He recibido el Tiberley por fin, después de 12 días y varias tribulaciones. La etapa final de la entrega a cargo de Seur ha sido apoteosica.
Y si que había, pero cuando salí el tío/a ya se había montado en el furgon y corría cuesta abajo que se las pelaba..Entregado dice.
Después de varias llamadas, elevar quejas a las mas altas instancias de una entidad virtual que se aseará el hueco de silicio con todo lo que le mandan al cabo del día (que no debe ser poco) .
Resulta que la nueva tecnica de entrega es lanzar el paquete por la azotea, y tan a gusto. Onde caiga hoyga. Me he dado cuenta al día siguiente porque el vecino me ha advertido de que es la nueva modalidad de entrega, lanzamiento olimpico por azotea.
No sé si resultado del hostión pero me encuentro que el bisel se atasca, al margen de que tiene más holgura que una llave grifa. Va a trompicones.
Veo que la caja es la misma que el Wishdoit, otro primo hermano del pagani, igual de fatal cepillada. Y la misma castaña de brazalete y cierre, bastante peor que en un pagani regular que ya es decir, la holgura entre eslabones es tremenda.
El lumen da el pego del bisel iluminado pero no dura nada.
Otro detalle , pero esto es más manía mía, que no hay match entre el azul del bisel y el dial. El del dial es un azul tirando a cobalto y el del bisel a siena. No me gusta nada este contraste.
El zafiro plano típico del clan pagani, el antireflejos ni está ni se le espera.
Lo mejor del reloj es sin duda el Yn55.
Hasta aquí la mini-review del Timberlin.
(Rapidamente he solicitado la devolución. Espero que no pongan pegas.)