Goldoff
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Siguiendo un plan perfectamente trazado, Universal Geneve, cuya compra por el grupo empresarial propietario de Breitling (y ahora también de Gallet) fue anunciada en diciembre de 2023, ha sido presentada oficialmente en España -en Rabat Madrid- por el presidente del grupo, Georges Kern, quien nos explicó de primera mano quiénes son, de dónde vienen y a dónde van.
(a la izquierda. Este es Jordi Rabat)
Para una mayoría de foreros, las dos primeras partes están más o menos claras, aunque debo decir que me ha sorprendido la cantidad de información disponible cuando he estado reuniendo datos para un artículo que acabo de terminar. Hay tanta, que a uno siempre le queda la sensación de que podría o debería haber añadido más, porque más de 100 años de historia -documentados- dan para mucho.
La tercera parte, hacia dónde van, es la más interesante por aquello de ver si cuadra con lo que cada uno se haya imaginado después de conocer la noticia de la adquisición. Y ahí estaba Mr. Kern, para mí uno de los genios que ha dado este sector en términos de estrategia y marketing (con permiso de JC Biver). Al tiempo, un placer.
Como he dicho, la presentación se hizo en Rabat Madrid, que dispone de unas instalaciones idóneas para este tipo de eventos. Ahí, y antes del “speech”, pudimos ver todos los modelos que forman las distintas colecciones que el “Couturier de la Montre” ha estructurado como si fueran de alta costura (de ahí las referencias con bobinas de hilo y tijeras diseminadas por las mesas donde estaban los relojes al alcance de la mano.
Por un lado tenemos la colección Prêt-à Porter: Polerouter (cómo no), Cabriolet, la “Disco Mini”, más específicamente enfocada al público femenino, y los cronógrafos Compax de tres registros. La horquilla de precios está entre los 15.000 € de un polerouter de acero y los 40.000 de un Compax de oro.
Después viene la colección Signature. Relojes que reproducen iconos menos conocidos (como el Dioramic, que reinterpreta el Monodatic de 1950 o el cronógrafo conocido como Disco Volante por razones que saltan a la vista) que solo se producirán por tiempo limitado -sin especificar-. Una propuesta que se sitúa entre la permanencia de Prêt-à Porter y el espíritu creativo -y limitado en el tiempo- de las colecciones Capsule.
La colección Capsule se compone de ediciones limitadas de temporada de los relojes más emblemáticos de la casa (como el Polerouter con esferas de piedras duras o el Compax con esfera de lino) que exploran variaciones creativas en materiales, colores y técnicas decorativas. Es el caso del Cabriolet decorado con esmaltes que reproducen pinturas de Tamara de Lempika. Solo veinticinco unidades, cinco por cada uno de los retratos.
Finalmente, Couture. Creaciones únicas desarrolladas en estrecha colaboración con especialistas de primer nivel, entre ellos Laurent Jolliet, discípulo en Gay Freres y uno de los últimos maestros en la fabricación de brazaletes en Suiza; Nelly Rodi, reconocida analista de tendencias de lujo; e Isabelle Villa, destacada miniaturista. La máxima expresión de la visión de UG de la relojería como métier d’art. Para hacerse una idea, Jolliet es a los brazaletes lo que Charvet a las camisas… Las primeras entregas están previstas para el otoño de 2026.
Conozcamos a Laurent Jolliet (que tampoco necesita página web):
Una de las cosas que más se esforzó en comunicar Mr. Kern fue el tremendo respeto por lo que hemos dado en llamar ADN de la marca. Han estado en contacto con coleccionistas y expertos (que suelen ser las mismas personas) para respetar al máximo esa esencia, pero también para saber lo que no deben hacer (que viene a ser lo que ocurrió desde 1989 hasta principios de los 2000, cuando Stelux intentó revivir la marca con resultados digamos que olvidables).
Me gustó la comparación que hizo con el mundo automovilístico. Sin mencionar marcas, se le entendió todo: “no queremos ser Rollls Royce” (y aquí yo vi a Patek), “no queremos ser Lamborghini” (Richard Mille). “Nos gustaría vernos como Porsche”, donde se entrevé una evolución estética tranquila, sin perder los orígenes.
En cuanto a los calibres que pudimos ver montados tanto en los tres agujas como en los cronógrafos, todos mostraban un “medio-rotor”, que no es micro sino que ocupa tres cuartos del calibre. Solo el Cabriolet monta un calibre manual de forma rectangular (a ver si aprende algún Rolls Royce…). Tengo mi propia teoría sobre quién hará esos calibres para UG, pero prefiero investigar un poco más antes de lanzar suposiciones.
