A ver, dije que me retiraba, pero no quiero irme dando un portazo al hilo.
Hace tiempo leí un consejo que decía: "Nunca respondas un mensaje al instante; reléelo unas horas después. Es posible que te transmita algo completamente distinto de lo que sentiste la primera vez."
Y, releyendo este hilo con unas horas de distancia, sigo pensando que en muchos momentos hemos estado discutiendo más posturas que relojes... pero luego me di cuenta de que, en el fondo, eso era inevitable.
Al fin y al cabo, estamos intentando aplicar lógica a una afición en la que la lógica rara vez es el motivo principal. Si fuéramos completamente racionales, todos llevaríamos un Casio de 20 euros y asunto resuelto. Sin embargo, elegimos nuestros relojes por su historia, por su diseño, por lo que nos transmiten, por cómo están hechos o, simplemente, porque nos hacen ilusión.
Si en alguna de mis respuestas alguien sintió que iba dirigida contra él más que contra una idea, pido disculpas. No era mi intención. Releyendo todo con calma, entiendo mejor por qué cada uno defendía su postura con tanta convicción: al final, no solo hablábamos de relojes, sino también de la manera en que cada uno vive esta afición.
Así que, por mi parte, aquí lo dejo. No porque haya cambiado necesariamente de opinión, sino porque creo que ya entendí algo más importante: en este tema probablemente no haya una respuesta correcta, sino distintas formas de disfrutar la relojería. Y, mientras podamos debatirlas con respeto, todas tienen cabida en un foro.
Un saludo a todos.
Y ahora sí... mutis por el foro.