Ironside
Forer@ Senior
Sin verificar
Buenas a todos/as.
Adelante, coged vuestra bebida favorita, poneos cómodos y dadle al play.
HABEMUS RELOJ.
Después de meses de dudas, cambios de opinión, visitas al distribuidor oficial, análisis comparativos y una cantidad indecente de tiempo invertida en mirar relojes...
La esquizofrenia relojil ha llegado a su fin.
O al menos de momento.
Si habéis seguido mis últimos hilos bajo el ya mítico título de "Esquizofrenia relojil", sabréis que mi cabeza ha sido un auténtico campo de batalla durante los últimos meses/semanas.
Para quien quiera refrescar la memoria o ponerse al día, dejo aquí la cronología completa de mi particular teatro kabuki:
Por cierto, soy plenamente consciente de que en algún momento perdí el control de la numeración de los hilos.
Semos jumanos.
Resumen: Lo que parecía una compra relativamente sencilla para conmemorar el nacimiento de mi hijo acabó derivando en un episodio agudo de CRI, acompañado de síntomas clásicos como aperturas compulsivas de hilos, comparativas a horas intempestivas y una revisión completa de la caja cada tres días.
Sigo en pie gracias al Dr. @piano que me recetó:
Lo que iba a ser un simple reloj de celebración terminó convirtiéndose en un viaje por Omegas vintage, Longines, Tudor, Grand Seiko, relojes herramienta, relojes de vestir y aproximadamente diecisiete cambios de opinión por semana.
Mi cabeza era una asamblea permanente.
Aparecieron grandes candidatos.
Algunos fueron fruto de un calentón.
Otros parecían claros favoritos durante unos días para desaparecer sin dejar rastro a la semana siguiente.
Y unos pocos consiguieron quedarse rondando por ahí durante semanas.
Pero cada vez que pensaba que tenía tomada la decisión, terminaba volviendo a este reloj.
Y cuando uno siempre vuelve al mismo sitio, normalmente es por algo...
Y después de varios días llevándolo prácticamente sin quitármelo, creo que ya puedo compartir unas primeras impresiones con algo más de fundamento que la emoción del momento.
Pero antes de nada, UNA MENCIÓN ESPECIAL
Quería daros las gracias a quienes participasteis en los hilos anteriores.
No voy a citar nombres, ya sabéis perfectamente quiénes sois, y ademas, no me gustaría olvidarme de nadie.
Gracias por los consejos, las bromas, las opiniones y por aguantar semejante nivel de indecisión.
Ahora si, ¡al lío!
Lo primero que me gustó fue el equilibrio general del conjunto.
Sus 12,8 mm de grosor en mi muñeca se sienten de maravilla, esperaba algo mucho más contundente y no, la sensación es magnífica. Se asienta perfectamente y resulta muchísimo más cómodo de lo que había imaginado
El brazalete de cinco eslabones también merece una mención especial.
Primero, aporta una versatilidad enorme. Dependiendo de cómo se mire parece un reloj deportivo o una pieza mucho más elegante.
Segundo, el cierre T-Fit es de esas cosas que no parecen importantes hasta que las pruebas. El ajuste es milimétrico. Mis dieces para Tudor.
Tercero, es cómodo y flexible a rabiar, ¡qué manera de adaptarse a la muñeca! En serio os digo, en mi humilde opinión, diría que aporta la comodidad de una correa de cuero. Es-pec-ta-cu-lar.
Y cuarto, es preciosa de cabo a rabo.
Ahora entiendo perfectamente el entusiasmo que despierta entre tantos coleccionistas.
Y luego están los colores.
El negro mate.
El burdeos del bisel.
Los detalles dorados.
Reconozco que en fotografías ya me gustaban, -los gustos son como los culos, cada uno tiene el suyo-, pero en persona ganan muchísimo.
Hay algo en esa combinación que consigue que el reloj tenga personalidad propia: vintage, pero moderna, con el full equip de Tudor y sin resultar estridente.
Además, me gusta pensar que este reloj reúne varias cosas importantes para mí.
.
.
.
