jorgesdb
Un señor raro
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Llegó hace unos días, gracias a Watches111 ya que en España aun no se vende, supongo que llegará en unos meses como pasó con la colaboración de Seconde/Seconde.
El Eco-Drive Photon BJ6560-53W no es una reedición del Crystron de 1976 ni un homenaje calcado a nada anterior, es un reloj nuevo que toma la conversión de luz en energía, el fundamento de toda la tecnología que se conmemora, y la convierte en un dial único.
Tengo motivos particulares para haberlo esperado con impaciencia. En el cajón, junto al sitio que ahora ocupa el Photon, hay un Crystron Solar Cell de los de verdad, con sus ocho células de silicio monocristalino a la vista en la esfera, un The Citizen de esfera washi índigo que es el hermano discreto del AQ4091-56W que Citizen ha vestido de verde chitose midori para el aniversario, y un diver de hace pocos años que fue mi primer contacto con las esferas de color estructural de la casa entre otros modelos Eco-Drive.
El diver lo presenté en este otro hilo:

El Photon cierra un círculo que empezó para mi a finales de los 90.
La historia arranca en septiembre de 1976, cuando Citizen puso en el mercado el Crystron Solar Cell, primer reloj analógico de cuarzo alimentado por luz. Llevaba ocho células fotovoltaicas dispuestas en cuadrícula sobre la esfera y una batería de óxido de plata que se recargaba con la exposición a la luz, y con unos diez minutos de sol directo tenía para un día de marcha. Quien haya visto uno sabe que no se parece en nada a lo que hoy entendemos por Eco-Drive: las células están ahí, en primer plano.
A la izquierda el Crystron Solar Cell de los 70, a derecha otro solar de Citizen de los 80.
La denominación Eco-Drive es de mediados de los noventa, con debut en Asia y Europa en 1995 y en Estados Unidos en abril de 1996. Lo que se celebra en 2026 es medio siglo del principio físico aplicado a un reloj de pulsera, no medio siglo de un nombre comercial.
El Crystron también tuvo su presentación en el foro:
Citizen ha repartido la conmemoración en tres niveles.
En lo más alto el The Citizen AQ4091-56W, con esfera de washi teñido a mano, calibre A060 de +/-5 segundos al año y 650 piezas.
En medio, el Photon, con dos referencias, la mía en titanio plateado y la BJ6569-59X en negro y dorado con segundero violeta. 5.000 unidades de cada modelo.
Abajo y en gran serie, la colección Light in Black de junio, que reparte el motivo entre Attesa, Promaster Diver, un cronógrafo y la línea Citizen L.
Si habéis leído alguno de mis otros hilos, sabréis que no suelo quedarme en lo superficial, es si es bonito o no, y este es otro de esos casos porque el dial puede parecer raro, curioso por la manera en que crea el color según incida la luz sobre él, pero detrás de este diseño hay una alegato de ingeniería y ciencia muy interesante.
Citizen ha bautizado el reloj con el nombre de la partícula de luz, el fotón, y ha construido la esfera como una alegoría del experimento de la doble rendija.
El experimento de la doble rendija lo montó Thomas Young a principios del siglo XIX para dirimir una disputa que venía desde Newton, si la luz era un chorro de partículas o una onda.
Hizo pasar luz por dos aberturas estrechas y paralelas y observó en la pantalla del fondo no dos manchas, sino una serie de franjas claras y oscuras alternadas. Eso solo lo hace una onda: las dos ondas que salen de las rendijas se suman donde llegan en fase y se anulan donde llegan en oposición. Interferencia, se llama, y con ello Young dio por zanjado que la luz era una onda. Durante un siglo nadie lo discutió.
El problema llegó en 1905, cuando Einstein explicó el efecto fotoeléctrico. Se sabía que la luz, al incidir sobre ciertos metales, arrancaba electrones, pero se sabía también que lo hacía de una manera absurda para una onda. Por muy intensa que fuera la luz, si su frecuencia no llegaba a cierto umbral no salía ni un electrón, y en cuanto la frecuencia superaba ese umbral los electrones salían al instante, aunque la luz fuera débil.
Einstein propuso que la energía luminosa no llega repartida de forma continua sino en paquetes discretos llamados "cuantos", cada uno con una energía proporcional a la frecuencia. Un cuanto con energía suficiente arranca un electrón; uno sin energía suficiente no lo arranca por muchos que vengan. A esos paquetes se les llamó fotones años después, y por esa explicación, no por la relatividad, le dieron a Einstein el Nobel de 1921.
