Carlos1980
Habitual
Sin verificar
Hace unos meses, con motivo de mis 2.000 mensajes en el foro, os presenté mi colección.
Algunos me preguntasteis cuál sería la siguiente incorporación. La realidad es que, aunque llevaba tiempo mirando cosas, no tenía ninguna prisa (mentira). Prefería esperar a que apareciera ese reloj que realmente aportara algo diferente.
En este tiempo también ha habido movimientos en la caja. Ha salido el Longines Spirit Chronograph y sospecho que no será el último en hacerlo. Cada vez tengo más claro que mi colección no debe crecer indefinidamente; prefiero que evolucione. Con los años he descubierto que disfruto más de una colección coherente que de una colección numerosa. Quedándome solo con piezas que de verdad me importen y que si no estuvieran realmente las echaría de menos. Si entra una pieza que aporta una personalidad distinta, no me importa dejar marchar otra para que el conjunto gane sentido.
Con esa idea empecé a fijarme en Nomos.
Era una marca que de un tiempo para acá me ha llamado la atención, pero nunca había dado el paso. Su forma de entender la relojería, tan propia y reconocible, aporta algo que echaba de menos en mi colección. No buscaba un reloj más; buscaba un reloj diferente.
Después de darle unas cuantas vueltas, apareció la oportunidad y entendí que era el momento.
Así que, tras la salida del Longines, el relevo lo toma un Nomos.
Espero que os guste. Vamos con las fotos...
Algunos me preguntasteis cuál sería la siguiente incorporación. La realidad es que, aunque llevaba tiempo mirando cosas, no tenía ninguna prisa (mentira). Prefería esperar a que apareciera ese reloj que realmente aportara algo diferente.
En este tiempo también ha habido movimientos en la caja. Ha salido el Longines Spirit Chronograph y sospecho que no será el último en hacerlo. Cada vez tengo más claro que mi colección no debe crecer indefinidamente; prefiero que evolucione. Con los años he descubierto que disfruto más de una colección coherente que de una colección numerosa. Quedándome solo con piezas que de verdad me importen y que si no estuvieran realmente las echaría de menos. Si entra una pieza que aporta una personalidad distinta, no me importa dejar marchar otra para que el conjunto gane sentido.
Con esa idea empecé a fijarme en Nomos.
Era una marca que de un tiempo para acá me ha llamado la atención, pero nunca había dado el paso. Su forma de entender la relojería, tan propia y reconocible, aporta algo que echaba de menos en mi colección. No buscaba un reloj más; buscaba un reloj diferente.
Después de darle unas cuantas vueltas, apareció la oportunidad y entendí que era el momento.
Así que, tras la salida del Longines, el relevo lo toma un Nomos.
Espero que os guste. Vamos con las fotos...