Pero no todo iba a ser de color de rosa…
Mi experiencia ha sido un poquitito agridulce, llamadme tiquismiquis si queréis.
Pero el reloj me llego de esta guisa:
A ver... Vale que el reloj está perfectamente, tiene todos los plastiquitos protectores, está en perfectísimas condiciones.
Peeero como primer reloj de lujo que adquiero, la experiencia se me ha atragantado una pizca.
¿Os parece normal o estoy fatal de lo mío? En fin. Sigo con las amarguras.
Juzguen ustedes:
Como buen enfermo relojero, una de las primeras cosas que hice al recibirlo en casa fue consultar los datos de Tudor ID (hay que pasar la tarjeta por detrás del smartphone con NFC para poder consultar los resultados de las pruebas para el certificado METAS) y estos son los resultados:
Os dejo ahora unas cuantas fotografías más del todoterreno.
Bueno, gracias por haberos tomado estos cafecitos conmigo y por participar en esta pequeña locura relojera.
Me habéis ayudado a ordenar ideas, a disfrutar del proceso y a pasarlo realmente bien durante estos hilos.
La esquizofrenia relojil ha terminado.
O al menos, por primera vez en mucho tiempo no tengo abiertas quince pestañas comparando relojes.
Considerando de dónde venimos, me parece un éxito rotundo.
.
.
.
Bueno, una última cosa antes de terminar…
Y ahora viene la parte en la que vuelvo a necesitar la sabiduría colectiva del foro.
Porque sí, las ganas de trastear siguen latiendo.
Meloncillo: Correas.
Otra de las primeras cosas que quise hacer fue probar algunas de las correas que tengo por casa.
Bueno, pues después de intentarlo con no menos de tres tipos distintos de herramientas para pasadores, he sido incapaz de sacar el brazalete.
No sé si los huecos son especialmente estrechos o si mis herramientas son demasiado gruesas —algo que nunca me había ocurrido con otro reloj—, pero la realidad es que no ha habido manera.
Así que aprovecho para preguntaros:
Si tenéis alguna recomendación concreta de puntas finas o herramientas que funcionen especialmente bien con este modelo, será más que bienvenida.
Another melón: Biseles.
Algunos recordaréis que durante mi último hilo de esquizofrenia relojil también salió el tema de los biseles intercambiables de SteelReef.
Pues bien, la curiosidad sigue ahí.
He vuelto a echar un vistazo a los que tienen para este modelo y reconozco que me generan sentimientos encontrados.
Tienen opciones realmente atractivas:
- Azul.
- Burdeos completo.
- Pepsi.
- Y unas cuantas más.
Por un lado, me parece una forma divertida de darle una personalidad completamente distinta al reloj sin realizar ninguna modificación irreversible. Aunque tampoco es que sea supersencillo de hacer.
Por otro, hay una parte de mí que piensa que igual estoy a un paso de cometer una herejía relojera de categoría mundial.
Así que os lanzo la pregunta:
¿Qué opinión os merecen estos biseles? ¿Os parecen una forma interesante de personalizar el reloj o los consideráis un sacrilegio digno de expulsión inmediata del foro?
Y si alguno ha probado los SteelReef, agradecería muchísimo ver fotografías y conocer vuestra experiencia de primera mano.
De momento, no tengo intención de comprar otro reloj.
Pero no puedo garantizar que no termine comprando herramientas nuevas, correas... o un bisel.
La CRI evoluciona. No desaparece.
¡Aunque eso dijo también @LouGran con su primera adquisición del año y hasta no llenar la caja no ha parado! Yo no es por ser el diablo que susurra maldades, pero todavía queda sitio para un séptimo.
El de la muñeca.
Ahora si. Esan agur, txiki!!
¡Un fuerte abrazo!
Adelante, coged vuestra bebida favorita, poneos cómodos y dadle al play.
HABEMUS RELOJ.
Después de meses de dudas, cambios de opinión, visitas al distribuidor oficial, análisis comparativos y una cantidad indecente de tiempo invertida en mirar relojes...
