Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.
Estupendo!!!por fin.SALIENDO DE DUBAI POR FIN
ya en el avión. No puedo relatar mucho. Cuando llegue os cuento!
Ver el archivos adjunto 3449096
Ánimo!!!Qué Notición Jose, no sabes cómo me alegro , te he escrito un whatssup pero irás en el avión todavía , aquí seguimos con el espacio aéreo cerrado , algo que no entendía hasta ahora que me han comentado que al parecer la Base aérea de Qatar es la más grande de todos los países cercanos , según palabras de un qatari ( es la madre de las bases) de la zona , por lo que los Iraníes están fijados en nosotros , espero que la diplomacia haga su trabajo y dejen un corredor sanitario para que podamos salir de aquí de una vez .
Un abrazo enorme
Como nota de humor , mirar que reloj me traje 🤦♂️
Ver el archivos adjunto 3449115
Como se nota que eres escritor. Que bien narrado! Me alegro de verdad de que hayáis regresado y esteis a salvo.Y POR FIN EN CASA. Viernes 6 de marzo 2026
Eran las 20:35 de la noche del jueves 6 de marzo cuando saltó de nuevo la alarma por alerta de misiles, instando a las gente a que buscara refugio de inmediato. Mi mujer y yo estábamos a punto de sentarnos en un restaurante casi vacío a tomar la última cena antes de salir al aeropuerto con destino Barcelona. Yo no hacía más que mirar una y otra vez la página de la app de Emirates por si el vuelo aparecía cancelado, pero hasta ese momento todo parecía en orden de marcha. Pero aquella alarma podría cambiarlo todo.
Habíamos despertado con la certeza de que podríamos quedarnos en Dubai por un número indeterminado de días. De hecho, ya habíamos hablado con la propietaria del fantástico apartamento donde nos alojábamos a pedirle una extensión de días y un posible descuento para ayudar a los gastos extras que nos venían encima, a lo que obtuvimos una respuesta muy positiva por su parte.
Durante la mañana fuimos a la piscina del edificio y tomamos el sol y nos dimos unos chapuzones en un agua que estaba a 31 grados de temperatura, no porque hiciera mucho calor, sino para que fuera más agradable el bañarse. Todo un lujo.
Ver el archivos adjunto 3449514
Gerard con sus negocios
Fuimos de compras al supermercado (un Carrefour que estaba a tres minutos) y compramos lo necesario para dos o tres días más. Nuestra rutina era desayunar y comer en casa para luego cenar fuera en algún restaurante. A mis hijos les encanta eso de comer en sitios diferentes cada día y de hecho les gusta organizar las vacaciones teniendo muy en cuenta la gastronomía.
Antes de la compra había hablado por teléfono con @rafa. Me explicó que llevaba unos días confinados por los ataques en Doha y que justo había salido a comprar cuando de repente se oyeron veinte o treinta detonaciones de misiles interceptando ataques. Es que uno no puede imaginarse qué es eso hasta que lo vive. El estruendo en el cielo, la columna roja de fuego de la intercepción y ver cómo cae sin saber si lo hará cerca de donde estás. Es por ello que hay que buscar refugio. En Dubai siempre iba mirando al cielo, lleno de rascacielos, y pensando las mil y una. El compañero Rafa está viviendo una situación muy diferente a la que yo tenía en Dubai, donde las cosas estaban relativamente calmadas. Espero y deseo que pueda salir de allí en cuanto antes y que regrese a casa sano y salvo.
Mi amiga Ana, la que había comunicado desde Barcelona con la agencia de Emirates y me había conseguido el vuelo el día anterior para luego cancelarse al cabo de tres horas, me llamó y me dijo que estaba lista para otra llamada. Así lo hicimos y el agente que nos atendió tecleó las opciones.
-Hay un vuelo para mañana viernes a las 02:45 AM-
-No puede ser -le contesté yo- tenemos el espacio aéreo cerrado hasta el sábado por la noche.
El agente tecleó de nuevo.
-No, no. Acaba de salir una nueva lista y este está disponible. Acaba de salir uno hacia Madrid hace apenas media hora.
-Pero entonces me aseguras de que ese vuelo está abierto y saldrá? Ayer me pasó lo mismo y al cabo de poco se canceló.
-Ahora está. Si quieres las cuatro plazas te las puedo dar. ¿Asientos delantero va bien?
Cuando colgué y le expliqué a mi familia me miraron con una expresión de incredulidad.
-Bueno, faltan cinco horas para tener que salir hacia el aeropuerto, o sea que tranquilo y a esperar a ver qué pasa.
Las horas pasaron lentamente. Yo no hacía más que mirar el móvil y la reserva seguía allí. Teníamos que salir del apartamento a las 22:00 y a las 19:00 yo ya estaba más que nervioso porque las maletas no estaban hechas y quedaban muchas cosas por terminar. Mis hijos estaban enfrascados en temas de negocios. Han conseguido contactos para sus empresas de marketing y estaban ultimando detalles.
Y las maletas por hacer.