Y todo esto hace que una célula fotovoltaica sea el efecto fotoeléctrico domesticado. En el silicio de las células del Crystron, y de todos los Eco-Drive que vinieron después, cada fotón con energía suficiente libera un electrón en la unión del semiconductor, y la acumulación de esos electrones liberados es la corriente que carga la batería.
Un reloj Eco-Drive es, en sentido literal, un contador de fotones que traduce el recuento en energía eléctrica y esta en el giro de tres agujas.
Lo que viene después es lo que convierte la doble rendija en el experimento más famoso de la física. Si la luz llega en partículas, como demostró Einstein, la interferencia de Young no debería existir: las partículas pasan por una rendija o por la otra y deberían pintar dos manchas. Y sin embargo, cuando el experimento se repite con luz tan débil que los fotones pasan de uno en uno, cada fotón deja un solo punto en la pantalla, como una partícula, pero al acumular miles de puntos vuelve a aparecer el patrón de franjas de Young.
Cada fotón, por si solo, interfiere consigo mismo como si hubiera pasado por las dos rendijas a la vez. Y si se coloca un detector para averiguar por cuál pasa, las franjas desaparecen.
La luz se comporta como onda cuando no la miras y como partícula cuando la miras, y no hay manera de sorprenderla haciendo las dos cosas al mismo tiempo. El experimento se ha repetido con electrones, con átomos y con moléculas grandes, y una de las realizaciones más limpias con electrones individuales, en 1989, salió de un laboratorio de Hitachi, en Japón... Bienvenidos al mundo cuántico.
Para quien quiera verlo en movimiento en lugar de leerlo, dejo dos vídeos que explican bien las dos mitades de la historia. Sobre el experimento original de Young y su versión con fotones de uno en uno:
Sobre el efecto fotoeléctrico y por qué obligó a Einstein a proponer el fotón:
Con eso en la cabeza, lo primero que hice al sacar el Photon del estuche fue llevarlo a la ventana. La esfera son dos placas metálicas con ranuras concéntricas superpuestas sobre una película de color estructural. Estructural quiere decir que el color no procede de pigmento alguno sino de la microestructura de la superficie, que refleja unas longitudes de onda u otras según el ángulo con que le llega la luz. Y eso, precisamente, es interferencia: la luz que rebota en las distintas capas de la película se suma o se anula según el camino recorrido, y el color que ves es el patrón de franjas de Young reducido a una superficie. El ala de la mariposa morfo y la mancha de aceite sobre un charco funcionan igual. Citizen ha puesto, por tanto, un fenómeno de interferencia debajo de dos rendijas, y ha llamado al conjunto con el nombre de la partícula que lo alimenta.



Detalle de la doble rendija metálica sobre el dial de color estructural.
En mi ejemplar el fondo se ve azul tinta casi todo el tiempo, y se va al verde, al violeta o a un dorado breve cuando giras la muñeca. El segundero amarillo hace de contraste. Mi diver de esfera estructural ya me había mostrado cómo funciona este tipo de color, pero allí la película era el protagonista único y aquí está tapada a medias por las placas ranuradas, lo que cambia la experiencia por completo: no ves una esfera de color, ves un color que se asoma. El logotipo y la inscripción Eco-Drive van impresos en la cara interna del zafiro, no sobre la esfera, así que flotan sobre las ranuras sin interrumpir nada.
Caja y brazalete son de Super Titanium, titanio endurecido con Duratect, en este caso carburo de titanio, con dureza en torno a los 1.000 o 1.200 HV y un peso aproximadamente un 40 por ciento inferior al del acero. Se nota en cuanto lo coges: 39,6 milímetros de diámetro y 9,9 de grosor que en la mano pesan mucho menos de lo que sugiere el tamaño.
La caja es octogonal redondeada y se funde en el brazalete integrado, también en Super Titanium, sin escalón. Zafiro doble esférico con antirreflejo normalito, nada de AR de The Citizen. 5 bares de hermeticidad, cierre desplegable con pulsadores y microajuste de 2 posiciones. Fondo macizo con el logotipo del aniversario y la numeración. El brazalete es rígido, cae bien sobre una muñeca como la mía, aunque entiendo a quien tenga la muñeca pequeña y lo encuentre poco flexible. Los eslabones son pequeños y permiten ajustarlo bastante bien.


