De que la serotonina y los neurotransmisores están alterados en la depresión, no me cabe ninguna duda. Pero que la serotonina esté disminuida en una depresión no explica nada. Tú mismo citas una serie de causas inespecíficas de ese descenso de la serotonina. ¿Que la serotonina esté disminuida explica la depresión que una persona puede tener frente a un duelo patológico? El problema es el duelo patológico, no la serotonina,al menos en el estado actual de conocimientos neurofisiologicos.
Yo no cuestiono que haya alteraciones, ( que las hay de muy diversa índole y de procedencias véte tu a saber, y causadas por todo lo habido y por haber ) , y asumo que aquéllas provocan un descoloque que se manifiesta de maneras varias.
Y que conviene "corregirlas" o "tratarlas" - aunque sólo sea por una cuestión de humanitarismo - es evidente.
Reitero que mi objección es asumir como un vademécum el psicoanálisis clásico, simplemente, como ya he manifestado en otra respuesta en el post.
Freud mismo dejó muy claro que algún día hasta el mismo psicoanálisis se explicaría algún día con argumentos biológicas. A mí, si sobrevivimos, tampoco me cabe ninguna duda.
La cuestión es que la neurofisiología cree explicar algo cuando en realidad sólo ha constatado alteraciones, pero sin explicaciones. Porque supongo que si se supiera por qué la serotonina está disminuida en las depresiones, no haría falta administrar inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina para mantener los niveles altos de serotonina: directamente se iría la causa.
Sólo me atrevo a apuntar que hay causas con efectos devastadores, y ese "resultado" igual conllleva la imposiblidad de asumir aquélla.
El tema que planteas es muy interesante y explica por qué estamos donde estamos. Hoy en día las multinacionales farmacéuticas han obtenido antidepresivos que venden como medicamentos de uso seguro s para que los médicos de cabecera los administren sin -con todos los respetos hacia los abnegados médicos de cabecera- tener ni idea de clínica psiquiátrica. La médicalizacion es masiva, indiscriminada y abusiva a mayor gloria de las multinacionales.
Algo que la mayoría de médicos y profesionales de la salud corroborarían plenamente. Ahora bien, ¿ por dónde se empieza a "deconstruir" un enfoque defectuoso - por inválido ante quien pretende ayudar - si nadie está por la labor ?
Porque pegando fuego por doquier resulta excitante, pero el poder "exorcizante" igual se queda corto...
Tampoco es que la psiquiatría ande de mucho mejor.Para la psiquiatría actual, cualquier paciente es un paciente a encajar en el de DSM IV - el quinto llegará pronto- y si no encaja, el psiquiatra se pierde. La escucha sin prejuicios, sin esfuerzos clasificatorios, sin prepotencias neurofisiológicasy sin el bolígrafo preparado para recetar pasó a mejores tiempos. Los grandes clínicos hace tiempo que murieron.
Administrar medicación es muy fácil en psiquiatría: sólo hay tranquilizantes, antidepresivos, neurolépticos y normotímicos - no sé si me dejo alguno- y si te fijas un poco, actualmente, dan de todo un poco.
Seguro que aciertan.
O, por cuestion de probabilidades, - o conjunciones astrales determinantes - igual se lía la Marimorena y luego alguien preguntará por qué la cosa ha salido mal...
Mi intervención viene a propósito de la cita de Montxo a Freud. Hablo, pues, de la miseria neurótica no de la patología psicótica, en la que básicamente, estoy de acuerdo contigo: en sí misma, es inaccesible a la psicoterapia. Pero no debes olvidar que un psicótico no es todo el día psicótico. Al contrario, la mayor parte del día es "normal" y ahí hay a otros muchos recursos a utilizar que no son sólo los neurolépticos.
Un psicótico no tiene que resultar, per se, perjudicial.
Esa cualidad sólo es permanente en los mediocres.
La medicación tiene efectos secundarios, vaya que sí los tiene. El deterioro cognitivo que produce el más insignificante Valium es imposible de negar: cualquiera que tome el mencionado Valium puede constatar las dificultades de rememoración. Que, además, a medio plazo inducen cuadros depresivos, es algo bastante estudiado. Como en todo, la administración de medicación es una relación beneficio-perjuicio que hay que evaluar cuidadosamente. Y hoy en día, no hay demasiado cuidado.
La intervención de Montxo me ha llamado la atención porque tras su queja acerca de la mediocridad imperante, una queja que trae frecuentemente, me ha parecido intuir otra cosa. Montxo, como buen esteta, plantea su queja casi en términos estéticos.
Estarás de acuerdo que la estética ( o si quieres otra "lectura", el cómo ) está tremendamente desvalorizada.
Y la vulgaridad asumida como referencia es muy decadente, sin duda.
Pero al preguntarle por Freud, me ha mostrado claramente que su queja estética es en realidad una queja ética.
Podemos dejarlo que se trata de una queja "de compromiso".
Dicho con otras palabras: Belén Esteban es vomitiva estéticamente pero las náuseas que provoca son en realidad éticas.Que Montxo me perdone por interpretarlo y me corrija si me equivoco.
Me parecen mucho más perversos y perniciosos quienes alimentan al monstruo.
Y no sólo se reproducen por doquier, lo parasitan todo.
Ese es mi temor con respecto a la psiquiatría actual. El atajo fácil, la elusión del dolor y de los de los conflictos, la banalización de la vida afectiva, la negación de la propia historia y de la de los demás, la prepotencia neurofisiologica, todo va al unísono de
un mundo cuya decadencia ética no augura nada bueno.
Quizás dé motivo a la "esperanza" que ya en época de la Grecia Clásica más de uno se lamentaba de la hecatombe a la que su sociedad estaba abocada...
Igual resulta que el estado natural de la Humanidad es la estupidez.
Y así nos va.
Perdón a todos por el tocho.
No estoy demasiado optimista.
Es que esta mañana no me he tomado mi dosis de Prozac.