Yo tengo TOC con el tiempo. No soporto llegar tarde o que se me eche el tiempo encima, por lo que la mía fue la primera en quedar lista. Como mi familia me conoce de sobras se reía por mi prisa. Tienen razón pero no lo puedo evitar.
A las 20.00 mi mujer y yo salimos a dar un paseo por la Marina, el puerto de Dubai. No había apenas gente y los restaurantes aparecían casi vacíos. En un Libanés que no nos pareció mal me dijeron que si éramos cuatro me hacían el 20% de descuento. Por cada restaurante que pasábamos los empleados se acercaban para tratar de convencerte de entrar en su establecimiento.
Nos decidimos por uno que nos pareció bien y seguimos a un camarero que nos iba a acomodar.
Entonces sonó la alarma del móvil.
Ver el archivos adjunto 3449522
Salimos del restaurante a toda prisa al tiempo que mi hijo Adrià nos llamaba para que regresáramos al apartamento. Ellos estaban a punto de salir hacia el restaurante cuando la alarma lo cambió todo.
Fue entonces cuando el desánimo nos invadió de nuevo. Ya estábamos convencidos de que así no íbamos a volar, que el vuelo se cancelaría, que teníamos que volver a empezar. No le habíamos dicho nada a nadie por si acaso y habíamos hecho bien. Miré la app sabiendo que en un momento u otro el vuelo habría desaparecido.
Los minutos pasaron lentamente. Estábamos pendientes de escuchar las explosiones encima de nuestra cabeza, pero se oían lejanas. Adrià dijo que parecía que habían atacado Abu Dhabi.
La web seguía sin cambios y yo tuve un atisbo de esperanza. -¿Y sí...?
Desde Barcelona, la novia de Adrià ya estaba mirando también la web y llamando a la agencia, pero esta vez la línea aparecía comunicando constantemente.
Y a las 21:06 una nueva alarma. Esta vez era para decir que todo había vuelto a la normalidad.
El alivio fue increíble. Cenamos algo improvisado con lo que teníamos en la nevera y a las 22:00 cerramos la puerta del apartamento para dirigirnos al parking a por el coche alquilado.
Lo demás transcurrió sin problema. Entrega del vehículo en Hertz, chek-in en la zona de Emirates y a hacer tiempo hasta el embarco.
Ver el archivos adjunto 3449524
Cuando abordamos el avión y tomamos asiento no podíamos creernos que la aventura estaba a punto de acabar. Habían sido solo cinco días, pero que habían parecido muchos más. El tiempo se contrae o se expande en base a tu percepción.
Volveremos a Dubai, de eso no nos cabe duda. Es una ciudad maravillosa, con gente muy amable, con ganas de emprender, de hacer negocios, de contagiarse del entusiasmo del prójimo para crecer. Mis hijos han hecho prometedores contactos para sus empresas y yo hasta estoy flirteando con la idea de hacer lo propio con mis academias de inglés. Como se suele decir: I'll be back.
Ver el archivos adjunto 3449525
Cierro aquí esta crónica a modo de diario que he ido escribiendo estos días. Reitero mi agradecimiento a los que me han ayudado de forma tan desinteresada, como la familia Valero. Inolvidable.
Y sobre todo, deseo que Rafa regrese. Que los demás que he leído que también andan atascados lo hagan sin contratiempos y que sobre todo, no os dejéis influir por las redes sociales sobre desastres en Dubai. La situación es preocupante porque hay una guerra, pero el país tiene las mejores defensas del mundo y el ambiente en general es de seguridad y tranquilidad. Si conocéis a alguna persona que tenga familiares allí, que no desesperen. La vida sigue de forma casi normal
Un abrazo a todos y nos leemos por aquí.
Menudo broche.Y POR FIN EN CASA. Viernes 6 de marzo 2026
Eran las 20:35 de la noche del jueves 6 de marzo cuando saltó de nuevo la alarma por alerta de misiles, instando a las gente a que buscara refugio de inmediato. Mi mujer y yo estábamos a punto de sentarnos en un restaurante casi vacío a tomar la última cena antes de salir al aeropuerto con destino Barcelona. Yo no hacía más que mirar una y otra vez la página de la app de Emirates por si el vuelo aparecía cancelado, pero hasta ese momento todo parecía en orden de marcha. Pero aquella alarma podría cambiarlo todo.
Habíamos despertado con la certeza de que podríamos quedarnos en Dubai por un número indeterminado de días. De hecho, ya habíamos hablado con la propietaria del fantástico apartamento donde nos alojábamos a pedirle una extensión de días y un posible descuento para ayudar a los gastos extras que nos venían encima, a lo que obtuvimos una respuesta muy positiva por su parte.
Durante la mañana fuimos a la piscina del edificio y tomamos el sol y nos dimos unos chapuzones en un agua que estaba a 31 grados de temperatura, no porque hiciera mucho calor, sino para que fuera más agradable el bañarse. Todo un lujo.
Ver el archivos adjunto 3449514
Gerard con sus negocios
Fuimos de compras al supermercado (un Carrefour que estaba a tres minutos) y compramos lo necesario para dos o tres días más. Nuestra rutina era desayunar y comer en casa para luego cenar fuera en algún restaurante. A mis hijos les encanta eso de comer en sitios diferentes cada día y de hecho les gusta organizar las vacaciones teniendo muy en cuenta la gastronomía.
