Seguid, seguid comprando relojes para vuestro yernos. Y como sean de esos bicicliteros-hippies, perroflautas, pelos largos-pantalones-pijamacagaos de esos, los venderán, seguramente malvendidos.
Cuando llegue le momento.. el primo Guancho está disponible para que alguien con conocimiento disfrute vuestra pelucada.