ha sido el Tudor Black Bay 58 GMT, por si había alguna duda.
Y la verdad es que estoy tremendamente ilusionado.
Curiosamente, cuando abrí el primer hilo estaba convencido de que terminaría comprando algo completamente distinto. Incluso llegué a pensar seriamente que acabaría con un reloj más elegante o más clásico. Pero cuanto más tiempo pasaba, más volvía una y otra vez al mismo sitio.
A este.
Al final me di cuenta de que no estaba buscando el reloj perfecto. Estaba buscando el reloj que me apeteciera ponerme cada mañana. Y cada vez que intentaba convencerme de otra cosa, terminaba mirando fotos de este.
Ver el archivos adjunto 3508117
Las fotos que subí en el distribuidor oficial, por cierto, no le hacen ninguna justicia. Luces tenues, temperatura de la luz muy caliente… nada que ver con la realidad.
Os dejo algunas fotos que reflejan mucho mejor cómo se ve en persona:
Ver el archivos adjunto 3508118
Ver el archivos adjunto 3508120
Ver el archivos adjunto 3508122
Antes de tener al peque hemos viajado muchísimo. Hemos hecho viajes improvisados, hemos recorrido medio mundo con una mochila y hemos acumulado más anécdotas de las que somos capaces de recordar.
Y, para mi sorpresa, la llegada del crío no ha cambiado eso tanto como imaginaba.
De hecho, acabamos de volver de nuestro primer viaje internacional con él y todavía no tiene cuatro meses.
Seguramente ahora viajaremos de otra manera. Más despacio. Más cargados. Más cansados.
Pero seguiremos viajando.
Y me gusta pensar que este reloj va a acompañarme en la transición.
Porque al final uno cambia muchas cosas cuando es padre, pero hay otras que forman parte de quién eres y siguen ahí.
El GMT, además, es una complicación que siempre me ha gustado. Siempre llevo varias zonas horarias configuradas en el móvil y, aunque no la necesite a diario, me gusta tenerla.
También me encanta la combinación de colores.
El negro mate de la esfera que pare estar vivo.
El burdeos del bisel.
Y los detalles dorados.
Quizá sea una interpretación completamente personal, pero ahora mismo me gusta pensar que esos tres colores representan a los tres miembros de nuestra familia.
Y sí, el dorado representa claramente al más pequeño de la casa.
Otro detalle que me terminó de convencer fue el brazalete de cinco eslabones.
Ver el archivos adjunto 3508124
Me parece espectacular.
Consigue algo que me parece dificilísimo: hacer que un reloj deportivo conserve toda su personalidad y, al mismo tiempo, darle un punto elegante que le permite acompañarte prácticamente en cualquier situación.
Y luego está algo que probablemente solo entenderán los enfermitos como yo.
Las posibilidades de personalización.
Con sus 20 mm entre asas va a admitir prácticamente cualquier correa que se me ocurra ponerle. NATO, cuero, canvas, caucho, sailcloth, milanesa, en grano de arroz, creo que podría ponerle un trozo de paracord o cordino y seguiría viéndose bien... un auténtico strap monster.
Pero además he descubierto una cosa que me parece fascinante.
Existen biseles alternativos para este modelo que transforman completamente su carácter.
Ver el archivos adjunto 3508148
No hablo de hacer inventos raros ni de modificar la esencia de la pieza, sino de cambios reversibles que permiten darle una personalidad completamente distinta.
Os dejo algunos de los que más me han llamado la atención de la web Steel Reef:
https://steelreef.com/products/precision-bezels
Ver el archivos adjunto 3508133
Ver el archivos adjunto 3508134
Ver el archivos adjunto 3508135
No digo que vaya a hacerlo mañana ni mucho menos. Tampoco es tan sencillo como cambiar una correa.
Pero me gusta saber que existe esa posibilidad.
Lo importante es que el reloj tiene una personalidad enorme sin necesidad de tocarle absolutamente nada.
Además, dentro de mi colección encaja de forma perfecta.
Aporta una complicación que no tengo.
Aporta una estética que no tengo.
Más allá de todo eso, este reloj -con está configuración- nace el mismo año que mi hijo: 2026.
Y eso, para mí, tiene un valor sentimental enorme.
Dentro de veinte años seguiré recordando exactamente por qué llegó a la colección.
Sé perfectamente que no es el modelo más popular de Tudor.
Probablemente muchos habríais elegido el BB54, el Monochrome o el BB58 clásico como ya me habéis hecho saber.
Y precisamente por eso me gusta aún más.
Porque si algo he aprendido leyendo este foro es que comprar relojes intentando gustar a todo el mundo es una batalla perdida.
Si todos hiciéramos eso, acabaríamos teniendo exactamente la misma colección, se acabaría la conversación y el mundo tal y como lo conocemos sería mucho más triste y terminaríamos llamando Coke al increíble Tudor GMT Ironman...
Ver el archivos adjunto 3508149
Por suerte cada uno encuentra sus propios motivos para enamorarse de una pieza.
Y este GMT ha encontrado los suyos conmigo.
No sé si dentro de diez años seguirá siendo mi reloj favorito.
Lo que sí sé es que dentro de diez años seguirá recordándome exactamente quién era yo cuando lo compré.
Así que gracias a todos los que habéis participado en esta pequeña locura colectiva.
Me habéis ayudado a ordenar mis ideas, a cuestionar mis decisiones y, sobre todo, a disfrutar muchísimo del camino.
Prometo volver cuando llegue con un hilo de presentación en condiciones.
Mi vieja Fuji ya está preparada y el objetivo macro también.
Y el protagonista, por fin, ya está decidido.
¡¡Gracias por tomaros otra más conmigo y seguirme el rollo!!
Ahora toca esperar...
Un abrazo a todos.
Y gracias por hacer de este foro uno de los rincones más sanos y agradables de internet.