Yo lo que también creo es que el aficionado también hemos perdido un poco el norte y miramos más los defectos y estamos a buscar el fallo:
Si el catálogo es escueto- “ hay falta de variedad” y se le critica, si es amplio lo contrario y también se le critica.
Si el precio es bajo- “ se están cargando la marca y no está donde debe” y si están cargando alto “ han perdido la cabeza”
Si actualizan el modelo- “ se lo han cargado y nos gustaba más el de antes”, si no lo hacen “no innovan y se han relajado”
Si llevan bisel de aluminio- “ porque no le ponen cerámico “ y si lo cambian “ que no tiene la esencia del aluminio.
Si es una marca accesible no nos interesa tanto y si es más exclusiva nos quejamos porque no podemos acceder.
Etc…
Al final la relojería para que nos guste va a tener que hacerse al gusto como las pizzas, elegir estética, calibre, marca y precio para cada uno.

Me vais a perdonar esta opinión tan radical pero es que no sé si es impresión mía o desde hace un tiempo es todo quejas lo que prácticamente se lee, no sé si es que nos hemos vuelto más selectivos y exquisitos o es que como los precios han subido y ya no hay tanta burbuja y no es tan fácil meter piezas y sacarla fácilmente sin palmar para cambiarlo por otro cromo estamos también un poco más frustrados.
Cuanta mas oferta y más modelos existan mejor para poder elegir y asumir en lo que se han convertido los relojes, un producto de lujo