CASCARILLEIRO
Un tipo RADO-RADO
Verificad@ con 2FA
Inició el hilo (OP)
Son varios los compañeros que comentan que, para ellos, si los sacas de los Max Bill, Junghans no les dice mucho.
Me ha hecho reflexionar sobre el tema 🤔•••
He llegado a la conclusión de que, algunas veces, una marca saca al mercado una línea de relojes tan exitosa que se llega a "comer" a la propia marca. Y eso es lo que posiblemente ha pasado aquí.
En mi caso, no me disgustan los Max Bill. Pero cuando tuve la ocasión de adquirir un Junghans, fiel a esa constante mía de intentar no seguir a la masa (no lo consigo en el 100% de casos) preferí volver la vista hacia otras líneas de su colección. Y tuve claro que iba a fijar mi punto de mira en un Meister, me atraía mucho más. Por eso siempre estoy atento a todo lo que saca Junghans, como ocurrió con esos cronógrafos tipo pilot que, según cuentan, fueron encargados por el Ministerio de Defensa de aquella incipiente República Federal Alemana que empezaba a nacer. O ahora estos diver, unos maquinones a mi juicio. Y acepto y me intereso, y me dejo atraer por esos relojes deportivos que Junghans lanza. Porque, además, sé que esta marca se esmera en dar un producto de calidad y, por eso, tampoco me parece que con estos Aquaris (a un precio similar a un Hydroconquest ... otro maquinón) se hayan pasado los señores de Schramberg.
Pero volviendo al tema inicial de mi post, sí entiendo lo que algunos que han intervenido comentan: la línea Max Bill ha sido de una potencia tal, que se ha "zampado" a la propia marca.
Bueno, reflexiones en voz alta que se me han ocurrido. O bueno, en "voz alta" no, en abierto más bien 😉
Me ha hecho reflexionar sobre el tema 🤔•••
He llegado a la conclusión de que, algunas veces, una marca saca al mercado una línea de relojes tan exitosa que se llega a "comer" a la propia marca. Y eso es lo que posiblemente ha pasado aquí.
En mi caso, no me disgustan los Max Bill. Pero cuando tuve la ocasión de adquirir un Junghans, fiel a esa constante mía de intentar no seguir a la masa (no lo consigo en el 100% de casos) preferí volver la vista hacia otras líneas de su colección. Y tuve claro que iba a fijar mi punto de mira en un Meister, me atraía mucho más. Por eso siempre estoy atento a todo lo que saca Junghans, como ocurrió con esos cronógrafos tipo pilot que, según cuentan, fueron encargados por el Ministerio de Defensa de aquella incipiente República Federal Alemana que empezaba a nacer. O ahora estos diver, unos maquinones a mi juicio. Y acepto y me intereso, y me dejo atraer por esos relojes deportivos que Junghans lanza. Porque, además, sé que esta marca se esmera en dar un producto de calidad y, por eso, tampoco me parece que con estos Aquaris (a un precio similar a un Hydroconquest ... otro maquinón) se hayan pasado los señores de Schramberg.
Pero volviendo al tema inicial de mi post, sí entiendo lo que algunos que han intervenido comentan: la línea Max Bill ha sido de una potencia tal, que se ha "zampado" a la propia marca.
Bueno, reflexiones en voz alta que se me han ocurrido. O bueno, en "voz alta" no, en abierto más bien 😉