En su interior va un calibre nuevo, el E036, desarrollado para esta serie. Citizen habla de una revisión completa del circuito que le permite mover agujas de más peso pese a su escaso grosor, y le da +/-15 segundos al mes y unos doce meses de autonomía a plena carga en modo de ahorro. Sin radio, sin GPS, sin datario, lo cual agradezco.
El E036 no es un HAQ como el A060. Los doce meses de reserva ya los alcanzaba el E365 de 2023, y +/-15 segundos al mes es la cifra estándar de la gama, a años luz de los +/-5 anuales del A060 del The Citizen o del +/-1 anual del Calibre 0100. Lo que Citizen ha trabajado aquí es el par motor, la capacidad de arrastrar agujas de entidad sin engordar el movimiento.
Es el nuevo estandar de la marca, y cuando digo nuevo es que no se trata de una evolución de un movimiento anterior, por lo que he leído es un desarrollo desde cero.
He incluido unas imágenes a vista de microscopio.
La línea verde es la que separa los paneles del Crystron Solar Cell, se ven los cantos de los paneles.
Estas dos imágenes son las estructuras de color del diver, se aprecian las diferencias en la superficie y como se comporta la luz. Sin apenas luz directa, todo es de color gris.
Vídeos en español:
https://es.khanacademy.org/science/...e-of-light-waves/v/youngs-double-split-part-1
https://www.youtube.com/watch?v=Iwf_LYAgRMU
El Eco-Drive Photon BJ6560-53W no es una reedición del Crystron de 1976 ni un homenaje calcado a nada anterior, es un reloj nuevo que toma la conversión de luz en energía, el fundamento de toda la tecnología que se conmemora, y la convierte en un dial único.
Tengo motivos particulares para haberlo esperado con impaciencia. En el cajón, junto al sitio que ahora ocupa el Photon, hay un Crystron Solar Cell de los de verdad, con sus ocho células de silicio monocristalino a la vista en la esfera, un The Citizen de esfera washi índigo que es el hermano discreto del AQ4091-56W que Citizen ha vestido de verde chitose midori para el aniversario, y un diver de hace pocos años que fue mi primer contacto con las esferas de color estructural de la casa entre otros modelos Eco-Drive.
El diver lo presenté en este otro hilo:
Mi investigación de los cuarzos, que derivó hacia los Eco-Drive me ha llevado a lugares extraños que no conocía, y aunque se trata de un reloj que se presentó en sociedad hace justo 3 años, merece la pena hablar de él (no está solo, hay modelos para mujer y he visto algún Attesa que salió posteriormente) porque el dial es una excentricidad maravillosa de Citizen.
El BN0166-01L pertenece a la colección UNITE with BLUE, lanzada en junio de 2023 alrededor del Día Mundial de los Océanos (que fue ayer día 8), en una tirada de unas 7.000 piezas. Es un Promaster Dive de toda la vida en lo demás...
El BN0166-01L pertenece a la colección UNITE with BLUE, lanzada en junio de 2023 alrededor del Día Mundial de los Océanos (que fue ayer día 8), en una tirada de unas 7.000 piezas. Es un Promaster Dive de toda la vida en lo demás...
- jorgesdb
- Respuestas: 68
- Foro: Foro General

El Photon cierra un círculo que empezó para mi a finales de los 90.
La historia arranca en septiembre de 1976, cuando Citizen puso en el mercado el Crystron Solar Cell, primer reloj analógico de cuarzo alimentado por luz. Llevaba ocho células fotovoltaicas dispuestas en cuadrícula sobre la esfera y una batería de óxido de plata que se recargaba con la exposición a la luz, y con unos diez minutos de sol directo tenía para un día de marcha. Quien haya visto uno sabe que no se parece en nada a lo que hoy entendemos por Eco-Drive: las células están ahí, en primer plano.
A la izquierda el Crystron Solar Cell de los 70, a derecha otro solar de Citizen de los 80.
La denominación Eco-Drive es de mediados de los noventa, con debut en Asia y Europa en 1995 y en Estados Unidos en abril de 1996. Lo que se celebra en 2026 es medio siglo del principio físico aplicado a un reloj de pulsera, no medio siglo de un nombre comercial.
El Crystron también tuvo su presentación en el foro:
Cuando publiqué la presentación del The Citizen, esperaba que este reloj hubiese llegado para incluirlo en el texto ya que es el origen de todo.
He pensado en ponerlo en el hilo, pero creo que se merece algo un poco más solemne, aunque no sea un hilo extenso y profusamente documentado.
Corría el verano de 1976, Septiembre para ser exactos, Citizen lanzó el primer reloj analógico de cuarzo del mundo alimentado por energía solar: el Crystron Solar Cell.
