Ironside
Forer@ Senior
Sin verificar
Buenas a todos/as:
Adelante, coge tu bebida favorita, pilla sitio y dale al play.
Antes de nada, quería agradecer la enorme cantidad de respuestas que recibió mi anterior hilo sobre qué reloj adquirir con motivo de mi reciente paternidad y mis correspondientes dudas existenciales relojiles.
La realidad es que me ayudasteis muchísimo. De hecho, gracias a vuestros comentarios y a varias visitas más al distribuidor oficial, he ido descartando algunas opciones y aclarando otras... aunque, como suele ocurrir en esta afición, cada respuesta obtenida genera automáticamente dos preguntas nuevas.
En fin, vamos al lío.
Resumen para quienes no siguieron el hilo anterior:
Llegué convencido de que buscaba un reloj más elegante, incluso un auténtico reloj de vestir. Estuve valorando seriamente el Longines Flagship Heritage Moonphase y el Longines Spirit Zulu Time, dos relojes que me siguen pareciendo extraordinarios.
Sin embargo, después de probármelos varias veces, llegué a algunas conclusiones.
El Spirit Zulu Time me encanta, pero no termino de verlo dentro de mi colección. Tengo un Alpinist verde, un Hamilton Khaki Field Automatic negro y también un flieger Tipo B. Y aunque el Longines tiene personalidad propia, sigue moviéndose en un territorio relativamente cercano al de los relojes de exploración, los field watches o los pilotos modernos. Me parece precioso, pero no siento que aporte algo realmente distinto a lo que ya tengo.
Y respecto al Flagship Heritage Moonphase en color marfil opalino, la conclusión fue todavía más dolorosa. Cuanto más lo miraba, más bonito me parecía. Sin embargo, al probármelo me dio la sensación de ser demasiado grueso para el papel que pretende desempeñar. La esfera queda muy hundida respecto al borde de la caja y, después de dos visitas para convencerme a mí mismo de que era el elegido, terminé descartándolo con bastante pena.
Total, que después de todo este proceso he acabado exactamente donde probablemente muchos me augurabais que iba a terminar:
Obsesionado con Tudor.
Y ahora sí que tengo un problema.
Porque he conseguido reducir la lista a cuatro modelos... y me gustan los cuatro.
Tudor Black Bay 54 (Solo tenían la versión de caucho, aunque en caso de compra lo pediría con brazalete Oyster).
Probablemente sea el que más me enamora a nivel estético.
Cada vez que veo el BB54 tengo la sensación de que podría ponérmelo absolutamente para todo. La caja de 37 mm, el bisel limpio sin graduación de minutos, el perfil contenido y ese toque dorado tan discreto me parecen una auténtica maravilla.
Un GADA de manual.
Además, con sus 11,2 mm de grosor, es el más fino de todos los candidatos, algo que valoro muchísimo porque cada vez doy más importancia a la comodidad.
Mis dudas: el tamaño y la falta de METAS y futuras versiones que si lo incorporen.
Sobre el papel, 37 mm para una muñeca de 17,4 cm me generan cierto respeto. Hay días que pienso que quedará elegante, proporcionado y con ese encanto vintage que tienen los relojes clásicos. Otros días me convenzo de que lo veré demasiado pequeño y terminaré preguntándome si debería haber dado el salto al siguiente escalón.
Y luego está lo de la ausencia de certificación METAS, sé perfectamente que no necesito resistencia magnética hasta 15.000 gauss para absolutamente nada en mi vida. Probablemente tampoco necesite un reloj capaz de sobrevivir a una misión espacial. Pero ya sabéis cómo funciona esta afición: si dentro de un año aparece un BB54 Master Chronometer, me escocerá un poquito.
Tudor Black Bay 58 Master Chronometer (Solo tenían el modelo anterior, pero al menos pude hacerme una idea bastante aproximada).
Si intentase diseñar sobre el papel mi reloj ideal para el día a día, probablemente acabaría dibujando algo muy parecido a este reloj.
Los 39 mm me parecen prácticamente perfectos para mi muñeca. Mantiene unas proporciones magníficas, incorpora el nuevo brazalete de cinco eslabones —que lo hace tremendamente versátil—, el cierre T-Fit y además llega acompañado de toda la artillería técnica de Tudor.
Entonces, ¿dónde está la duda?
El dorado del bisel y especialmente el triángulo rojo.
Sé que precisamente forma parte de su personalidad, pero me pregunto si dentro de 2 años seguiré viéndolo igual de atractivo. Entre los índices dorados, las agujas doradas y el famoso triángulo rojo, tengo miedo de que termine cansándome.