Antes de la compra había hablado por teléfono con @rafa. Me explicó que llevaba unos días confinados por los ataques en Doha y que justo había salido a comprar cuando de repente se oyeron veinte o treinta detonaciones de misiles interceptando ataques. Es que uno no puede imaginarse qué es eso hasta que lo vive. El estruendo en el cielo, la columna roja de fuego de la intercepción y ver cómo cae sin saber si lo hará cerca de donde estás. Es por ello que hay que buscar refugio. En Dubai siempre iba mirando al cielo, lleno de rascacielos, y pensando las mil y una. El compañero Rafa está viviendo una situación muy diferente a la que yo tenía en Dubai, donde las cosas estaban relativamente calmadas. Espero y deseo que pueda salir de allí en cuanto antes y que regrese a casa sano y salvo.
Mi amiga Ana, la que había comunicado desde Barcelona con la agencia de Emirates y me había conseguido el vuelo el día anterior para luego cancelarse al cabo de tres horas, me llamó y me dijo que estaba lista para otra llamada. Así lo hicimos y el agente que nos atendió tecleó las opciones.
-Hay un vuelo para mañana viernes a las 02:45 AM-
-No puede ser -le contesté yo- tenemos el espacio aéreo cerrado hasta el sábado por la noche.
El agente tecleó de nuevo.
-No, no. Acaba de salir una nueva lista y este está disponible. Acaba de salir uno hacia Madrid hace apenas media hora.
-Pero entonces me aseguras de que ese vuelo está abierto y saldrá? Ayer me pasó lo mismo y al cabo de poco se canceló.
-Ahora está. Si quieres las cuatro plazas te las puedo dar. ¿Asientos delantero va bien?
Cuando colgué y le expliqué a mi familia me miraron con una expresión de incredulidad.
-Bueno, faltan cinco horas para tener que salir hacia el aeropuerto, o sea que tranquilo y a esperar a ver qué pasa.
Las horas pasaron lentamente. Yo no hacía más que mirar el móvil y la reserva seguía allí. Teníamos que salir del apartamento a las 22:00 y a las 19:00 yo ya estaba más que nervioso porque las maletas no estaban hechas y quedaban muchas cosas por terminar. Mis hijos estaban enfrascados en temas de negocios. Han conseguido contactos para sus empresas de marketing y estaban ultimando detalles.
Y las maletas por hacer.
Yo tengo TOC con el tiempo. No soporto llegar tarde o que se me eche el tiempo encima, por lo que la mía fue la primera en quedar lista. Como mi familia me conoce de sobras se reía por mi prisa. Tienen razón pero no lo puedo evitar.
A las 20.00 mi mujer y yo salimos a dar un paseo por la Marina, el puerto de Dubai. No había apenas gente y los restaurantes aparecían casi vacíos. En un Libanés que no nos pareció mal me dijeron que si éramos cuatro me hacían el 20% de descuento. Por cada restaurante que pasábamos los empleados se acercaban para tratar de convencerte de entrar en su establecimiento.
Nos decidimos por uno que nos pareció bien y seguimos a un camarero que nos iba a acomodar.
Entonces sonó la alarma del móvil.
Ver el archivos adjunto 3449522
Salimos del restaurante a toda prisa al tiempo que mi hijo Adrià nos llamaba para que regresáramos al apartamento. Ellos estaban a punto de salir hacia el restaurante cuando la alarma lo cambió todo.
Fue entonces cuando el desánimo nos invadió de nuevo. Ya estábamos convencidos de que así no íbamos a volar, que el vuelo se cancelaría, que teníamos que volver a empezar. No le habíamos dicho nada a nadie por si acaso y habíamos hecho bien. Miré la app sabiendo que en un momento u otro el vuelo habría desaparecido.
Los minutos pasaron lentamente. Estábamos pendientes de escuchar las explosiones encima de nuestra cabeza, pero se oían lejanas. Adrià dijo que parecía que habían atacado Abu Dhabi.
La web seguía sin cambios y yo tuve un atisbo de esperanza. -¿Y sí...?
Desde Barcelona, la novia de Adrià ya estaba mirando también la web y llamando a la agencia, pero esta vez la línea aparecía comunicando constantemente.
Y a las 21:06 una nueva alarma. Esta vez era para decir que todo había vuelto a la normalidad.
El alivio fue increíble. Cenamos algo improvisado con lo que teníamos en la nevera y a las 22:00 cerramos la puerta del apartamento para dirigirnos al parking a por el coche alquilado.
Lo demás transcurrió sin problema. Entrega del vehículo en Hertz, chek-in en la zona de Emirates y a hacer tiempo hasta el embarco.
Ver el archivos adjunto 3449524
Cuando abordamos el avión y tomamos asiento no podíamos creernos que la aventura estaba a punto de acabar. Habían sido solo cinco días, pero que habían parecido muchos más. El tiempo se contrae o se expande en base a tu percepción.
