No creo que sorprenda a nadie que bajen las unidades pero se mantenga o incluso suba la facturación en algunos casos. Es algo parecido a lo que pasa en la automoción: se venden menos coches, pero cada vez más caros.
Al final es una tendencia bastante general y en los últimos años se ha acelerado aún más, el consumo se está polarizando: quien tiene pasta (y cada vez tiene más) sigue comprando y además compra más caro, mientras que el resto recorta o se queda en gamas más bajas (y además ha perdido poder adquisitivo en los últimos años). Se maquillan cifras macro, suben mercados incluso, y da una falsa sensación de que la economía va bien (y es verdad, va bien, de hecho mejor que nunca, pero para unos pocos, para el resto de los mortales, va bastante peor)
En relojería, como en ropa o coches, cada vez pesa más la marca, y no es que en la parte alta no haya calidad, pero la calidad se da por supuesta (y a veces mal supuesta, porque se pagan 1000 pavos por sudaderas de algodón de dudosa calidad con un logo gigante, y cosas así...), a partir de ahí, se paga por marca, no por más calidad/técnica.
Daniel Nicols lo analizaba (el informe de Morgan Stanley) en este artículo:
La relojería no está en crisis. Está atravesando un proceso de selección natural. Y, como suele ocurrir en el lujo...
theluxonomist.20minutos.es
PD: Y como dicen otros compañeros, el mundo "aficionado" es uno, el real... va por otro lado.