Tudor Black Bay 58 GMT
Este es probablemente el candidato que más puntos ha ganado durante las últimas semanas. Me parece que lo tiene todo y un toque atrevido con ese color burdeos. Es el más completo -y caro- de todos.
GMT, fechador, certificación Master Chronometer, un tamaño fantástico y un bisel negro y burdeos que me parece espectacular.
Además, aunque pueda sonar contradictorio, todo ese dorado me convence más aquí que en el BB58 estándar. Quizá porque forma parte de una propuesta estética más decidida y menos ambigua.
Pero también me produce sentimientos encontrados.
Quizá sea una percepción exclusivamente mía, pero cuando lo veo inevitablemente pienso en el GMT-Master II "Coke", que son sin tanto dorado o bronce es más versátil y bonito.
Evidentemente Tudor tiene personalidad propia y no necesita vivir a la sombra de nadie. De hecho, creo que el famoso apodo de "Coke" o "Diet Coke" le hace más mal que bien.
Recuerdo leer en un foro inglés que alguien proponía llamarlo "Ironman", y sinceramente me parece infinitamente más épico.
Y luego está el grosor.
No es una diferencia enorme, pero pasar de 11,7 mm a 12,8 mm empieza a notarse.
Por otro lado, tampoco estamos hablando de un reloj de vestir. Es un GMT deportivo y, siendo honestos, 12,8 mm... not bad.
Tudor Black Bay Monochrome
Y llegamos al que probablemente sea el candidato más potente de todos.
Objetivamente me parece una pasada.
Es limpio, moderno, sobrio y tremendamente versátil. Blanco y negro. Sin dorados. Con certificación METAS y una estética que probablemente seguirá funcionando dentro de veinte años exactamente igual que hoy.
Pero -siempre hay un pero-, 41 mm, 13,6 mm de grosor y bastante más peso que el resto.
Me conozco. Sé que si un reloj resulta demasiado pesado o molesto acabará en la caja con su certificado METAS y toda la pesca.
Y aquí es donde os vuelvo a pedir ayuda.
¿Qué haríais vosotros en mi situación?
¿BB54, BB58, GMT o Monochrome?
Prometo volver cuando tome la decisión definitiva... aunque viendo cómo va evolucionando este asunto, tampoco descarto abrir otro hilo dentro de dos semanas con cuatro candidatos completamente distintos.
¡Un saludo! 🫡
Adelante, coge tu bebida favorita, pilla sitio y dale al play.
Antes de nada, quería agradecer la enorme cantidad de respuestas que recibió mi anterior hilo sobre qué reloj adquirir con motivo de mi reciente paternidad y mis correspondientes dudas existenciales relojiles.
La realidad es que me ayudasteis muchísimo. De hecho, gracias a vuestros comentarios y a varias visitas más al distribuidor oficial, he ido descartando algunas opciones y aclarando otras... aunque, como suele ocurrir en esta afición, cada respuesta obtenida genera automáticamente dos preguntas nuevas.
En fin, vamos al lío.
Resumen para quienes no siguieron el hilo anterior:
Llegué convencido de que buscaba un reloj más elegante, incluso un auténtico reloj de vestir. Estuve valorando seriamente el Longines Flagship Heritage Moonphase y el Longines Spirit Zulu Time, dos relojes que me siguen pareciendo extraordinarios.
Sin embargo, después de probármelos varias veces, llegué a algunas conclusiones.
El Spirit Zulu Time me encanta, pero no termino de verlo dentro de mi colección. Tengo un Alpinist verde, un Hamilton Khaki Field Automatic negro y también un flieger Tipo B. Y aunque el Longines tiene personalidad propia, sigue moviéndose en un territorio relativamente cercano al de los relojes de exploración, los field watches o los pilotos modernos. Me parece precioso, pero no siento que aporte algo realmente distinto a lo que ya tengo.
Y respecto al Flagship Heritage Moonphase en color marfil opalino, la conclusión fue todavía más dolorosa. Cuanto más lo miraba, más bonito me parecía. Sin embargo, al probármelo me dio la sensación de ser demasiado grueso para el papel que pretende desempeñar. La esfera queda muy hundida respecto al borde de la caja y, después de dos visitas para convencerme a mí mismo de que era el elegido, terminé descartándolo con bastante pena.
Total, que después de todo este proceso he acabado exactamente donde probablemente muchos me augurabais que iba a terminar:
Obsesionado con Tudor.
Y ahora sí que tengo un problema.
Porque he conseguido reducir la lista a cuatro modelos... y me gustan los cuatro.
Tudor Black Bay 54 (Solo tenían la versión de caucho, aunque en caso de compra lo pediría con brazalete Oyster).