Volveremos a Dubai, de eso no nos cabe duda. Es una ciudad maravillosa, con gente muy amable, con ganas de emprender, de hacer negocios, de contagiarse del entusiasmo del prójimo para crecer. Mis hijos han hecho prometedores contactos para sus empresas y yo hasta estoy flirteando con la idea de hacer lo propio con mis academias de inglés. Como se suele decir: I'll be back.
Ver el archivos adjunto 3449525
Cierro aquí esta crónica a modo de diario que he ido escribiendo estos días. Reitero mi agradecimiento a los que me han ayudado de forma tan desinteresada, como la familia Valero. Inolvidable.
Y sobre todo, deseo que Rafa regrese. Que los demás que he leído que también andan atascados lo hagan sin contratiempos y que sobre todo, no os dejéis influir por las redes sociales sobre desastres en Dubai. La situación es preocupante porque hay una guerra, pero el país tiene las mejores defensas del mundo y el ambiente en general es de seguridad y tranquilidad. Si conocéis a alguna persona que tenga familiares allí, que no desesperen. La vida sigue de forma casi normal
Un abrazo a todos y nos leemos por aquí.
Ole ole! A ver si todos los demás foreros pueden volver también cuanto antesY POR FIN EN CASA. Viernes 6 de marzo 2026
Eran las 20:35 de la noche del jueves 6 de marzo cuando saltó de nuevo la alarma por alerta de misiles, instando a las gente a que buscara refugio de inmediato. Mi mujer y yo estábamos a punto de sentarnos en un restaurante casi vacío a tomar la última cena antes de salir al aeropuerto con destino Barcelona. Yo no hacía más que mirar una y otra vez la página de la app de Emirates por si el vuelo aparecía cancelado, pero hasta ese momento todo parecía en orden de marcha. Pero aquella alarma podría cambiarlo todo.
Habíamos despertado con la certeza de que podríamos quedarnos en Dubai por un número indeterminado de días. De hecho, ya habíamos hablado con la propietaria del fantástico apartamento donde nos alojábamos a pedirle una extensión de días y un posible descuento para ayudar a los gastos extras que nos venían encima, a lo que obtuvimos una respuesta muy positiva por su parte.
Durante la mañana fuimos a la piscina del edificio y tomamos el sol y nos dimos unos chapuzones en un agua que estaba a 31 grados de temperatura, no porque hiciera mucho calor, sino para que fuera más agradable el bañarse. Todo un lujo.
Ver el archivos adjunto 3449514
Gerard con sus negocios
Fuimos de compras al supermercado (un Carrefour que estaba a tres minutos) y compramos lo necesario para dos o tres días más. Nuestra rutina era desayunar y comer en casa para luego cenar fuera en algún restaurante. A mis hijos les encanta eso de comer en sitios diferentes cada día y de hecho les gusta organizar las vacaciones teniendo muy en cuenta la gastronomía.
Antes de la compra había hablado por teléfono con @rafa. Me explicó que llevaba unos días confinados por los ataques en Doha y que justo había salido a comprar cuando de repente se oyeron veinte o treinta detonaciones de misiles interceptando ataques. Es que uno no puede imaginarse qué es eso hasta que lo vive. El estruendo en el cielo, la columna roja de fuego de la intercepción y ver cómo cae sin saber si lo hará cerca de donde estás. Es por ello que hay que buscar refugio. En Dubai siempre iba mirando al cielo, lleno de rascacielos, y pensando las mil y una. El compañero Rafa está viviendo una situación muy diferente a la que yo tenía en Dubai, donde las cosas estaban relativamente calmadas. Espero y deseo que pueda salir de allí en cuanto antes y que regrese a casa sano y salvo.
Mi amiga Ana, la que había comunicado desde Barcelona con la agencia de Emirates y me había conseguido el vuelo el día anterior para luego cancelarse al cabo de tres horas, me llamó y me dijo que estaba lista para otra llamada. Así lo hicimos y el agente que nos atendió tecleó las opciones.
-Hay un vuelo para mañana viernes a las 02:45 AM-
-No puede ser -le contesté yo- tenemos el espacio aéreo cerrado hasta el sábado por la noche.
El agente tecleó de nuevo.
-No, no. Acaba de salir una nueva lista y este está disponible. Acaba de salir uno hacia Madrid hace apenas media hora.
-Pero entonces me aseguras de que ese vuelo está abierto y saldrá? Ayer me pasó lo mismo y al cabo de poco se canceló.
-Ahora está. Si quieres las cuatro plazas te las puedo dar. ¿Asientos delantero va bien?
Cuando colgué y le expliqué a mi familia me miraron con una expresión de incredulidad.
-Bueno, faltan cinco horas para tener que salir hacia el aeropuerto, o sea que tranquilo y a esperar a ver qué pasa.
Las horas pasaron lentamente. Yo no hacía más que mirar el móvil y la reserva seguía allí. Teníamos que salir del apartamento a las 22:00 y a las 19:00 yo ya estaba más que nervioso porque las maletas no estaban hechas y quedaban muchas cosas por terminar. Mis hijos estaban enfrascados en temas de negocios. Han conseguido contactos para sus empresas de marketing y estaban ultimando detalles.
