Quizás no debería, quizás esto se entienda como un alarde innecesario.
Pero he tenido una idea para contribuir en este hilo, y ahora ya es tarde para negarle la luz.
Quienes hayan nacido en el Siglo XXI tendrán asumido que para el centenario Real Madrid Club de Fútbol ganar Champions es algo normal y habitual. Un día más en la oficina, remarcado por el típico "y el año que viene volveremos con otra. Hala Madrid!!! " que se repite en Cibeles con cada festejo de la orejona.
Una obsesión con la Copa de Europa, que nos lleva a desmerecer el resto de títulos, incluida la Liga en la que, en mi opinión, acumulamos en las últimas décadas un severo déficit: 9 ligas desde el año 2.000...lamentable. De la Copa del Rey mejor ni hablamos.
Para esos jóvenes, un poco de historia:
La Copa de Europa fue fundada en 1955, impulsada por el diario francés L'Équipe y Gabriel Hanot para determinar al mejor club del continente, tras el rechazo inicial de la UEFA.
Uno de los principales impulsores del proyecto fue Don Santiago Bernabéu, a la sazón presidente del Real Madrid. Si, como el estadio, por eso os suena tanto el nombre.
Equipo que dominó los inicios, ganando las primeras cinco ediciones consecutivas (1956-1960), estableciendo el formato de campeones nacionales.
La Sexta la ganó el año 1966. Para entonces había jugado 8 finales.
Por dar algo de contexto histórico, decir que en aquellos en España había una dictadura, con un caudillo llamado Francisco Franco, y la tele era en blanco y negro.
Diréis.. pues vaya, lo mismo que ahora, dominadores de Europa, Reyes de Europa.
Pues os diré que aquí empezó nuestro particular calvario, nuestra peregrinación por el desierto. Años y años de sequía europea.
Por entonces sólo los ganadores de las ligas europeas tenían acceso a la Copa de Europa. Y en un formato de eliminatorias directas desde el principio del torneo.
Pura competencia "mata-mata" como dicen los argentinos.
En esos años oscuros, el Real ganó 16 ligas. 16 participaciones en la máxima competición de Europa.
En esas 16 oportunidades de ganar otra orejona, el más grande, Rey de Europa, alcanzó la fabulosa e increíble cantidad de... una (1, One) final. 1 de 16. La fuerza del escudo, la mística del Bernabéu, noches de remontadas históricas...
Y claro, no la ganó. La perdió, 1-0 contra el Liverpool.
Corría el año 1981, una tierna democracia se instalaba pacíficamente en el país, con Leopoldo Calvo Sotelo como presidente tras la renuncia de Adolfo Suárez.
En esta laaaaaarga marcha, la quinta del Buitre ganó 5 ligas consecutivas (si, 5 una tras otra) y 2 Uefas (segunda competición europea). A esta maravillosa generación, artistas de un fútbol fantástico, salida de la Fábrica, siempre se le afeó... por no ganar la Copa de Europa. Así somos.
Quienes nacimos en esta pertinaz sequía y elegíamos el "lado malo" de la historia, nos tocó apechugar con el Barca de Cruyff, y la primera Champions de los blaugrana en 1992.
Las nuestras eran despectivamente llamadas "en blanco y negro", la suya a todo color parecía tener más valor. Y con sus valors, como no.
De propina, las dos ligas pérdidas en la última jornada en Tenerife, y desastres coperos varios.
Presidentes como el ínclito Ramón Mendoza, y Lorenzo Sanz y su timba-gate, llevaron al Madrid a una delicada situación económica.
El AC Milán ganó su quinta Copa de Europa en 1994, se presagiaba el sorpasso al Madrid en breve. Silvio Berlusconi era su presidente, y acababan de modernizar su centro de entrenamiento. Años luz del vetusto Real Madrid.
Llegamos así a la temporada 1997-1998.
El equipo, entrenado por Jupp Heynckes, fue eliminado en Copa por el Alavés en octavos de final (para sorpresa de nadie) y terminaría en Liga... Cuarto!!! Increíble.
Sin embargo, en la Champions fue más convincente.
Lideró su grupo (Rosenborg, Porto, Olympiacos).
Solo dos eliminatorias le separaban de la ansiada final, y la muy anhelada y ya bautizada como La Séptima.
Cuartos de final vs. Bayer Leverkusen (GER):
- Ida: 1-1 en Alemania.
- Vuelta: 3-0 en el Bernabéu.
- Semifinales vs. Borussia Dortmund (GER):
- Ida: 2-0 en el Bernabéu (famoso por la caída de la portería antes del inicio).
- Vuelta: 0-0 en Alemania.
- Global: 2-0
Asi llegamos a la noche del 20 de mayo de 1998.
Enfrente, la Vecchia Signora, la todopoderosa Juventud de Turin, con su estrella Zinedine Zidane. Habia ganado la Champions en el 96, y perdido la final en el 97.
Era muy muy favorita, tanto por méritos propios como por la poca fiabilidad de los merengues.
La Juventus fue superior durante el partido, pero fútbol es fútbol...