Para aquellos foreros más jóvenes vamos a contextualizar un poco la situación: en 1976 no existía internet, los...
He pensado en ponerlo en el hilo, pero creo que se merece algo un poco más solemne, aunque no sea un hilo extenso y profusamente documentado.
Corría el verano de 1976, Septiembre para ser exactos, Citizen lanzó el primer reloj analógico de cuarzo del mundo alimentado por energía solar: el Crystron Solar Cell.
Para aquellos foreros más jóvenes vamos a contextualizar un poco la situación: en 1976 no existía internet, los...
- jorgesdb
- Respuestas: 56
- Foro: Foro General
Citizen ha repartido la conmemoración en tres niveles.
En lo más alto el The Citizen AQ4091-56W, con esfera de washi teñido a mano, calibre A060 de +/-5 segundos al año y 650 piezas.
En medio, el Photon, con dos referencias, la mía en titanio plateado y la BJ6569-59X en negro y dorado con segundero violeta. 5.000 unidades de cada modelo.
Abajo y en gran serie, la colección Light in Black de junio, que reparte el motivo entre Attesa, Promaster Diver, un cronógrafo y la línea Citizen L.
Cargando…
www.watchtime.com
Si habéis leído alguno de mis otros hilos, sabréis que no suelo quedarme en lo superficial, es si es bonito o no, y este es otro de esos casos porque el dial puede parecer raro, curioso por la manera en que crea el color según incida la luz sobre él, pero detrás de este diseño hay una alegato de ingeniería y ciencia muy interesante.
Citizen ha bautizado el reloj con el nombre de la partícula de luz, el fotón, y ha construido la esfera como una alegoría del experimento de la doble rendija.
El experimento de la doble rendija lo montó Thomas Young a principios del siglo XIX para dirimir una disputa que venía desde Newton, si la luz era un chorro de partículas o una onda.
Hizo pasar luz por dos aberturas estrechas y paralelas y observó en la pantalla del fondo no dos manchas, sino una serie de franjas claras y oscuras alternadas. Eso solo lo hace una onda: las dos ondas que salen de las rendijas se suman donde llegan en fase y se anulan donde llegan en oposición. Interferencia, se llama, y con ello Young dio por zanjado que la luz era una onda. Durante un siglo nadie lo discutió.
El problema llegó en 1905, cuando Einstein explicó el efecto fotoeléctrico. Se sabía que la luz, al incidir sobre ciertos metales, arrancaba electrones, pero se sabía también que lo hacía de una manera absurda para una onda. Por muy intensa que fuera la luz, si su frecuencia no llegaba a cierto umbral no salía ni un electrón, y en cuanto la frecuencia superaba ese umbral los electrones salían al instante, aunque la luz fuera débil.
Einstein propuso que la energía luminosa no llega repartida de forma continua sino en paquetes discretos llamados "cuantos", cada uno con una energía proporcional a la frecuencia. Un cuanto con energía suficiente arranca un electrón; uno sin energía suficiente no lo arranca por muchos que vengan. A esos paquetes se les llamó fotones años después, y por esa explicación, no por la relatividad, le dieron a Einstein el Nobel de 1921.
Y todo esto hace que una célula fotovoltaica sea el efecto fotoeléctrico domesticado. En el silicio de las células del Crystron, y de todos los Eco-Drive que vinieron después, cada fotón con energía suficiente libera un electrón en la unión del semiconductor, y la acumulación de esos electrones liberados es la corriente que carga la batería.
Un reloj Eco-Drive es, en sentido literal, un contador de fotones que traduce el recuento en energía eléctrica y esta en el giro de tres agujas.
Lo que viene después es lo que convierte la doble rendija en el experimento más famoso de la física. Si la luz llega en partículas, como demostró Einstein, la interferencia de Young no debería existir: las partículas pasan por una rendija o por la otra y deberían pintar dos manchas. Y sin embargo, cuando el experimento se repite con luz tan débil que los fotones pasan de uno en uno, cada fotón deja un solo punto en la pantalla, como una partícula, pero al acumular miles de puntos vuelve a aparecer el patrón de franjas de Young.
Cada fotón, por si solo, interfiere consigo mismo como si hubiera pasado por las dos rendijas a la vez. Y si se coloca un detector para averiguar por cuál pasa, las franjas desaparecen.
