asaga92
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Buenas tardes.
El próximo lunes es mi cumple y hará exactamente dos años que me inicié en esto de los relojes. Había hecho algún pinito años atrás, pero oficialmente podemos poner la fecha del 24 de agosto de 2024 como inicio de la afición real.
En otro hilo cuento la historia de dónde me viene la afición por los relojes, pero no voy a repetirme aquí porque no es el objeto de este hilo.
Al principio, las compras eran impulsivas y parecía que me gustaban todos los relojes, me agobiaba porque si no compraba ya en ese momento, sentía que se me iban a escapar, en fin, era una fase de acaparamiento intensivo y precipitado.
Ahora mismo me encuentro en una etapa de la colección que podríamos tildar de más madura. Hago compras meditadas, pensadas y valorando minuciosamente los detalles de la siguiente pieza.
Y en este punto de reflexión, me he percatado de que tengo que desprenderme de ciertos relojes que son auténticas maravillas pero que yo no disfruto (principalmente por el tamaño grande de las mismas, ya que cada vez tiendo a reducir diámetro, encontrando mi punto dulce en los 36mm y con intención de bajar…). Estas piezas, además, me están suponiendo un pesar mental, son como un lastre cuando los veo anclados a la caja, y me obligo a usarlos aún sin apetecerme; por lo tanto, ya algunos han salido y otros están en vías de hacerlo.
A día de hoy, le he dado salida al Tag Heuer Carrera Glassbox Dato verde, y me queda por empaquetar y enviar el Omega Seamaster 300 2254 “Peter Blake”. Han sido dos pesos pesados que me ha costado decidir venderlos, solamente por el hecho de verlos y pensar “vaya! Qué dos piezas tan hermosas he conseguido!”, pero realmente no les estaba dando uso, y no quiero conservar cosas que no utilizo.
Después de este rollo, os dejo foto de los que tengo previsto que se queden y los que ya se han ido o se van a ir marcados con una cruz. Con la excepción del Traska azul, que creo que se solapa un poco con el Lorier, y en mi afán de reducir la caja al mínimo exponente, quizás salga también de la caja, o quizás no porque me gusta mucho y entra bastante en la rotación, siendo mi 2º reloj más usado solamente superado por el G-Shock. Veremos qué pasa con este Traska.
Así, con estos antecedentes, mis relojes que permanecerán son los que me gustan, los que utilizo, los que verdaderamente me llenan sin esperar la aprobación de terceras personas:
-G-Shock para maltratar.
-Seiko Speedtimer 42mm porque me acompañó en el largo parto de mi tercer hijo. Y a pesar de su diámetro, lo llevo muy cómodo porque es compacto y proporcionado. No así el otro Speedtimer de 39mm que se va a ir, que es bastante pesado y cabezón, y no lo porto tan a gusto como el de 42mm, misteriosamente.
-Christopher Ward GMT C63 GMT 36mm; el primero que compré de tamaño reducido y un reloj que me parece una herramienta todoterreno muy divertida.
-Traska Summiteer 36mm, un tipo field perfecto, brazalete sublime y un tratamiento del acero que lo hace resistente a arañazos. Quizás la apertura del dial sea muy grande en relación al bisel y tamaño total, y tiene más presencia en la muñeca de lo que me gustaría.
-Lorier Falcon SIII, es perfecto, fin. Desprende lo que los chavales modernos llaman ahora “aura”, tiene alma vintage en un empaque moderno; es un placer accionar su corona de tamaño sobredimensionado.
-Omega Speedmaster Reduced: el mito acorde al tamaño de mi muñeca. Con el plexy original Omega recién instalado, la pátina de los índices de tritio y su contenido Lug to Lug de 44mm, es una experiencia religiosa llevarlo puesto. Los 39mm del reloj aparentan ser menos, es comodísimo.
Hasta aquí son todos los que me gustan y necesito, pero os planteo la situación actual.
Estoy esperando más de un mes que me llegue el Tudor BB54, que me enviaron equivocadamente la referencia del BB54 Lagoon Blue y cuando abrí el paquete me quedé patidifuso porque no era el que había comprado. Ahora llevo semanas esperando el cambio y se me está pasando la ilusión del reloj. Ya en Navidad compré el mismo reloj y me llegó con una mota dorada en el dial, lo cual consideré un fallo de fabricación y solicité la devolución. Después de aquello, el reloj se terminó sorteando en la tradicional rifa aquí en el foro.
O sea, que he comprado dos veces este modelo y las dos me ha salido rana. No sé qué me tendrá preparado el destino que no quiere que tenga este reloj…
Y por otro lado, visto que la ilusión por el Tudor se está diluyendo, me estoy planteando saltar a mi primera corona, adquirir un Oyster Perpetual 34mm con esfera 3-6-9, y olvidarme del Tudor porque nuestra relación me está recordando a un amor imposible.
Analizado el giro de mi situación hacia el “minimalismo” en una intención de reducir la caja y disfrutar los relojes que tengo, sin obligaciones, sabiendo que absolutamente TODOS los que han quedado finalistas me llenan, ¿qué haríais en este último baile? ¿Espero a que me llegue el maldito Tudor? ¿Me olvido del Tudor y me lanzo a por el Oyster Perpetual?
Y no me planteéis la tercera opción que os veo venir, incorporar ambos, Tudor y Rolex, que eso también lo he pensado 😂
Un saludo y feliz tarde calurosa de agosto!