Y las maletas por hacer.
Yo tengo TOC con el tiempo. No soporto llegar tarde o que se me eche el tiempo encima, por lo que la mía fue la primera en quedar lista. Como mi familia me conoce de sobras se reía por mi prisa. Tienen razón pero no lo puedo evitar.
A las 20.00 mi mujer y yo salimos a dar un paseo por la Marina, el puerto de Dubai. No había apenas gente y los restaurantes aparecían casi vacíos. En un Libanés que no nos pareció mal me dijeron que si éramos cuatro me hacían el 20% de descuento. Por cada restaurante que pasábamos los empleados se acercaban para tratar de convencerte de entrar en su establecimiento.
Nos decidimos por uno que nos pareció bien y seguimos a un camarero que nos iba a acomodar.
Entonces sonó la alarma del móvil.
Ver el archivos adjunto 3449522
Salimos del restaurante a toda prisa al tiempo que mi hijo Adrià nos llamaba para que regresáramos al apartamento. Ellos estaban a punto de salir hacia el restaurante cuando la alarma lo cambió todo.
Fue entonces cuando el desánimo nos invadió de nuevo. Ya estábamos convencidos de que así no íbamos a volar, que el vuelo se cancelaría, que teníamos que volver a empezar. No le habíamos dicho nada a nadie por si acaso y habíamos hecho bien. Miré la app sabiendo que en un momento u otro el vuelo habría desaparecido.
Los minutos pasaron lentamente. Estábamos pendientes de escuchar las explosiones encima de nuestra cabeza, pero se oían lejanas. Adrià dijo que parecía que habían atacado Abu Dhabi.
La web seguía sin cambios y yo tuve un atisbo de esperanza. -¿Y sí...?
Desde Barcelona, la novia de Adrià ya estaba mirando también la web y llamando a la agencia, pero esta vez la línea aparecía comunicando constantemente.
Y a las 21:06 una nueva alarma. Esta vez era para decir que todo había vuelto a la normalidad.
El alivio fue increíble. Cenamos algo improvisado con lo que teníamos en la nevera y a las 22:00 cerramos la puerta del apartamento para dirigirnos al parking a por el coche alquilado.
Lo demás transcurrió sin problema. Entrega del vehículo en Hertz, chek-in en la zona de Emirates y a hacer tiempo hasta el embarco.
Ver el archivos adjunto 3449524
Cuando abordamos el avión y tomamos asiento no podíamos creernos que la aventura estaba a punto de acabar. Habían sido solo cinco días, pero que habían parecido muchos más. El tiempo se contrae o se expande en base a tu percepción.
Volveremos a Dubai, de eso no nos cabe duda. Es una ciudad maravillosa, con gente muy amable, con ganas de emprender, de hacer negocios, de contagiarse del entusiasmo del prójimo para crecer. Mis hijos han hecho prometedores contactos para sus empresas y yo hasta estoy flirteando con la idea de hacer lo propio con mis academias de inglés. Como se suele decir: I'll be back.
Ver el archivos adjunto 3449525
Cierro aquí esta crónica a modo de diario que he ido escribiendo estos días. Reitero mi agradecimiento a los que me han ayudado de forma tan desinteresada, como la familia Valero. Inolvidable.
Y sobre todo, deseo que Rafa regrese. Que los demás que he leído que también andan atascados lo hagan sin contratiempos y que sobre todo, no os dejéis influir por las redes sociales sobre desastres en Dubai. La situación es preocupante porque hay una guerra, pero el país tiene las mejores defensas del mundo y el ambiente en general es de seguridad y tranquilidad. Si conocéis a alguna persona que tenga familiares allí, que no desesperen. La vida sigue de forma casi normal
Un abrazo a todos y nos leemos por aquí.
Y POR FIN EN CASA. Viernes 6 de marzo 2026
Eran las 20:35 de la noche del jueves 6 de marzo cuando saltó de nuevo la alarma por alerta de misiles, instando a las gente a que buscara refugio de inmediato. Mi mujer y yo estábamos a punto de sentarnos en un restaurante casi vacío a tomar la última cena antes de salir al aeropuerto con destino Barcelona. Yo no hacía más que mirar una y otra vez la página de la app de Emirates por si el vuelo aparecía cancelado, pero hasta ese momento todo parecía en orden de marcha. Pero aquella alarma podría cambiarlo todo.
Habíamos despertado con la certeza de que podríamos quedarnos en Dubai por un número indeterminado de días. De hecho, ya habíamos hablado con la propietaria del fantástico apartamento donde nos alojábamos a pedirle una extensión de días y un posible descuento para ayudar a los gastos extras que nos venían encima, a lo que obtuvimos una respuesta muy positiva por su parte.
Durante la mañana fuimos a la piscina del edificio y tomamos el sol y nos dimos unos chapuzones en un agua que estaba a 31 grados de temperatura, no porque hiciera mucho calor, sino para que fuera más agradable el bañarse. Todo un lujo.
Ver el archivos adjunto 3449514
Gerard con sus negocios
Fuimos de compras al supermercado (un Carrefour que estaba a tres minutos) y compramos lo necesario para dos o tres días más. Nuestra rutina era desayunar y comer en casa para luego cenar fuera en algún restaurante. A mis hijos les encanta eso de comer en sitios diferentes cada día y de hecho les gusta organizar las vacaciones teniendo muy en cuenta la gastronomía.
Antes de la compra había hablado por teléfono con @rafa. Me explicó que llevaba unos días confinados por los ataques en Doha y que justo había salido a comprar cuando de repente se oyeron veinte o treinta detonaciones de misiles interceptando ataques. Es que uno no puede imaginarse qué es eso hasta que lo vive. El estruendo en el cielo, la columna roja de fuego de la intercepción y ver cómo cae sin saber si lo hará cerca de donde estás. Es por ello que hay que buscar refugio. En Dubai siempre iba mirando al cielo, lleno de rascacielos, y pensando las mil y una. El compañero Rafa está viviendo una situación muy diferente a la que yo tenía en Dubai, donde las cosas estaban relativamente calmadas. Espero y deseo que pueda salir de allí en cuanto antes y que regrese a casa sano y salvo.
Mi amiga Ana, la que había comunicado desde Barcelona con la agencia de Emirates y me había conseguido el vuelo el día anterior para luego cancelarse al cabo de tres horas, me llamó y me dijo que estaba lista para otra llamada. Así lo hicimos y el agente que nos atendió tecleó las opciones.
-Hay un vuelo para mañana viernes a las 02:45 AM-
-No puede ser -le contesté yo- tenemos el espacio aéreo cerrado hasta el sábado por la noche.
El agente tecleó de nuevo.
-No, no. Acaba de salir una nueva lista y este está disponible. Acaba de salir uno hacia Madrid hace apenas media hora.
-Pero entonces me aseguras de que ese vuelo está abierto y saldrá? Ayer me pasó lo mismo y al cabo de poco se canceló.
-Ahora está. Si quieres las cuatro plazas te las puedo dar. ¿Asientos delantero va bien?
Cuando colgué y le expliqué a mi familia me miraron con una expresión de incredulidad.
-Bueno, faltan cinco horas para tener que salir hacia el aeropuerto, o sea que tranquilo y a esperar a ver qué pasa.
Las horas pasaron lentamente. Yo no hacía más que mirar el móvil y la reserva seguía allí. Teníamos que salir del apartamento a las 22:00 y a las 19:00 yo ya estaba más que nervioso porque las maletas no estaban hechas y quedaban muchas cosas por terminar. Mis hijos estaban enfrascados en temas de negocios. Han conseguido contactos para sus empresas de marketing y estaban ultimando detalles.
Y las maletas por hacer.
Yo tengo TOC con el tiempo. No soporto llegar tarde o que se me eche el tiempo encima, por lo que la mía fue la primera en quedar lista. Como mi familia me conoce de sobras se reía por mi prisa. Tienen razón pero no lo puedo evitar.
A las 20.00 mi mujer y yo salimos a dar un paseo por la Marina, el puerto de Dubai. No había apenas gente y los restaurantes aparecían casi vacíos. En un Libanés que no nos pareció mal me dijeron que si éramos cuatro me hacían el 20% de descuento. Por cada restaurante que pasábamos los empleados se acercaban para tratar de convencerte de entrar en su establecimiento.
Nos decidimos por uno que nos pareció bien y seguimos a un camarero que nos iba a acomodar.
Entonces sonó la alarma del móvil.
Ver el archivos adjunto 3449522
Salimos del restaurante a toda prisa al tiempo que mi hijo Adrià nos llamaba para que regresáramos al apartamento. Ellos estaban a punto de salir hacia el restaurante cuando la alarma lo cambió todo.
Fue entonces cuando el desánimo nos invadió de nuevo. Ya estábamos convencidos de que así no íbamos a volar, que el vuelo se cancelaría, que teníamos que volver a empezar. No le habíamos dicho nada a nadie por si acaso y habíamos hecho bien. Miré la app sabiendo que en un momento u otro el vuelo habría desaparecido.
Los minutos pasaron lentamente. Estábamos pendientes de escuchar las explosiones encima de nuestra cabeza, pero se oían lejanas. Adrià dijo que parecía que habían atacado Abu Dhabi.
La web seguía sin cambios y yo tuve un atisbo de esperanza. -¿Y sí...?
Desde Barcelona, la novia de Adrià ya estaba mirando también la web y llamando a la agencia, pero esta vez la línea aparecía comunicando constantemente.
Y a las 21:06 una nueva alarma. Esta vez era para decir que todo había vuelto a la normalidad.
El alivio fue increíble. Cenamos algo improvisado con lo que teníamos en la nevera y a las 22:00 cerramos la puerta del apartamento para dirigirnos al parking a por el coche alquilado.
Lo demás transcurrió sin problema. Entrega del vehículo en Hertz, chek-in en la zona de Emirates y a hacer tiempo hasta el embarco.
Ver el archivos adjunto 3449524
Cuando abordamos el avión y tomamos asiento no podíamos creernos que la aventura estaba a punto de acabar. Habían sido solo cinco días, pero que habían parecido muchos más. El tiempo se contrae o se expande en base a tu percepción.
