Narses84
Milpostista
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¡Hola otra vez! Ya sé que me estoy poniendo un poco pesado, pero no puedo evitarlo… Espero que hayáis tenido una buena entrada de año y unas navidades tranquilas. Por mi parte aigo igual: atrapado en mi particular diógenes “seikista”, acumulando piezas que para mí son especiales.
Pero esta vez creo que no habrá muchas dudas: el que os traigo hoy es un Seiko muy especial. Hoy tengo el placer de presentaros mi “nuevo”: Grand Seiko 62GS – Ref. 6246-9000
Un poco de historia ( sin pasarse que tampoco se tanto , lo que he podido recolectar de aquí y allí )
Este Grand Seiko 6246-9000, fabricado en 1966, es una evolución directa de los Seikomatic Chronometer 6245 y 6246, lanzados en 1965. Ya por entonces eran relojes muy serios, con certificación de cronómetro, algo que Seiko venía trabajando desde 1960.
En ese mismo periodo, la agencia suiza de cronómetros cambió las normas: solo se certificaban relojes probados en Suiza. Seiko no tragó, y en lugar de seguir ese juego, se sacó su propio estándar: el Grand Seiko Standard, más estricto que el suizo.
Para que os hagáis una idea:
Vamos, que Seiko subió el listón y lo hizo a su manera. A partir de ahí, los 6245 y 6246 pasaron a formar parte oficialmente de la línea Grand Seiko, marcando el camino hacia la alta relojería japonesa con identidad propia. ! Qué grandísima es seiko , para mí la mejor ! .
En cuanto al diseño lo primero que me enamoro de este reloj es la caja. No hay bisel como tal: el cristal parece salir directamente de la carrura, lo que hace que la esfera se vea más grande. Y para 1966, esto era una pasada de diseño. Hoy sigue siendo rompedor. De hecho, hay muchos relojes actuales que no lucen tan bien como este GS de hace 60 años.
Todo esto no es casual: aquí está la mano del maestro Taro Tanaka y su famosa Gramática del Diseño. Ángulos definidos, superficies limpias, pulido espejo (Zaratsu)… todo pensado para reflejar la luz con elegancia. El mío, aunque con años encima, sigue manteniendo sus líneas y presencia. Y eso ya dice mucho.
Otro detalle que adoro: la corona, colocada discretamente a las 4. No quiere robar protagonismo. Aquí todo suma al conjunto, no hay un solo elemento que destaque más que otro. Pura armonía. El trabajo en los ángulos y aristas es impresionante 🤩.
La esfera también es una delicia: limpia, con patrón sunburst y unos índices afilados y bien acabados. Es Grand Seiko 100 %.
El calibre
Dentro lleva el calibre 6246A, automático, con 39 rubíes y doble complicación: día del mes y día de la semana. Su hermano, el 6245, solo tenía fecha.
Estos calibres no solo eran precisos, sino que venían ajustados con mucho mimo. Seiko no buscaba solo competir con Suiza, quería superarla en precisión real de uso diario, y lo logró.
Y claro, en la trasera, el mítico medallón del león. El mío tiene algo de desgaste, como es normal, pero aún ruge con fuerza.
Gracias por leer hasta aquí si has aguantado el tostón. Reseña cortita y al pie .
Me encantará saber qué os parece.
¡Un saludo y os leo en comentarios!
Pero esta vez creo que no habrá muchas dudas: el que os traigo hoy es un Seiko muy especial. Hoy tengo el placer de presentaros mi “nuevo”: Grand Seiko 62GS – Ref. 6246-9000
Un poco de historia ( sin pasarse que tampoco se tanto , lo que he podido recolectar de aquí y allí )
Este Grand Seiko 6246-9000, fabricado en 1966, es una evolución directa de los Seikomatic Chronometer 6245 y 6246, lanzados en 1965. Ya por entonces eran relojes muy serios, con certificación de cronómetro, algo que Seiko venía trabajando desde 1960.
En ese mismo periodo, la agencia suiza de cronómetros cambió las normas: solo se certificaban relojes probados en Suiza. Seiko no tragó, y en lugar de seguir ese juego, se sacó su propio estándar: el Grand Seiko Standard, más estricto que el suizo.
Para que os hagáis una idea:
- GS Standard: +5 / –3 segundos/día
- Suizo (de la época): +10 / –1
Vamos, que Seiko subió el listón y lo hizo a su manera. A partir de ahí, los 6245 y 6246 pasaron a formar parte oficialmente de la línea Grand Seiko, marcando el camino hacia la alta relojería japonesa con identidad propia. ! Qué grandísima es seiko , para mí la mejor ! .
En cuanto al diseño lo primero que me enamoro de este reloj es la caja. No hay bisel como tal: el cristal parece salir directamente de la carrura, lo que hace que la esfera se vea más grande. Y para 1966, esto era una pasada de diseño. Hoy sigue siendo rompedor. De hecho, hay muchos relojes actuales que no lucen tan bien como este GS de hace 60 años.
Todo esto no es casual: aquí está la mano del maestro Taro Tanaka y su famosa Gramática del Diseño. Ángulos definidos, superficies limpias, pulido espejo (Zaratsu)… todo pensado para reflejar la luz con elegancia. El mío, aunque con años encima, sigue manteniendo sus líneas y presencia. Y eso ya dice mucho.
Otro detalle que adoro: la corona, colocada discretamente a las 4. No quiere robar protagonismo. Aquí todo suma al conjunto, no hay un solo elemento que destaque más que otro. Pura armonía. El trabajo en los ángulos y aristas es impresionante 🤩.
La esfera también es una delicia: limpia, con patrón sunburst y unos índices afilados y bien acabados. Es Grand Seiko 100 %.
El calibre
Dentro lleva el calibre 6246A, automático, con 39 rubíes y doble complicación: día del mes y día de la semana. Su hermano, el 6245, solo tenía fecha.
Estos calibres no solo eran precisos, sino que venían ajustados con mucho mimo. Seiko no buscaba solo competir con Suiza, quería superarla en precisión real de uso diario, y lo logró.
Y claro, en la trasera, el mítico medallón del león. El mío tiene algo de desgaste, como es normal, pero aún ruge con fuerza.
Gracias por leer hasta aquí si has aguantado el tostón. Reseña cortita y al pie .
Me encantará saber qué os parece.
¡Un saludo y os leo en comentarios!