La esquizofrenia relojil ha llegado a su fin.
O al menos de momento.
Si habéis seguido mis últimos hilos bajo el ya mítico título de "Esquizofrenia relojil", sabréis que mi cabeza ha sido un auténtico campo de batalla durante los últimos meses/semanas.
Para quien quiera refrescar la memoria o ponerse al día, dejo aquí la cronología completa de mi particular teatro kabuki:
Por cierto, soy plenamente consciente de que en algún momento perdí el control de la numeración de los hilos.
Semos jumanos.
Resumen: Lo que parecía una compra relativamente sencilla para conmemorar el nacimiento de mi hijo acabó derivando en un episodio agudo de CRI, acompañado de síntomas clásicos como aperturas compulsivas de hilos, comparativas a horas intempestivas y una revisión completa de la caja cada tres días.
Sigo en pie gracias al Dr. @piano que me recetó:
Lo que iba a ser un simple reloj de celebración terminó convirtiéndose en un viaje por Omegas vintage, Longines, Tudor, Grand Seiko, relojes herramienta, relojes de vestir y aproximadamente diecisiete cambios de opinión por semana.
Mi cabeza era una asamblea permanente.
Aparecieron grandes candidatos.
Algunos fueron fruto de un calentón.
Otros parecían claros favoritos durante unos días para desaparecer sin dejar rastro a la semana siguiente.
Y unos pocos consiguieron quedarse rondando por ahí durante semanas.
Pero cada vez que pensaba que tenía tomada la decisión, terminaba volviendo a este reloj.
Y cuando uno siempre vuelve al mismo sitio, normalmente es por algo...
El elegido ha sido el Tudor Black Bay 58 GMT.
Y después de varios días llevándolo prácticamente sin quitármelo, creo que ya puedo compartir unas primeras impresiones con algo más de fundamento que la emoción del momento.
Pero antes de nada, UNA MENCIÓN ESPECIAL
Quería daros las gracias a quienes participasteis en los hilos anteriores.
No voy a citar nombres, ya sabéis perfectamente quiénes sois, y ademas, no me gustaría olvidarme de nadie.
Gracias por los consejos, las bromas, las opiniones y por aguantar semejante nivel de indecisión.
Ahora si, ¡al lío!
Lo primero que me gustó fue el equilibrio general del conjunto.
Sus 12,8 mm de grosor en mi muñeca se sienten de maravilla, esperaba algo mucho más contundente y no, la sensación es magnífica. Se asienta perfectamente y resulta muchísimo más cómodo de lo que había imaginado
El brazalete de cinco eslabones también merece una mención especial.
Primero, aporta una versatilidad enorme. Dependiendo de cómo se mire parece un reloj deportivo o una pieza mucho más elegante.
Segundo, el cierre T-Fit es de esas cosas que no parecen importantes hasta que las pruebas. El ajuste es milimétrico. Mis dieces para Tudor.
Tercero, es cómodo y flexible a rabiar, ¡qué manera de adaptarse a la muñeca! En serio os digo, en mi humilde opinión, diría que aporta la comodidad de una correa de cuero. Es-pec-ta-cu-lar.
Y cuarto, es preciosa de cabo a rabo.
Ahora entiendo perfectamente el entusiasmo que despierta entre tantos coleccionistas.
Y luego están los colores.
El negro mate.
El burdeos del bisel.
Los detalles dorados.
Reconozco que en fotografías ya me gustaban, -los gustos son como los culos, cada uno tiene el suyo-, pero en persona ganan muchísimo.
Hay algo en esa combinación que consigue que el reloj tenga personalidad propia: vintage, pero moderna, con el full equip de Tudor y sin resultar estridente.
Además, me gusta pensar que este reloj reúne varias cosas importantes para mí.
- La complicación GMT me recuerda muchos de los viajes que hemos hecho durante estos años y los que espero seguir haciendo ahora que somos tres.
- El año de lanzamiento coincide con el nacimiento de mi hijo.
- Y la vinculación de Tudor con el Dakar conecta con una pequeña tradición familiar, porque en casa seguimos cada edición con auténtica devoción.