Probablemente sea el que más me enamora a nivel estético.
Cada vez que veo el BB54 tengo la sensación de que podría ponérmelo absolutamente para todo. La caja de 37 mm, el bisel limpio sin graduación de minutos, el perfil contenido y ese toque dorado tan discreto me parecen una auténtica maravilla.
Un GADA de manual.
Además, con sus 11,2 mm de grosor, es el más fino de todos los candidatos, algo que valoro muchísimo porque cada vez doy más importancia a la comodidad.
Mis dudas: el tamaño y la falta de METAS y futuras versiones que si lo incorporen.
Sobre el papel, 37 mm para una muñeca de 17,4 cm me generan cierto respeto. Hay días que pienso que quedará elegante, proporcionado y con ese encanto vintage que tienen los relojes clásicos. Otros días me convenzo de que lo veré demasiado pequeño y terminaré preguntándome si debería haber dado el salto al siguiente escalón.
Y luego está lo de la ausencia de certificación METAS, sé perfectamente que no necesito resistencia magnética hasta 15.000 gauss para absolutamente nada en mi vida. Probablemente tampoco necesite un reloj capaz de sobrevivir a una misión espacial. Pero ya sabéis cómo funciona esta afición: si dentro de un año aparece un BB54 Master Chronometer, me escocerá un poquito.
Tudor Black Bay 58 Master Chronometer (Solo tenían el modelo anterior, pero al menos pude hacerme una idea bastante aproximada).
Si intentase diseñar sobre el papel mi reloj ideal para el día a día, probablemente acabaría dibujando algo muy parecido a este reloj.
Los 39 mm me parecen prácticamente perfectos para mi muñeca. Mantiene unas proporciones magníficas, incorpora el nuevo brazalete de cinco eslabones —que lo hace tremendamente versátil—, el cierre T-Fit y además llega acompañado de toda la artillería técnica de Tudor.
Entonces, ¿dónde está la duda?
El dorado del bisel y especialmente el triángulo rojo.
Sé que precisamente forma parte de su personalidad, pero me pregunto si dentro de 2 años seguiré viéndolo igual de atractivo. Entre los índices dorados, las agujas doradas y el famoso triángulo rojo, tengo miedo de que termine cansándome.
Tudor Black Bay 58 GMT
Este es probablemente el candidato que más puntos ha ganado durante las últimas semanas. Me parece que lo tiene todo y un toque atrevido con ese color burdeos. Es el más completo -y caro- de todos.
GMT, fechador, certificación Master Chronometer, un tamaño fantástico y un bisel negro y burdeos que me parece espectacular.
Además, aunque pueda sonar contradictorio, todo ese dorado me convence más aquí que en el BB58 estándar. Quizá porque forma parte de una propuesta estética más decidida y menos ambigua.
Pero también me produce sentimientos encontrados.
Quizá sea una percepción exclusivamente mía, pero cuando lo veo inevitablemente pienso en el GMT-Master II "Coke", que son sin tanto dorado o bronce es más versátil y bonito.
Evidentemente Tudor tiene personalidad propia y no necesita vivir a la sombra de nadie. De hecho, creo que el famoso apodo de "Coke" o "Diet Coke" le hace más mal que bien.
Recuerdo leer en un foro inglés que alguien proponía llamarlo "Ironman", y sinceramente me parece infinitamente más épico.
Y luego está el grosor.
No es una diferencia enorme, pero pasar de 11,7 mm a 12,8 mm empieza a notarse.
Por otro lado, tampoco estamos hablando de un reloj de vestir. Es un GMT deportivo y, siendo honestos, 12,8 mm... not bad.
Tudor Black Bay Monochrome
Y llegamos al que probablemente sea el candidato más potente de todos.
Objetivamente me parece una pasada.
Es limpio, moderno, sobrio y tremendamente versátil. Blanco y negro. Sin dorados. Con certificación METAS y una estética que probablemente seguirá funcionando dentro de veinte años exactamente igual que hoy.
Pero -siempre hay un pero-, 41 mm, 13,6 mm de grosor y bastante más peso que el resto.
Me conozco. Sé que si un reloj resulta demasiado pesado o molesto acabará en la caja con su certificado METAS y toda la pesca.
Y aquí es donde os vuelvo a pedir ayuda.
¿Qué haríais vosotros en mi situación?
¿BB54, BB58, GMT o Monochrome?
Prometo volver cuando tome la decisión definitiva... aunque viendo cómo va evolucionando este asunto, tampoco descarto abrir otro hilo dentro de dos semanas con cuatro candidatos completamente distintos.
¡Un saludo! 🫡
Última edición:
