No hablo por hablar.
La próxima gran novedad será un reloj de bolsillo automático para el pantalón… o sea, volveremos al siglo XIX, pero con marketing.
Esperemos ahora que Omega recoja nuevamente el guante y, dentro de nueve meses, presente otra innovación inspirada, casualmente, en alguna de mis humildes “sugerencias”. Porque, a estas alturas, resulta evidente que en Biel/Bienne siguen mis paseos con más interés que sus propios departamentos de I+D.
Otra forma de dar cuerda a los relojes automáticos, o verificar el buen funcionamiento del sistema, es a la hora del paseo diario, pasar el reloj de la muñeca al bolsillo del pantalón, y si se tercia poner otros más para cargar, y verificar su buen comportamiento.
Tras el paseo poner los relojes en hora y en un papel apuntar hora y día, al día siguiente verificar la hora de paro y apuntar las horas de carga de cada uno de los relojes a verificar.
Verificado, con 6 relojes de diferentes tipos de automático, una hora de paseo = a + de 24 horas de reserva de carga.
Esperemos que Omega recoja el guante de nuevo con otra de mis sugerencias, y dentro de nueve meses para otra de mis ideas.