.
.
.
Pero no todo iba a ser de color de rosa…
Mi experiencia ha sido un poquitito agridulce, llamadme tiquismiquis si queréis.
Pero el reloj me llego de esta guisa:
A ver... Vale que el reloj está perfectamente, tiene todos los plastiquitos protectores, está en perfectísimas condiciones.
Peeero como primer reloj de lujo que adquiero, la experiencia se me ha atragantado una pizca.
¿Os parece normal o estoy fatal de lo mío? En fin. Sigo con las amarguras.
Juzguen ustedes:
Como buen enfermo relojero, una de las primeras cosas que hice al recibirlo en casa fue consultar los datos de Tudor ID (hay que pasar la tarjeta por detrás del smartphone con NFC para poder consultar los resultados de las pruebas para el certificado METAS) y estos son los resultados:
- Precisión media: +4,53 segundos/día.
- Variación máxima entre posiciones: +6 segundos.
- Variación entre distintos niveles de carga: +3 segundos.
Os dejo ahora unas cuantas fotografías más del todoterreno.
Bueno, gracias por haberos tomado estos cafecitos conmigo y por participar en esta pequeña locura relojera.
Me habéis ayudado a ordenar ideas, a disfrutar del proceso y a pasarlo realmente bien durante estos hilos.
La esquizofrenia relojil ha terminado.
O al menos, por primera vez en mucho tiempo no tengo abiertas quince pestañas comparando relojes.
Considerando de dónde venimos, me parece un éxito rotundo.
.
.
.
Bueno, una última cosa antes de terminar…
Y ahora viene la parte en la que vuelvo a necesitar la sabiduría colectiva del foro.
Porque sí, las ganas de trastear siguen latiendo.
Meloncillo: Correas.
Otra de las primeras cosas que quise hacer fue probar algunas de las correas que tengo por casa.
Bueno, pues después de intentarlo con no menos de tres tipos distintos de herramientas para pasadores, he sido incapaz de sacar el brazalete.
No sé si los huecos son especialmente estrechos o si mis herramientas son demasiado gruesas —algo que nunca me había ocurrido con otro reloj—, pero la realidad es que no ha habido manera.
Así que aprovecho para preguntaros:
¿Qué herramienta utilizáis vosotros para cambiar correas en los Tudor modernos?
Si tenéis alguna recomendación concreta de puntas finas o herramientas que funcionen especialmente bien con este modelo, será más que bienvenida.
Another melón: Biseles.
Algunos recordaréis que durante mi último hilo de esquizofrenia relojil también salió el tema de los biseles intercambiables de SteelReef.
Pues bien, la curiosidad sigue ahí.
He vuelto a echar un vistazo a los que tienen para este modelo y reconozco que me generan sentimientos encontrados.
Tienen opciones realmente atractivas:
- Azul.
- Burdeos completo.
- Pepsi.
- Y unas cuantas más.
Por un lado, me parece una forma divertida de darle una personalidad completamente distinta al reloj sin realizar ninguna modificación irreversible. Aunque tampoco es que sea supersencillo de hacer.
Por otro, hay una parte de mí que piensa que igual estoy a un paso de cometer una herejía relojera de categoría mundial.
Así que os lanzo la pregunta:
¿Qué opinión os merecen estos biseles? ¿Os parecen una forma interesante de personalizar el reloj o los consideráis un sacrilegio digno de expulsión inmediata del foro?
Y si alguno ha probado los SteelReef, agradecería muchísimo ver fotografías y conocer vuestra experiencia de primera mano.
De momento, no tengo intención de comprar otro reloj.
Pero no puedo garantizar que no termine comprando herramientas nuevas, correas... o un bisel.
La CRI evoluciona. No desaparece.
¡Aunque eso dijo también @LouGran con su primera adquisición del año y hasta no llenar la caja no ha parado! Yo no es por ser el diablo que susurra maldades, pero todavía queda sitio para un séptimo.
El de la muñeca.
Ahora si. Esan agur, txiki!!
¡Un fuerte abrazo!
Última edición: