Indy1961
De la casa
Sin verificar
Quiero compartir con vosotros los criterios que me ayudan a dar sentido a mi afición y a poner un cierto orden a mis relojes.
A lo largo de los años he ido afinando los criterios que me ayudan a configurar una selección que me satisface y que refleja lo que yo quiero de acuerdo a mí personalidad.
En el Foro podemos observar distintos perfiles de aficionados. Y no se trata de imitar a los demás, sino de aprender a encontrar el perfil propio con el que nos identifiquemos y nos sintamos a gusto
Las cajas cambian con el tiempo como cambian nuestros gustos, y quizás también nuestros criterios, pero ayuda mucho tener unas pocas cosas claras para que nuestra caja sea la que nos represente en esta afición.
Para empezar quiero decir que solo tenemos lo que podemos, y no lo que queremos. Así que hemos de aprender a disfrutar de lo que tenemos.
A todos nos gusta la calidad, pero es más fácil dejarse llevar por la cantidad, y no hemos de olvidar que es muy, pero que muy difícil tener mucho y que sea de mucha calidad. Lo normal es que uno vaya en detrimento del otro.
Y para mí es muy importante establecer tanto una cantidad máxima de relojes, como también una cantidad de dinero gastado en relojes.
Y dos puntos a tener en cuenta: La cantidad de relojes debe ser aquella que me permita el uso habitual de todos ellos, (Entre 10 y 12); y el dinero empeñado en esta afición no debe comprometer mi vida normal, ni tampoco impedir el normal desarrollo de mis otras aficiones. Lo que me lleva a no ser un coleccionista, sino un seleccionista.
He aprendido de nuestro compañero @argus que de vez en cuando hemos de ver todos nuestros relojes juntos para tener una visión global de nuestra caja y así tomar conciencia de lo que tenemos.
Todos deberíamos tener unos criterios que orientarán nuestra afición.
En mi caso, son la variedad tanto de marcas, tipo de relojes, colores, y calibres, para disfrutar con la mayor amplitud de esta afición. Procuro no repetir marca ni modelo, y que la gran variedad que tengo llene todos los huecos que busco satisfacer.
Con los años he aprendido a disfrutar de los relojes en muñecas ajenas, y me siento a gusto disfrutando de relojes que nunca tendré, ya sea por su elevado precio, por el tamaño del reloj, (me veo pequeño un reloj de menos de 40 mm. Pues mi muñeca hace 19,50 cm de perímetro), o porque sea un reloj que difícilmente vaya a ponerme.
Me encanta y disfruto mucho viendo los relojes vintage, pero su tamaño y su mantenimiento, no los hacen apropiados para mí, pero repito, eso no me impide disfrutar cuando los veo a sabiendas que no me los voy a comprar nunca.
Antes de comprar un nuevo reloj lo medito mucho, hasta tal punto que solo si mi interés por esa pieza perdura en el tiempo me lanzo a comprarlo. Todavía me cuesta más vender. Pero he aprendido a aceptar la necesidad de vender algunos relojes, pues no quiero que se llenen de polvo, sino que se llenen de uso.
Aspiro a llegar a un punto en que me sienta colmado con lo que tenga, y creo que estoy muy cerca de conseguirlo, porque se lo que quiero, y también se lo que no quiero. Para mí es importante.
Es muy difícil resistirse a comprar alguno de los muchos y estupendos relojes existentes, pero ahí está el saber distinguir entre lo que me gustaría y lo que razonablemente tengo que hacer.
Hay bastantes relojes que me gustan mucho pero que nunca voy a tener, y no por ello voy a perder de vista lo que tengo y disfrutar de ellos.
Es más fácil y más barato disfrutar de lo que tenemos que de lo que no tenemos y queremos comprar.
Me esfuerzo (si lo habéis oído bien) en que está afición no se convierta en una locura, sino en una manera más de disfrutar de la vida. Y para ello tengo que ser yo quien tome las riendas de la afición, para que la cantidad no supere a la calidad y que el presupuesto no se desmadre, seguir depurando mi caja para seguir siendo un seleccionista.
