elpiinass
Novat@
Verificad@ con 2FA
Buenas a todos, compañer@s de afición.
Llevo unos días dándole vueltas a un tema que sé que a nadie en este foro le deja indiferente, y me apetecía abrir debate para conocer vuestras opiniones (que suelen ser de lo más ilustradas). Hablo, cómo no, de Richard Mille.
Por un lado, es imposible no reconocerles el mérito técnico. Han metido materiales aeroespaciales en las cajas, sus calibres aguantan las fuerzas G de un impacto de Nadal o de un coche de Fórmula 1, y a nivel de marketing son unos auténticos genios. Han creado un nicho donde no lo había, rompiendo con el clasicismo suizo a base de vanguardia pura.
Pero aquí viene mi "controversia" personal y donde abro el melón: cuando veo uno en foto o en muñeca, a menudo no puedo evitar que me venga a la mente la estética de un G-Shock (con todo el respeto a Casio) o un reloj de juguete hipervitaminado.
Por supuesto que hay millones en desarrollo e ingeniería detrás, pero... ¿justifican esos precios de seis cifras si quitamos el factor estatus y exclusividad? ¿Estamos ante la verdadera evolución de la alta relojería del siglo XXI o ante una burbuja estética impulsada por el famoseo y los "nuevos ricos"? Si mañana costaran 3.000 €, ¿nos parecerían obras de arte o extravagancias de festival?
A mí me debaten constantemente el corazón y la razón con esta marca. Me parece fascinante su ingeniería, pero estéticamente me cuesta digerirlos.
¿Cómo lo veis vosotros? ¿Os quito el hipo ver el RM UP-01 Ferrari de menos de 2 mm de grosor o preferís mil veces la sobriedad y el clasicismo de un Patek o un Lange?
¡Espero vuestras respuestas! ¡Abro paraguas!
Llevo unos días dándole vueltas a un tema que sé que a nadie en este foro le deja indiferente, y me apetecía abrir debate para conocer vuestras opiniones (que suelen ser de lo más ilustradas). Hablo, cómo no, de Richard Mille.
Por un lado, es imposible no reconocerles el mérito técnico. Han metido materiales aeroespaciales en las cajas, sus calibres aguantan las fuerzas G de un impacto de Nadal o de un coche de Fórmula 1, y a nivel de marketing son unos auténticos genios. Han creado un nicho donde no lo había, rompiendo con el clasicismo suizo a base de vanguardia pura.
Pero aquí viene mi "controversia" personal y donde abro el melón: cuando veo uno en foto o en muñeca, a menudo no puedo evitar que me venga a la mente la estética de un G-Shock (con todo el respeto a Casio) o un reloj de juguete hipervitaminado.
Por supuesto que hay millones en desarrollo e ingeniería detrás, pero... ¿justifican esos precios de seis cifras si quitamos el factor estatus y exclusividad? ¿Estamos ante la verdadera evolución de la alta relojería del siglo XXI o ante una burbuja estética impulsada por el famoseo y los "nuevos ricos"? Si mañana costaran 3.000 €, ¿nos parecerían obras de arte o extravagancias de festival?
A mí me debaten constantemente el corazón y la razón con esta marca. Me parece fascinante su ingeniería, pero estéticamente me cuesta digerirlos.
¿Cómo lo veis vosotros? ¿Os quito el hipo ver el RM UP-01 Ferrari de menos de 2 mm de grosor o preferís mil veces la sobriedad y el clasicismo de un Patek o un Lange?
¡Espero vuestras respuestas! ¡Abro paraguas!