Volveremos a Dubai, de eso no nos cabe duda. Es una ciudad maravillosa, con gente muy amable, con ganas de emprender, de hacer negocios, de contagiarse del entusiasmo del prójimo para crecer. Mis hijos han hecho prometedores contactos para sus empresas y yo hasta estoy flirteando con la idea de hacer lo propio con mis academias de inglés. Como se suele decir: I'll be back.
Ver el archivos adjunto 3449525
Cierro aquí esta crónica a modo de diario que he ido escribiendo estos días. Reitero mi agradecimiento a los que me han ayudado de forma tan desinteresada, como la familia Valero. Inolvidable.
Y sobre todo, deseo que Rafa regrese. Que los demás que he leído que también andan atascados lo hagan sin contratiempos y que sobre todo, no os dejéis influir por las redes sociales sobre desastres en Dubai. La situación es preocupante porque hay una guerra, pero el país tiene las mejores defensas del mundo y el ambiente en general es de seguridad y tranquilidad. Si conocéis a alguna persona que tenga familiares allí, que no desesperen. La vida sigue de forma casi normal
Un abrazo a todos y nos leemos por aquí.
Me alegro mucho que por fin estéis de vuelta a casa todos juntos, muy buena narración de vuestra desagradable aventura, pero lo más importante...lo podéis contar.Y POR FIN EN CASA. Viernes 6 de marzo 2026
Eran las 20:35 de la noche del jueves 6 de marzo cuando saltó de nuevo la alarma por alerta de misiles, instando a las gente a que buscara refugio de inmediato. Mi mujer y yo estábamos a punto de sentarnos en un restaurante casi vacío a tomar la última cena antes de salir al aeropuerto con destino Barcelona. Yo no hacía más que mirar una y otra vez la página de la app de Emirates por si el vuelo aparecía cancelado, pero hasta ese momento todo parecía en orden de marcha. Pero aquella alarma podría cambiarlo todo.
Habíamos despertado con la certeza de que podríamos quedarnos en Dubai por un número indeterminado de días. De hecho, ya habíamos hablado con la propietaria del fantástico apartamento donde nos alojábamos a pedirle una extensión de días y un posible descuento para ayudar a los gastos extras que nos venían encima, a lo que obtuvimos una respuesta muy positiva por su parte.
Durante la mañana fuimos a la piscina del edificio y tomamos el sol y nos dimos unos chapuzones en un agua que estaba a 31 grados de temperatura, no porque hiciera mucho calor, sino para que fuera más agradable el bañarse. Todo un lujo.
Ver el archivos adjunto 3449514
Gerard con sus negocios
Fuimos de compras al supermercado (un Carrefour que estaba a tres minutos) y compramos lo necesario para dos o tres días más. Nuestra rutina era desayunar y comer en casa para luego cenar fuera en algún restaurante. A mis hijos les encanta eso de comer en sitios diferentes cada día y de hecho les gusta organizar las vacaciones teniendo muy en cuenta la gastronomía.
Antes de la compra había hablado por teléfono con @rafa. Me explicó que llevaba unos días confinados por los ataques en Doha y que justo había salido a comprar cuando de repente se oyeron veinte o treinta detonaciones de misiles interceptando ataques. Es que uno no puede imaginarse qué es eso hasta que lo vive. El estruendo en el cielo, la columna roja de fuego de la intercepción y ver cómo cae sin saber si lo hará cerca de donde estás. Es por ello que hay que buscar refugio. En Dubai siempre iba mirando al cielo, lleno de rascacielos, y pensando las mil y una. El compañero Rafa está viviendo una situación muy diferente a la que yo tenía en Dubai, donde las cosas estaban relativamente calmadas. Espero y deseo que pueda salir de allí en cuanto antes y que regrese a casa sano y salvo.
Mi amiga Ana, la que había comunicado desde Barcelona con la agencia de Emirates y me había conseguido el vuelo el día anterior para luego cancelarse al cabo de tres horas, me llamó y me dijo que estaba lista para otra llamada. Así lo hicimos y el agente que nos atendió tecleó las opciones.
-Hay un vuelo para mañana viernes a las 02:45 AM-
-No puede ser -le contesté yo- tenemos el espacio aéreo cerrado hasta el sábado por la noche.
El agente tecleó de nuevo.
-No, no. Acaba de salir una nueva lista y este está disponible. Acaba de salir uno hacia Madrid hace apenas media hora.
-Pero entonces me aseguras de que ese vuelo está abierto y saldrá? Ayer me pasó lo mismo y al cabo de poco se canceló.
-Ahora está. Si quieres las cuatro plazas te las puedo dar. ¿Asientos delantero va bien?
Cuando colgué y le expliqué a mi familia me miraron con una expresión de incredulidad.
-Bueno, faltan cinco horas para tener que salir hacia el aeropuerto, o sea que tranquilo y a esperar a ver qué pasa.