Gracias por llegar hasta aquí, espero que mis reflexiones os ayuden a hacer las vuestras.
A lo largo de los años he ido afinando los criterios que me ayudan a configurar una selección que me satisface y que refleja lo que yo quiero de acuerdo a mí personalidad.
En el Foro podemos observar distintos perfiles de aficionados. Y no se trata de imitar a los demás, sino de aprender a encontrar el perfil propio con el que nos identifiquemos y nos sintamos a gusto
Las cajas cambian con el tiempo como cambian nuestros gustos, y quizás también nuestros criterios, pero ayuda mucho tener unas pocas cosas claras para que nuestra caja sea la que nos represente en esta afición.
Para empezar quiero decir que solo tenemos lo que podemos, y no lo que queremos. Así que hemos de aprender a disfrutar de lo que tenemos.
A todos nos gusta la calidad, pero es más fácil dejarse llevar por la cantidad, y no hemos de olvidar que es muy, pero que muy difícil tener mucho y que sea de mucha calidad. Lo normal es que uno vaya en detrimento del otro.
Y para mí es muy importante establecer tanto una cantidad máxima de relojes, como también una cantidad de dinero gastado en relojes.
Y dos puntos a tener en cuenta: La cantidad de relojes debe ser aquella que me permita el uso habitual de todos ellos, (Entre 10 y 12); y el dinero empeñado en esta afición no debe comprometer mi vida normal, ni tampoco impedir el normal desarrollo de mis otras aficiones. Lo que me lleva a no ser un coleccionista, sino un seleccionista.
He aprendido de nuestro compañero @argus que de vez en cuando hemos de ver todos nuestros relojes juntos para tener una visión global de nuestra caja y así tomar conciencia de lo que tenemos.
Todos deberíamos tener unos criterios que orientarán nuestra afición.
En mi caso, son la variedad tanto de marcas, tipo de relojes, colores, y calibres, para disfrutar con la mayor amplitud de esta afición. Procuro no repetir marca ni modelo, y que la gran variedad que tengo llene todos los huecos que busco satisfacer.
Con los años he aprendido a disfrutar de los relojes en muñecas ajenas, y me siento a gusto disfrutando de relojes que nunca tendré, ya sea por su elevado precio, por el tamaño del reloj, (me veo pequeño un reloj de menos de 40 mm. Pues mi muñeca hace 19,50 cm de perímetro), o porque sea un reloj que difícilmente vaya a ponerme.
Me encanta y disfruto mucho viendo los relojes vintage, pero su tamaño y su mantenimiento, no los hacen apropiados para mí, pero repito, eso no me impide disfrutar cuando los veo a sabiendas que no me los voy a comprar nunca.
Antes de comprar un nuevo reloj lo medito mucho, hasta tal punto que solo si mi interés por esa pieza perdura en el tiempo me lanzo a comprarlo. Todavía me cuesta más vender. Pero he aprendido a aceptar la necesidad de vender algunos relojes, pues no quiero que se llenen de polvo, sino que se llenen de uso.
Aspiro a llegar a un punto en que me sienta colmado con lo que tenga, y creo que estoy muy cerca de conseguirlo, porque se lo que quiero, y también se lo que no quiero. Para mí es importante.
Es muy difícil resistirse a comprar alguno de los muchos y estupendos relojes existentes, pero ahí está el saber distinguir entre lo que me gustaría y lo que razonablemente tengo que hacer.
Hay bastantes relojes que me gustan mucho pero que nunca voy a tener, y no por ello voy a perder de vista lo que tengo y disfrutar de ellos.
Es más fácil y más barato disfrutar de lo que tenemos que de lo que no tenemos y queremos comprar.
Me esfuerzo (si lo habéis oído bien) en que está afición no se convierta en una locura, sino en una manera más de disfrutar de la vida. Y para ello tengo que ser yo quien tome las riendas de la afición, para que la cantidad no supere a la calidad y que el presupuesto no se desmadre, seguir depurando mi caja para seguir siendo un seleccionista.
Gracias por llegar hasta aquí, espero que mis reflexiones os ayuden a hacer las vuestras.
