B
Barbarin
Novat@
Sin verificar
Hola, amigos:
Me gustaría conocer vuestra opinión.
Estoy pensando en comprar un reloj para conmemorar una ocasión muy especial y, al mismo tiempo, con la idea de que algún día pase a mis hijos como herencia.
La duda que tengo es si comprarlo de segunda mano le resta parte de ese significado. No sé si se siente igual que entrar en una boutique, estrenarlo tú mismo y asociarlo desde el primer día a ese momento tan importante.
Es un reloj que quiero comprar como homenaje a mi padre, que ya no está, y por eso tengo sentimientos encontrados. Una parte de mí piensa que, precisamente por el valor sentimental que tendrá, debería ser nuevo. Pero luego miro los precios y veo que, comprándolo de segunda mano en un estado impecable, podría ahorrarme unos 3.000 € por prácticamente el mismo reloj.
Si fuera un reloj simplemente para disfrutarlo, lo tendría clarísimo y probablemente compraría uno usado. Pero al tratarse de un homenaje a mi padre y de una pieza que me gustaría dejar en herencia a mis hijos, la verdad es que no sé qué hacer.
¿Vosotros cómo lo veis? ¿Creéis que el hecho de estrenarlo uno mismo le aporta un valor sentimental especial o pensáis que eso da igual y lo importante es la historia que vivirá el reloj a partir de que llegue a mis manos?
Me gustaría conocer vuestra opinión.
Estoy pensando en comprar un reloj para conmemorar una ocasión muy especial y, al mismo tiempo, con la idea de que algún día pase a mis hijos como herencia.
La duda que tengo es si comprarlo de segunda mano le resta parte de ese significado. No sé si se siente igual que entrar en una boutique, estrenarlo tú mismo y asociarlo desde el primer día a ese momento tan importante.
Es un reloj que quiero comprar como homenaje a mi padre, que ya no está, y por eso tengo sentimientos encontrados. Una parte de mí piensa que, precisamente por el valor sentimental que tendrá, debería ser nuevo. Pero luego miro los precios y veo que, comprándolo de segunda mano en un estado impecable, podría ahorrarme unos 3.000 € por prácticamente el mismo reloj.
Si fuera un reloj simplemente para disfrutarlo, lo tendría clarísimo y probablemente compraría uno usado. Pero al tratarse de un homenaje a mi padre y de una pieza que me gustaría dejar en herencia a mis hijos, la verdad es que no sé qué hacer.
¿Vosotros cómo lo veis? ¿Creéis que el hecho de estrenarlo uno mismo le aporta un valor sentimental especial o pensáis que eso da igual y lo importante es la historia que vivirá el reloj a partir de que llegue a mis manos?
