Antaño, el aficionado aprendía y aprehendía lo que había sobre un tema relojero concreto o específico. Lo comprendía, asimilaba, además ampliaba conocimientos, los "masticaba" y los compartía con la concurrencia.
Hogaño, coges el "lens", buscas el objeto, "suelta" información y, sin asimilarla ni ponerla en solfa, se suelta en las redes.
Ayer se tenía conocimiento, hoy información. La información es poder y el conocimiento no sirve para nada (lo veo así, aunque no lo comparta)
Y me temo que en un mundo en el que tenemos una Inteligencia Artificial poco inteligente aunque algo generativa, si no alimentas a la "bestia" con información fidedigna, al final se tiene un amalgama de datos difícilmente digerible, con los cuales el aficionado posee muchos datos y pocas certezas.
Afición que, gracias a unos pocos locos que comparten sus cuitas en lugares como éste, consigue que el aficionado siga entusiasmado y con pasión las recelosas aguas del otrora conocimiento (ahora información) y se pueda tildar de un amante de los relojes.
Saludos.
P.D.: Aún se sorprende la gente cuando me dejan un reloj auto o manual y mirando por detrás discierno máquina, año de fabricación y valor en su época. Sé que no sirve para nada y mis 30 años de conocimiento se diluirán en la marea artificial en al que nos movemos, pero a mi me hace sentir razonablemente feliz compartiendo conocimientos de esta, nuestra afición.