David, el relojero del vídeo, es un magnífico profesional. Lo conoco desde que abrió su taller. Un día, paseando con mi mujer, vi que había un taller nuevo y ... ya sabéis cómo somos. Entré y estuvimos hablando un buen rato.
Yo no había visto el nombre del taller y, como a lo largo de la conversación, David dijo 2 veces que provenía de "un pueblo de Ourense", le pregunté qué pueblo era, ya que mis raíces paternas proceden de dicha provincia y la conozco como pocos gallegos. Mi sorpresa fue cuando nombró, precisamente, el pueblo de mi padre: A Rúa (en la comarca de Valdeorras que a muchos os sonará, desgraciadamente, por los incendios de este pasado verano).
Automáticamente se me abieron los ojos como platos y le dije "coño, de A Rúa era mi padre, y recuerdo perfectamente al relojero del pueblo, Nemesio, amigo de mis abuelos y que me arregló mi reloj de primera comunión un verano de los que yo fui al pueblo". Él se echó a reir y me dijo "es que Nemesio era, justamente, mi abuelo. Y por eso le puse su nombre a este taller".
Os.podéis imaginar la alegría que me dio. Este mundo del reloj, todos lo hemos comentado, tiene estas cosas que van más allá de estis pequelos artefactos para medir el tiempo y hace que conozcas amigos y establezcas lazos.
De vez en cuando lo visito (menos de lo que me gustaría) y echamos alguna parrafada. Me ha reparado o, más bien, hecho el mantenimiento a algún que otro reloj y se lo he recomendado a varios amigos.
Es, como comenta algún compañero, un verdadero apasionado de este mismo virus nuestro. Lo cual entre los profesionales no suele ser tan habitual. Es cierto que un relojero que se precie, conoce, sabe, está al día, etc. Pero para casi todos los que he tratado, es un trabajo, una profesión. David, sin embargo, trasluce esa pasión del aficionado, del coleccionista. Y eso, unido a lo que sabe de relojería por ser profesional del gremio, hace una mezcla altamente inflamable.
Yo he aprendido mucho con él a base de charlar. Y sí, tiene una recámara de repuestos que tira pá atrás.
Me ha hecho ilusión ver el vídeo porque, además, lo ha descubierto uno de mis hijos, que sigue al chavalillo (byCaLitos) del canal. A ver si así se me aficiona más aún a esto 😉