En primer lugar, el hecho de que sea de biocerámica ha generado bastante debate. No es casual, al hacerlo de biocerámica permiten que el que quiera odiarlo pueda, porque puede argumentar que es plástico, y el que quiera apreciarlo pueda, al ser cerámica. El uso de materiales de identidad ambigua da mucho juego porque a la vez puedes argumentar que tiene valor y que no lo tiene
En segundo lugar, la doble firma Audemars Piguet y Swatch juega con lo mismo, abre todo el debate de si es un homenaje, un quiero y no puedo, si la relojeria se va al carajo, etc
En tercer lugar el diseño Genta pero con colorines nuevamente polariza, es clasico y es vanguardista a la vez.
Por último también es un reloj de pulsera pero a la vez de bolsillo, han sido listos en hacerlo modular pero no sacar inmediatamente la correa. Ello ha creado aún más debate.
Para rematar el movimiento también es inclasificable, es un sistem51 que está hecho y ajustado entero de forma automatizada y es irreparable pero es de cuerda.
Todo el reloj es un pedazo anuncio de las dos marcas participantes que ha tenido 10 veces más relevancia que cualquier reloj anunciado en Watches & Wonders, me atrevo a decir que ha tenido más repercusión en foros, medios y redes sociales, que el evento de W&W entero.
El uso de la ambigüedad es magistral, al permitir debate multiplica las interacciones, es un orgulloso producto de la era de la ambigüedad y la polarización