Anda, no había visto que se había derivado a las espadas (y valkirias).
Hombre, al final esto es un mundo también. Una repro de falcata (o de kopis grecopersa) forjada y templada no es irrazonable a 300 pavos. En general las espadas de la antigüedad no tenían excesivo misterio, casi cachos de hierro, bien balanceados y duros. Los mayores fabricantes de réplicas para recreación son indios, cotas tejidas a mano, espadas forjadas... El caso es que un gladius de estos de recreación, que no es una maravilla técnica y cuestan poco más de 100 (acero al carbono, no inoxidable de decoración) es un arma relativamente tosca pero se acerca mucho a lo que se usaba en la antigüedad.
Artesanalmente, un herrero te hace esas cosas en menos de una tarde. Pero otra cosa es cuando nos metemos con la espadería medieval, renancentista, japonesa... ahí no hablamos de forjar y templar un cacho acero sino construcción a capas, interior con acero más blando para la elasticidad y acero más duro pero afilable por fuera, las técnicas de plegado, templados diferenciales... ejemplo muy famoso es la espada japonesa (pero las capas y plegados se hacían en la europea también); típicamente podía tener un corazón de acero más blando, un acero duro en el canto (parar golpes) y un acero duro con templado distinto (templado diferencial que le da al filo el dibijito de ondas) en el filo.
O la típica espada española del XVI, la ropera (rapier), espada de estocada extraordinariamente flexible, se puede doblar casi completamemte.
Y la otra movida es peso y balance... una espada mal balanceada no sirve de nada (por ejemplo, algunos tipos de espada típica tenían el punto de balance cerca de la cruz, con lo que se podían sostener en equilibrio horizontal con un dedo.) Ahí entra en escena un control exacto del grosor (grosor mayor en el cotrafilo que va desdendiendo), las acanaladuras típicas de la espada medieval que quitan peso pero no fuerza y balancean... hablamos de piezas de orfebrería e ingeniería metalúrgica. Todas esas técnicas (plegados, templados) si se hacen mal por milésimas dan al garetere con el proyecto, y muchas de ellas son técnicas preindustriales que suplen la calidad inferior del acero: el acero industrial actual es barato, puro y de una calidad que no existía, esas técnicas ya no son necesarias, son romántico-artísticas (ejem, relojería). Una espada de acero industrial bueno forjada industrialmente y templada llega a la calidad práctica (no artística) de las joyas del pasado (pero no por ello dejan de sorprender las antiguallas metalúrgicamente, hay aunténticas virguerías).
En nuestra literatura se habla a veces de las espadas "del perrillo", espadas toledanas con el sello de un perro (al parecer, un famoso espadero moro converso, pero hay debate sobre el tema), se mencionan hasta en el Quijote. Era famosa la calidad del acero toledano (pero también del alemán), pero hoy día ya no se hacen en Toledo roperas como aquellas del perrillo. Hay forjas, tíos que hacen estas cosas (porque el 99 por cien de lo de Toledo son marcas de decoración en acero inoxidable, marcas españolas como Marto o Art Gladius que fabrican en Asia para sorpresa de nadie), pero una espada forjada "a la antigua" pero de verdad, vale pasta.
Por ejemplo, las espadas japonesas (Nihonto, Shinken) reales, con su permiso y sello gubernamental hechas por maestro espadero y ayudantes (no se pueden fabricar si no) andan a precio de Patek. Como hacia 2010 creo que una katana verdadera nueva andaba por los 20.000 pavos.