Tempus Edax Rerum
Malaquías de Hildesheim
Verificad@ con 2FA
Hamilton podía hacer sido esa marca americana, además estaban en plena experimentación de diseños “espaciales” (el Ventura, el Everest, 2001 de Kubrick…) y un buen mago del márquetin hubiese hecho maravillas, pero alguien estaba tan perdido en la marca como para enviar a la NASA un reloj de bolsillo para testar…
No solo el Speedmaster pasó las pruebas sino que ya antes varios astronautas lo habían comprado personalmente, como Slayton o Wally Schirra cuyo reloj, como es bien sabido fue el “primer Omega en el espacio” (y además la marca se enteró “por los periódicos”).
Y bueno, que hoy día haya pasta de por medio no invalida nada. Por una parte, se ha convertido en tradición y fetiche entre los astronautas, merecidamente y de manera natural, no forzada (como el perro blanco). Normal que la marca lo explote después, vaya caramelo. Y pienso que hoy día la relación es simbiótica y beneficia a ambos: a Omega por supuesto, como la franquicia Bond, los deportistas y los actores, pero la imagen sofisticada, elegante y chic de la marca (en parte gracias a esos actores, deportistas, Bond, su posicionamiento en el lujo, etc) mejora la imagen de la NASA, que hace mucho que ya no tiene la popularidad y el encanto de los 60, ya no tiene a la gente pegada a programas que ya no se retransmiten en tv y todo niño ya no quiere ser astronauta.
No solo el Speedmaster pasó las pruebas sino que ya antes varios astronautas lo habían comprado personalmente, como Slayton o Wally Schirra cuyo reloj, como es bien sabido fue el “primer Omega en el espacio” (y además la marca se enteró “por los periódicos”).
Y bueno, que hoy día haya pasta de por medio no invalida nada. Por una parte, se ha convertido en tradición y fetiche entre los astronautas, merecidamente y de manera natural, no forzada (como el perro blanco). Normal que la marca lo explote después, vaya caramelo. Y pienso que hoy día la relación es simbiótica y beneficia a ambos: a Omega por supuesto, como la franquicia Bond, los deportistas y los actores, pero la imagen sofisticada, elegante y chic de la marca (en parte gracias a esos actores, deportistas, Bond, su posicionamiento en el lujo, etc) mejora la imagen de la NASA, que hace mucho que ya no tiene la popularidad y el encanto de los 60, ya no tiene a la gente pegada a programas que ya no se retransmiten en tv y todo niño ya no quiere ser astronauta.