JavierMSR
Habitual
Verificad@ con 2FA
Hace poco he visto el reciente informe que anualmente publica Morgan Stanley sobre la industria relojera suiza y lo que más ha llamado mi atención es la caída de Omega desde el segundo puesto (2019) hasta la quinta posición (2025).
Recientemente me he dejado caer por Madrid para poder ver en persona diferentes relojerías. Al final pasamos casi toda la tarde viendo establecimientos multimarca y varias boutiques exclusivas de su respectiva marca. También tenía ganas de visitar la boutique de Omega, de reciente apertura. El ambiente en todas las que visitamos, aprovechando la ola de turistas que concentra la capital española en cualquier momento del año, era agobiante y todas ellas estaban abarrotadas, especialmente los mutlimarcas más conocidos de la ciudad. Por el contrario, el ambiente en Omega (estuvimos en torno a media hora dentro) era desolador: tres dependientes (con cara de aburridos y mirando por la ventana), mi acompañante y yo. Ojo, nos atendieron de maravilla y nos ofrecieron probar cualquier reloj de los que allí tenían, a destacar el Omega Snoopy 50º aniversario que tenían en una vitrina tematizada muy chula. En el resto de las tiendas el ambiente era el contrario: mostradores abarrotados y muchas ventas cerradas delante de mis narices.
Aun a riesgo de caer en el sesgo de confirmación, y siendo plenamente consciente de que mi experiencia personal no demuestra nada ni deja de estar condicionada por la cámara de eco que suelen generar las comunidades online, esa fue la sensación con la que salí
Recientemente me he dejado caer por Madrid para poder ver en persona diferentes relojerías. Al final pasamos casi toda la tarde viendo establecimientos multimarca y varias boutiques exclusivas de su respectiva marca. También tenía ganas de visitar la boutique de Omega, de reciente apertura. El ambiente en todas las que visitamos, aprovechando la ola de turistas que concentra la capital española en cualquier momento del año, era agobiante y todas ellas estaban abarrotadas, especialmente los mutlimarcas más conocidos de la ciudad. Por el contrario, el ambiente en Omega (estuvimos en torno a media hora dentro) era desolador: tres dependientes (con cara de aburridos y mirando por la ventana), mi acompañante y yo. Ojo, nos atendieron de maravilla y nos ofrecieron probar cualquier reloj de los que allí tenían, a destacar el Omega Snoopy 50º aniversario que tenían en una vitrina tematizada muy chula. En el resto de las tiendas el ambiente era el contrario: mostradores abarrotados y muchas ventas cerradas delante de mis narices.
Aun a riesgo de caer en el sesgo de confirmación, y siendo plenamente consciente de que mi experiencia personal no demuestra nada ni deja de estar condicionada por la cámara de eco que suelen generar las comunidades online, esa fue la sensación con la que salí