La luz se comporta como onda cuando no la miras y como partícula cuando la miras, y no hay manera de sorprenderla haciendo las dos cosas al mismo tiempo. El experimento se ha repetido con electrones, con átomos y con moléculas grandes, y una de las realizaciones más limpias con electrones individuales, en 1989, salió de un laboratorio de Hitachi, en Japón... Bienvenidos al mundo cuántico.
Para quien quiera verlo en movimiento en lugar de leerlo, dejo dos vídeos que explican bien las dos mitades de la historia. Sobre el experimento original de Young y su versión con fotones de uno en uno:
Sobre el efecto fotoeléctrico y por qué obligó a Einstein a proponer el fotón:
Cargando…
www.khanacademy.org
Con eso en la cabeza, lo primero que hice al sacar el Photon del estuche fue llevarlo a la ventana. La esfera son dos placas metálicas con ranuras concéntricas superpuestas sobre una película de color estructural. Estructural quiere decir que el color no procede de pigmento alguno sino de la microestructura de la superficie, que refleja unas longitudes de onda u otras según el ángulo con que le llega la luz. Y eso, precisamente, es interferencia: la luz que rebota en las distintas capas de la película se suma o se anula según el camino recorrido, y el color que ves es el patrón de franjas de Young reducido a una superficie. El ala de la mariposa morfo y la mancha de aceite sobre un charco funcionan igual. Citizen ha puesto, por tanto, un fenómeno de interferencia debajo de dos rendijas, y ha llamado al conjunto con el nombre de la partícula que lo alimenta.



Detalle de la doble rendija metálica sobre el dial de color estructural.
En mi ejemplar el fondo se ve azul tinta casi todo el tiempo, y se va al verde, al violeta o a un dorado breve cuando giras la muñeca. El segundero amarillo hace de contraste. Mi diver de esfera estructural ya me había mostrado cómo funciona este tipo de color, pero allí la película era el protagonista único y aquí está tapada a medias por las placas ranuradas, lo que cambia la experiencia por completo: no ves una esfera de color, ves un color que se asoma. El logotipo y la inscripción Eco-Drive van impresos en la cara interna del zafiro, no sobre la esfera, así que flotan sobre las ranuras sin interrumpir nada.
Caja y brazalete son de Super Titanium, titanio endurecido con Duratect, en este caso carburo de titanio, con dureza en torno a los 1.000 o 1.200 HV y un peso aproximadamente un 40 por ciento inferior al del acero. Se nota en cuanto lo coges: 39,6 milímetros de diámetro y 9,9 de grosor que en la mano pesan mucho menos de lo que sugiere el tamaño.
La caja es octogonal redondeada y se funde en el brazalete integrado, también en Super Titanium, sin escalón. Zafiro doble esférico con antirreflejo normalito, nada de AR de The Citizen. 5 bares de hermeticidad, cierre desplegable con pulsadores y microajuste de 2 posiciones. Fondo macizo con el logotipo del aniversario y la numeración. El brazalete es rígido, cae bien sobre una muñeca como la mía, aunque entiendo a quien tenga la muñeca pequeña y lo encuentre poco flexible. Los eslabones son pequeños y permiten ajustarlo bastante bien.


En su interior va un calibre nuevo, el E036, desarrollado para esta serie. Citizen habla de una revisión completa del circuito que le permite mover agujas de más peso pese a su escaso grosor, y le da +/-15 segundos al mes y unos doce meses de autonomía a plena carga en modo de ahorro. Sin radio, sin GPS, sin datario, lo cual agradezco.
El E036 no es un HAQ como el A060. Los doce meses de reserva ya los alcanzaba el E365 de 2023, y +/-15 segundos al mes es la cifra estándar de la gama, a años luz de los +/-5 anuales del A060 del The Citizen o del +/-1 anual del Calibre 0100. Lo que Citizen ha trabajado aquí es el par motor, la capacidad de arrastrar agujas de entidad sin engordar el movimiento.
Es el nuevo estandar de la marca, y cuando digo nuevo es que no se trata de una evolución de un movimiento anterior, por lo que he leído es un desarrollo desde cero.
He incluido unas imágenes a vista de microscopio.
La línea verde es la que separa los paneles del Crystron Solar Cell, se ven los cantos de los paneles.
Estas dos imágenes son las estructuras de color del diver, se aprecian las diferencias en la superficie y como se comporta la luz. Sin apenas luz directa, todo es de color gris.
Vídeos en español:
https://es.khanacademy.org/science/...e-of-light-waves/v/youngs-double-split-part-1
https://www.youtube.com/watch?v=Iwf_LYAgRMU


