J
Jeronimus
Forer@ Senior
Sin verificar
Te explico como yo consigo en un plazo no superior a 30 días cualquier modelo de Rolex y cuando digo “cualquier modelo” me refiero al que desees, sea el Daytona más raro, sea el del dial con el coloringo más extraño.
Hay que tener contactos y yo tengo el mejor, luego te lo explico. Primero visito la tienda, me intereso por el modelo que me gusta, evidentemente me dicen que no y, en el mejor de los casos, me apuntan en una lista. Yo, sencillamente, les comento que insistiré para que me consideren cliente en la seguridad que sabrán apreciar mis esfuerzos.
Ahora viene lo del contacto. Se llama “Montoya”, bueno, realmente se llama “Familia Montoya” y no son especialistas en relojería, para ellos son “pelucos”, su especialidad es la actuación circense, consiste en una cabra montada en una silla que baila al son de una trompeta, es un espectáculo de honda raigambre escénica. Son 30 miembros en tres grupos de diez, con su correspondiente cabra cada uno. Y yo siempre al frente del espectáculo, jaleando, animando, intentando que el respetable público lo pase realmente bien. Así, día tras día en la entrada de la tienda.
Habrás observado en el inicio que he puesto que el plazo nunca ha superado los 30 días, normalmente el concesionario resuelve mi petición en un plazo mucho más breve, pero recuerdo uno de estos que fueron duros, duros y duros, fue necesario traer como complemento un burro cargado de botijos para que claudicarán, es como conseguí al final mi Daytona Le Mans, comprendo las dificultades del concesionario para obtenerlo y la mía para que me prestaran el burro, ganarse la confianza de los Montoya es algo mucho más difícil que la del concesionario.
Hay que tener contactos y yo tengo el mejor, luego te lo explico. Primero visito la tienda, me intereso por el modelo que me gusta, evidentemente me dicen que no y, en el mejor de los casos, me apuntan en una lista. Yo, sencillamente, les comento que insistiré para que me consideren cliente en la seguridad que sabrán apreciar mis esfuerzos.
Ahora viene lo del contacto. Se llama “Montoya”, bueno, realmente se llama “Familia Montoya” y no son especialistas en relojería, para ellos son “pelucos”, su especialidad es la actuación circense, consiste en una cabra montada en una silla que baila al son de una trompeta, es un espectáculo de honda raigambre escénica. Son 30 miembros en tres grupos de diez, con su correspondiente cabra cada uno. Y yo siempre al frente del espectáculo, jaleando, animando, intentando que el respetable público lo pase realmente bien. Así, día tras día en la entrada de la tienda.
Habrás observado en el inicio que he puesto que el plazo nunca ha superado los 30 días, normalmente el concesionario resuelve mi petición en un plazo mucho más breve, pero recuerdo uno de estos que fueron duros, duros y duros, fue necesario traer como complemento un burro cargado de botijos para que claudicarán, es como conseguí al final mi Daytona Le Mans, comprendo las dificultades del concesionario para obtenerlo y la mía para que me prestaran el burro, ganarse la confianza de los Montoya es algo mucho más difícil que la del concesionario.
