Hambre de Kunt Hamsun
Lo leí hace unos meses, pero por algún motivo es el primer libro en el que he pensado cuando he descubierto este hilo. Hoy empiezo
Ciudad de cadáveres de Ōta Yōko
Pocas lecturas me han provocado una sensación de asfixia que me obligaba a parar, tomar un pequeño respiro y continuar la lectura.
Una novela abrumadora. Introspectiva, sencilla y sincera. Sin florituras ni artificios. Hamsun, que debía de ser todo un personaje —os ánimo a buscar la conferencia que impartió en Bergen en 1891— sumerge al lector en la miseria física del protagonista, cuyo nombre nunca se conoce, pero también en el fango de su dignidad, los arrebatos de su orgullo y, en definitiva, en la búsqueda de su identidad en un ambiente carente de humanidad.
En verdad, me ha resultado una lectura incómoda y a veces extenuante, pero magistral, en especial su primera parte —lo que llamaríamos capítulo. Está dividida en cuatro—. Con todo, ciertos pasajes de la segunda mitad son algo redundantes.
Por sugerir dos ejemplos, es una novela muy en la línea de
Memorias del subsuelo de Dostoyevski o de
La náusea de Sartre, aunque desde una perspectiva más materialista.
He escogido el reloj de mi mujer: un nisu que recoge a la perfección el espíritu de la obra.