Buenos días.
Me vais a permitir que os cuente mi reciente y única experiencia con TUDOR.
Esta misma semana, paseaba yo por una ciudad española y, en el escaparate de una relojería, vi un reloj de TUDOR que me atrajo de inmediato por sus dimensiones, su esfera y su brazalete Jubilee. Desgraciadamente, el precio era muy elevado, más de 4.000 euros.
No obstante, entré en la relojería dispuesto a ver en detalle el reloj, y, si finalmente me convencía, hacer el esfuerzo y comprarlo.
Una vez lo tuve en mis manos, la admiración inicial se reforzó... hasta que empecé a manosear y palpar el brazalete Jubilee. ¡Qué decepción! La cara exterior de los eslabones, sobre todo de los tres centrales, tenía unas aristas muy afiladas, que raspaban de lo lindo.
Cuando se lo comenté al vendedor, me dijo que "ya se sabe que los brazaletes Jubilee tienen ese inconveniente". Le contesté que yo tenía brazaletes Jubilee de otras marcas, y que en absoluto tenían unos eslabones tan mal perfilados. Él me contestó que "bueno, por ese motivo un reloj ROLEX con brazalete Jubilee cuesta un 25% más que este TUDOR".
Casualmente, yo llevaba puesto un reloj SEIKO con brazalete Jubilee. Me quité el reloj y se lo pasé al vendedor para que viese el tacto suave y sin aristas de los eslabones. Su respuesta fue "ya sabemos que el pulido japonés es un mundo aparte".
Le dije que la estética y el tamaño del TUDOR me habían encantado, pero que no iba a gastarme los más de 4.000 euros en un reloj cuyo brazalete, en mi opinión, no estaba en consonancia con la caja, el calibre, la esfera y, sobre todo, el precio.
Ésta ha sido mi única experiencia con TUDOR, y, la verdad, me ha supuesto una decepción.
Gracias y saludos cordiales.