El próximo lunes es mi cumple y hará exactamente dos años que me inicié en esto de los relojes. Había hecho algún pinito años atrás, pero oficialmente podemos poner la fecha del 24 de agosto de 2024 como inicio de la afición real.
En otro hilo cuento la historia de dónde me viene la afición por los relojes, pero no voy a repetirme aquí porque no es el objeto de este hilo.
Al principio, las compras eran impulsivas y parecía que me gustaban todos los relojes, me agobiaba porque si no compraba ya en ese momento, sentía que se me iban a escapar, en fin, era una fase de acaparamiento intensivo y precipitado.
Ahora mismo me encuentro en una etapa de la colección que podríamos tildar de más madura. Hago compras meditadas, pensadas y valorando minuciosamente los detalles de la siguiente pieza.
Y en este punto de reflexión, me he percatado de que tengo que desprenderme de ciertos relojes que son auténticas maravillas pero que yo no disfruto (principalmente por el tamaño grande de las mismas, ya que cada vez tiendo a reducir diámetro, encontrando mi punto dulce en los 36mm y con intención de bajar…). Estas piezas, además, me están suponiendo un pesar mental, son como un lastre cuando los veo anclados a la caja, y me obligo a usarlos aún sin apetecerme; por lo tanto, ya algunos han salido y otros están en vías de hacerlo.
A día de hoy, le he dado salida al Tag Heuer Carrera Glassbox Dato verde, y me queda por empaquetar y enviar el Omega Seamaster 300 2254 “Peter Blake”. Han sido dos pesos pesados que me ha costado decidir venderlos, solamente por el hecho de verlos y pensar “vaya! Qué dos piezas tan hermosas he conseguido!”, pero realmente no les estaba dando uso, y no quiero conservar cosas que no utilizo.
Después de este rollo, os dejo foto de los que tengo previsto que se queden y los que ya se han ido o se van a ir marcados con una cruz. Con la excepción del Traska azul, que creo que se solapa un poco con el Lorier, y en mi afán de reducir la caja al mínimo exponente, quizás salga también de la caja, o quizás no porque me gusta mucho y entra bastante en la rotación, siendo mi 2º reloj más usado solamente superado por el G-Shock. Veremos qué pasa con este Traska.
Así, con estos antecedentes, mis relojes que permanecerán son los que me gustan, los que utilizo, los que verdaderamente me llenan sin esperar la aprobación de terceras personas:
-G-Shock para maltratar.
-Seiko Speedtimer 42mm porque me acompañó en el largo parto de mi tercer hijo. Y a pesar de su diámetro, lo llevo muy cómodo porque es compacto y proporcionado. No así el otro Speedtimer de 39mm que se va a ir, que es bastante pesado y cabezón, y no lo porto tan a gusto como el de 42mm, misteriosamente.
-Christopher Ward GMT C63 GMT 36mm; el primero que compré de tamaño reducido y un reloj que me parece una herramienta todoterreno muy divertida.
-Traska Summiteer 36mm, un tipo field perfecto, brazalete sublime y un tratamiento del acero que lo hace resistente a arañazos. Quizás la apertura del dial sea muy grande en relación al bisel y tamaño total, y tiene más presencia en la muñeca de lo que me gustaría.
-Lorier Falcon SIII, es perfecto, fin. Desprende lo que los chavales modernos llaman ahora “aura”, tiene alma vintage en un empaque moderno; es un placer accionar su corona de tamaño sobredimensionado.
-Omega Speedmaster Reduced: el mito acorde al tamaño de mi muñeca. Con el plexy original Omega recién instalado, la pátina de los índices de tritio y su contenido Lug to Lug de 44mm, es una experiencia religiosa llevarlo puesto. Los 39mm del reloj aparentan ser menos, es comodísimo.
Hasta aquí son todos los que me gustan y necesito, pero os planteo la situación actual.
Estoy esperando más de un mes que me llegue el Tudor BB54, que me enviaron equivocadamente la referencia del BB54 Lagoon Blue y cuando abrí el paquete me quedé patidifuso porque no era el que había comprado. Ahora llevo semanas esperando el cambio y se me está pasando la ilusión del reloj. Ya en Navidad compré el mismo reloj y me llegó con una mota dorada en el dial, lo cual consideré un fallo de fabricación y solicité la devolución. Después de aquello, el reloj se terminó sorteando en la tradicional rifa aquí en el foro.
O sea, que he comprado dos veces este modelo y las dos me ha salido rana. No sé qué me tendrá preparado el destino que no quiere que tenga este reloj…
Y por otro lado, visto que la ilusión por el Tudor se está diluyendo, me estoy planteando saltar a mi primera corona, adquirir un Oyster Perpetual 34mm con esfera 3-6-9, y olvidarme del Tudor porque nuestra relación me está recordando a un amor imposible.
Analizado el giro de mi situación hacia el “minimalismo” en una intención de reducir la caja y disfrutar los relojes que tengo, sin obligaciones, sabiendo que absolutamente TODOS los que han quedado finalistas me llenan, ¿qué haríais en este último baile? ¿Espero a que me llegue el maldito Tudor? ¿Me olvido del Tudor y me lanzo a por el Oyster Perpetual?
Y no me planteéis la tercera opción que os veo venir, incorporar ambos, Tudor y Rolex, que eso también lo he pensado 😂
Un saludo y feliz tarde calurosa de agosto!