Después de la presentación estaba previsto un almuerzo con clientes de Rabat, potenciales candidatos a hacerse con una de las primeras piezas de la marca, que se distribuirá solamente en las tiendas de Madrid y Barcelona aunque por ahora no hay fecha.
(a la izquierda. Este es Jordi Rabat)
Para una mayoría de foreros, las dos primeras partes están más o menos claras, aunque debo decir que me ha sorprendido la cantidad de información disponible cuando he estado reuniendo datos para un artículo que acabo de terminar. Hay tanta, que a uno siempre le queda la sensación de que podría o debería haber añadido más, porque más de 100 años de historia -documentados- dan para mucho.
La tercera parte, hacia dónde van, es la más interesante por aquello de ver si cuadra con lo que cada uno se haya imaginado después de conocer la noticia de la adquisición. Y ahí estaba Mr. Kern, para mí uno de los genios que ha dado este sector en términos de estrategia y marketing (con permiso de JC Biver). Al tiempo, un placer.
Como he dicho, la presentación se hizo en Rabat Madrid, que dispone de unas instalaciones idóneas para este tipo de eventos. Ahí, y antes del “speech”, pudimos ver todos los modelos que forman las distintas colecciones que el “Couturier de la Montre” ha estructurado como si fueran de alta costura (de ahí las referencias con bobinas de hilo y tijeras diseminadas por las mesas donde estaban los relojes al alcance de la mano.
Por un lado tenemos la colección Prêt-à Porter: Polerouter (cómo no), Cabriolet, la “Disco Mini”, más específicamente enfocada al público femenino, y los cronógrafos Compax de tres registros. La horquilla de precios está entre los 15.000 € de un polerouter de acero y los 40.000 de un Compax de oro.
Después viene la colección Signature. Relojes que reproducen iconos menos conocidos (como el Dioramic, que reinterpreta el Monodatic de 1950 o el cronógrafo conocido como Disco Volante por razones que saltan a la vista) que solo se producirán por tiempo limitado -sin especificar-. Una propuesta que se sitúa entre la permanencia de Prêt-à Porter y el espíritu creativo -y limitado en el tiempo- de las colecciones Capsule.
La colección Capsule se compone de ediciones limitadas de temporada de los relojes más emblemáticos de la casa (como el Polerouter con esferas de piedras duras o el Compax con esfera de lino) que exploran variaciones creativas en materiales, colores y técnicas decorativas. Es el caso del Cabriolet decorado con esmaltes que reproducen pinturas de Tamara de Lempika. Solo veinticinco unidades, cinco por cada uno de los retratos.
Finalmente, Couture. Creaciones únicas desarrolladas en estrecha colaboración con especialistas de primer nivel, entre ellos Laurent Jolliet, discípulo en Gay Freres y uno de los últimos maestros en la fabricación de brazaletes en Suiza; Nelly Rodi, reconocida analista de tendencias de lujo; e Isabelle Villa, destacada miniaturista. La máxima expresión de la visión de UG de la relojería como métier d’art. Para hacerse una idea, Jolliet es a los brazaletes lo que Charvet a las camisas… Las primeras entregas están previstas para el otoño de 2026.
Conozcamos a Laurent Jolliet (que tampoco necesita página web):
Una de las cosas que más se esforzó en comunicar Mr. Kern fue el tremendo respeto por lo que hemos dado en llamar ADN de la marca. Han estado en contacto con coleccionistas y expertos (que suelen ser las mismas personas) para respetar al máximo esa esencia, pero también para saber lo que no deben hacer (que viene a ser lo que ocurrió desde 1989 hasta principios de los 2000, cuando Stelux intentó revivir la marca con resultados digamos que olvidables).
Me gustó la comparación que hizo con el mundo automovilístico. Sin mencionar marcas, se le entendió todo: “no queremos ser Rollls Royce” (y aquí yo vi a Patek), “no queremos ser Lamborghini” (Richard Mille). “Nos gustaría vernos como Porsche”, donde se entrevé una evolución estética tranquila, sin perder los orígenes.
En cuanto a los calibres que pudimos ver montados tanto en los tres agujas como en los cronógrafos, todos mostraban un “medio-rotor”, que no es micro sino que ocupa tres cuartos del calibre. Solo el Cabriolet monta un calibre manual de forma rectangular (a ver si aprende algún Rolls Royce…). Tengo mi propia teoría sobre quién hará esos calibres para UG, pero prefiero investigar un poco más antes de lanzar suposiciones.
Después de la presentación estaba previsto un almuerzo con clientes de Rabat, potenciales candidatos a hacerse con una de las primeras piezas de la marca, que se distribuirá solamente en las tiendas de Madrid y Barcelona aunque por ahora no hay fecha.

