Z
zantiss
Forer@ Senior
Sin verificar
Hoy he tenido la oportunidad de probarme en muñeca el nuevo Omega Speedmaster Moonwatch Professional "Black & White", el esperado reverse panda que Omega ha lanzado esta misma mañana.
Como propietario de varios Speedmaster —el negro de hesalite, el blanco, y un Speedmaster Date (además del Snoopy que tuve pero vendí porque no terminaba de convencerme)— tenía mucha curiosidad por ver cómo se comportaba este nuevo miembro de la familia en persona.
El Moonwatch negro de hesalite tiene algo difícil de explicar. Es ese aspecto de herramienta, de instrumento de precisión que acompañó a los astronautas a la Luna, con su cristal abombado, su esfera mate que absorbe la luz, su carácter austero y funcional.
El reverse panda es bonito —la verdad, precioso—, es otra cosa como tiene que ser. Mirando mi Speedmaster negro de hesalita y luego este reverse panda, la diferencia es notable. Uno te transporta a 1969; el otro te recuerda que estamos en 2026.
Mi consejo: probadlo en persona. Las fotos de prensa son muy atractivas, pero la sensación en muñeca es una maravilla. Eso si, en mi caso, mi hesalita negro sigue siendo el rey.
¿Qué opináis vosotros?
Adjunto una imagen de mi hesalite con brazalete del speedmaster 57 y el nuevo panda
Como propietario de varios Speedmaster —el negro de hesalite, el blanco, y un Speedmaster Date (además del Snoopy que tuve pero vendí porque no terminaba de convencerme)— tenía mucha curiosidad por ver cómo se comportaba este nuevo miembro de la familia en persona.
Lo que me llama la atención
El acabado lacado del dial es toda una apuesta y no defrauda. El negro no es el mate utilitario de siempre, sino un lacado profundo que crea un efecto casi de espejo, con los subesferas blancos emergiendo desde una capa inferior, y creedme se nota que las subesferas están "más abajo".¿dónde está la magia?
Y aquí viene mi reflexión más honesta: después de probármelo durante un buen rato, me lo quité pensando que es un reloj técnicamente impecable pero que ha perdido algo de la esencia del Speedmaster clásico, normal claro. También el blanco lo perdió, pero ese blanco lacado (igual que este) es impresionante.El Moonwatch negro de hesalite tiene algo difícil de explicar. Es ese aspecto de herramienta, de instrumento de precisión que acompañó a los astronautas a la Luna, con su cristal abombado, su esfera mate que absorbe la luz, su carácter austero y funcional.
El reverse panda es bonito —la verdad, precioso—, es otra cosa como tiene que ser. Mirando mi Speedmaster negro de hesalita y luego este reverse panda, la diferencia es notable. Uno te transporta a 1969; el otro te recuerda que estamos en 2026.
En resumen
Es un Speedmaster impecable. Si buscas un cronógrafo elegante con pedigrí y probablemente te encantará. Es más elegante que el de hesalite pero esa misma elegancia que gana la pierde en emoción (para mi gusto personal)Mi consejo: probadlo en persona. Las fotos de prensa son muy atractivas, pero la sensación en muñeca es una maravilla. Eso si, en mi caso, mi hesalita negro sigue siendo el rey.
¿Qué opináis vosotros?
Adjunto una imagen de mi hesalite con brazalete del speedmaster 57 y el nuevo panda

