En el mes de marzo abrí un hilo para comentar que, con motivo de nuestras bodas de oro, mi esposa me regalaba sí o sí el reloj que, desde los años 70, siempre me había parecido el más bonito jamás diseñado: el JLC Reverso. Me gustaba el pequeño ( 36mm L2L x 20 mm) y como lo hay tanto cuarzo como de cuerda preguntaba opiniones sobre la mejor opción. Me contestasteis 68 compañeros (gracias a todos) y TODOS optasteis por el mecánico, incluso con algún mensaje fundamentalista sobre que se debía prohibir fabricar ese reloj con cuarzo. Fui a la tienda de JLC en Madrid para probarme el reloj pero incluso para mí, que soy de relojes pequeños, me pareció muy pequeño: solo son 20 mm de ancho. De manera que me probé el siguiente tamaño (40 mm L2L). Perfecto. Y ese fue el que mi esposa me regaló. En la tienda de JLC, cuando fui a recogerlo, al saber que era un regalo por las bodas de oro tuvieron el detalle de regalarnos una botella de champagne francés y un tarjetón de felicitación muy emotivo y escrito a mano con una caligrafía exquisita (gracias a todo el personal de la tienda). Aquí van las fotos:
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La correa es de piel de becerro de Casa Fagliano (va firmada) aunque fabricada en Francia. Como ya empieza a hacer calorcito, y de cara al verano, le cambié la correa por una Hirsch de caucho natural (la tengo en más relojes) que me encanta por su comodidad, tacto y aspecto satinado. Creo que le queda bastante bien
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Ni que decir tiene que el reloj se ha quedado pegado a mi muñeca y ya no me lo puedo quitar.
Perdón por el tocho, pero la emoción me ha podido.