Pepe Lira
Novat@
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El pensamiento de Oscar Wilde donde menciona que las personas conocen el precio de todo pero desconocen su valor me ha generado una sucesión de interrogantes las cuales dispondré a continuación. Cuando compramos un reloj, qué es lo que verdaderamente estamos adquiriendo, acaso un recordatorio constante de la existencia del tiempo, o una máquina que nos murmulla con manecillas el lenguaje de los segundos. Me gusta pensar que los relojes nos apasionan por su estética, aunque diversa en la mayoría de los casos, geométrica con índices en la carátula y manecillas cuya función principal es la de acompañar al ser humano a través de las horas. Los relojes nos han acompañado a los viajes más lejanos de la tierra, así como a los más profundos en ella, son el instrumento que nos recuerda que no importa la distancia, siempre estaremos atados a la misma ley del tiempo, es la compañía metrónica que marca el pulso de nuestros días. A los relojes los acechamos, antes de una compra los buscamos, comparamos, observamos minuciosamente cada detalle de ellos hasta el punto que terminan por elegirnos ellos a nosotros, creamos una sociedad mutua entre reloj y portador, me intriga saber quién porta a quien. Llevo más de una semana con mi nueva adquisición, un Black Bay 58 y puedo decir que es el mejor reloj que he tenido, no solo por su pulcra exactitud al ser Metas, o su belleza singular ente cualquier tipo de luz o brillo ante la ausencia de esta; es el mejor reloj por que me eligió a mí y no yo a él. Tenía planeado otra compra, un OP de 36mm y a pesar de tener todo listo para adquirirlo (incluido el tiempo de espera) al ir a un DO de Tudor y observar tras la vitrina un par de rosas que resaltaban entre el bullicio de carátulas de toda índole, algo en mi interior comenzó a indicarme la hora desde una nueva perspectiva, donde no importaba el estatus que me daría portar cierta pieza, o la calidad del acero en que fue creada, solo importaba el encanto que producía en mí. Les pregunto a ustedes compañeros, ¿cuál ha sido esa pieza que los ha elegido a ustedes y no ustedes a ella?
Gracias por leerme.
Gracias por leerme.