Las horas pasaron lentamente. Yo no hacía más que mirar el móvil y la reserva seguía allí. Teníamos que salir del apartamento a las 22:00 y a las 19:00 yo ya estaba más que nervioso porque las maletas no estaban hechas y quedaban muchas cosas por terminar. Mis hijos estaban enfrascados en temas de negocios. Han conseguido contactos para sus empresas de marketing y estaban ultimando detalles.
Y las maletas por hacer.
Yo tengo TOC con el tiempo. No soporto llegar tarde o que se me eche el tiempo encima, por lo que la mía fue la primera en quedar lista. Como mi familia me conoce de sobras se reía por mi prisa. Tienen razón pero no lo puedo evitar.
A las 20.00 mi mujer y yo salimos a dar un paseo por la Marina, el puerto de Dubai. No había apenas gente y los restaurantes aparecían casi vacíos. En un Libanés que no nos pareció mal me dijeron que si éramos cuatro me hacían el 20% de descuento. Por cada restaurante que pasábamos los empleados se acercaban para tratar de convencerte de entrar en su establecimiento.
Nos decidimos por uno que nos pareció bien y seguimos a un camarero que nos iba a acomodar.
Entonces sonó la alarma del móvil.
Ver el archivos adjunto 3449522
Salimos del restaurante a toda prisa al tiempo que mi hijo Adrià nos llamaba para que regresáramos al apartamento. Ellos estaban a punto de salir hacia el restaurante cuando la alarma lo cambió todo.
Fue entonces cuando el desánimo nos invadió de nuevo. Ya estábamos convencidos de que así no íbamos a volar, que el vuelo se cancelaría, que teníamos que volver a empezar. No le habíamos dicho nada a nadie por si acaso y habíamos hecho bien. Miré la app sabiendo que en un momento u otro el vuelo habría desaparecido.
Los minutos pasaron lentamente. Estábamos pendientes de escuchar las explosiones encima de nuestra cabeza, pero se oían lejanas. Adrià dijo que parecía que habían atacado Abu Dhabi.
La web seguía sin cambios y yo tuve un atisbo de esperanza. -¿Y sí...?
Desde Barcelona, la novia de Adrià ya estaba mirando también la web y llamando a la agencia, pero esta vez la línea aparecía comunicando constantemente.
Y a las 21:06 una nueva alarma. Esta vez era para decir que todo había vuelto a la normalidad.
El alivio fue increíble. Cenamos algo improvisado con lo que teníamos en la nevera y a las 22:00 cerramos la puerta del apartamento para dirigirnos al parking a por el coche alquilado.
Lo demás transcurrió sin problema. Entrega del vehículo en Hertz, chek-in en la zona de Emirates y a hacer tiempo hasta el embarco.
Ver el archivos adjunto 3449524
Cuando abordamos el avión y tomamos asiento no podíamos creernos que la aventura estaba a punto de acabar. Habían sido solo cinco días, pero que habían parecido muchos más. El tiempo se contrae o se expande en base a tu percepción.
Volveremos a Dubai, de eso no nos cabe duda. Es una ciudad maravillosa, con gente muy amable, con ganas de emprender, de hacer negocios, de contagiarse del entusiasmo del prójimo para crecer. Mis hijos han hecho prometedores contactos para sus empresas y yo hasta estoy flirteando con la idea de hacer lo propio con mis academias de inglés. Como se suele decir: I'll be back.
Ver el archivos adjunto 3449525
Cierro aquí esta crónica a modo de diario que he ido escribiendo estos días. Reitero mi agradecimiento a los que me han ayudado de forma tan desinteresada, como la familia Valero. Inolvidable.
Y sobre todo, deseo que Rafa regrese. Que los demás que he leído que también andan atascados lo hagan sin contratiempos y que sobre todo, no os dejéis influir por las redes sociales sobre desastres en Dubai. La situación es preocupante porque hay una guerra, pero el país tiene las mejores defensas del mundo y el ambiente en general es de seguridad y tranquilidad. Si conocéis a alguna persona que tenga familiares allí, que no desesperen. La vida sigue de forma casi normal
Un abrazo a todos y nos leemos por aquí.
No lo he recibido! Gracias igualmente por el envío. Seguro que lo han interceptado las fuerzas de Emiratos. 😊Ánimo!!!
Qué Notición Jose, no sabes cómo me alegro , te he escrito un whatssup pero irás en el avión todavía , aquí seguimos con el espacio aéreo cerrado , algo que no entendía hasta ahora que me han comentado que al parecer la Base aérea de Qatar es la más grande de todos los países cercanos , según palabras de un qatari ( es la madre de las bases) de la zona , por lo que los Iraníes están fijados en nosotros , espero que la diplomacia haga su trabajo y dejen un corredor sanitario para que podamos salir de aquí de una vez .
Un abrazo enorme
Como nota de humor , mirar que reloj me traje 🤦♂️
Ver el archivos adjunto 3449115
Vamos Rafa! Se ve la luz. En breve saldrás de esa pesadilla. Un abrazoBueno, pues parece que se va moviendo algo el tema .
Ver el archivos adjunto 3449641
Bueno, pues parece que se va moviendo algo el tema .
Ver el archivos adjunto 3449641