La satisfacción con un producto depende más de qué esperas de él que de sus características específicas. El que se compra un Dacia, espera un coche barato, con las cosas justas y que sea fiable... y es muy probable que lo tenga, con lo que su satisfacción está garantizada.
El que se compra un Porsche puede verse sorprendido por el consumo, por que no sea un coche cómodo para entrar y salir, que sea difícil de aparcar (un Cayenne por ejemplo), etc, etc... sus expectativas son mucho mayores y e cliente es, también, más picajoso que el cliente de Dacia, por lo que es probable que el grado de cumplimiento de sus expectativas sea menor y, por tanto, también lo sea su satisfacción.