Es increíble la fuerza que tienen los jabalís removiendo el terreno con sus hocicos, dejan el suelo que parece que ha pasado un arado. Tan sorprendente como su olfato para encontrar cosas subterráneas, y mucho más fino que el de un perro.
Puedes entrenar un perro para que te busque trufas que no forman parte de su alimentación. A un cerdo no hace falta entrenarlo, le flipan esos hongos. Y no sólo buscan semillas, bulbos, hongos, lombrices o raíces bajo tierra; un nido de topillos para ellos es un manjar.
Hay una técnica usada desde antiguo que es la de anillar el hocico💍🐽 a los cerdos domésticos o de ganadería en libertad, como el de esta foto de Internet.
Guarros con piercings

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Ayuda a limitar la degradación de pastos o suelo en entornos como dehesas y huertas, pero los jabalís 🐗 escapan de este tipo de controles como animales salvajes que son

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Y las garcillas bueyeras siempre pendientes y al acecho del terreno removido por ungulados varios donde siempre encuentran larvas, semillas y demás.
En África tienen predilección hacia el terreno removido por antílopes, búfalos o elefantes.
Pero no nos engañemos, lo que más le gusta a una garcilla bueyera es el terreno removido por un tractor. Si yo fuera una de ellas me apuntaría 😅.