Vuelvo con nuevos comentarios porque creo que es importante que los compañeros sean conscientes de los problemas que pueden surgir con una importación desde Japón y tal vez desde otros países fuera de la UE.
Personalmente, salvo que se trate de una pieza imposible de conseguir en Europa a precio similar y que la importación sea con FedEx u otros transportistas no pienso repetir la experiencia de importación desde Japón en la vida. Es importantísimo que no sea a través de EMS / Correos / ADT Postales.
En mi caso, el primer reloj llegó como la seda a través de FedEx, pagando el IVA y gastos administrativos correspondientes.
Sin embargo el segundo reloj que me traje fue a través de EMS/Correos/ADT-Postales y el proceso de importación fue un verdadero calvario. Que si documento de declaración de importación, que si documento para indicar la finalidad del objeto, fotocopia del DNI, prueba del pago de los gastos a la cuenta que te indican. Todo esto tarda semanas entre que aportas documentos, te mandan la orden de pago, aportas la prueba de pago. Por cierto como hayas renovando el DNI recientemente estás vendido, porque la fotocopia que les mandas tiene que coincidir con la que ellos tienen de ti de anteriores declaraciones o que Hacienda tenga en su sistema, y en mi caso era distinto; menos mal conseguí una fotocopia de mi antiguo carnet no caducado aún (importante) para mandársela. Todo eso por vía electrónica en su portal de internet que no siempre funciona ni actualiza el estado de la gestión. Me tocó llamar una docena de veces, y eso cuando conseguía por fin hablar con alguien que esa era otra. Total, una experiencia horrorosa que tardó unas cinco semanas. Y lo peor está por llegar, la pieza me llegó dañada: el bisel atrancado (diver) y la pintura de sus marcadores parcialmente borrada. Sospecho que se debió a algún golpe surgido en el transporte y tuvo que ser algo gordo. Pude renviarlo a Japón y me mandaron un nuevo reloj. Me puse a temblar con volver a pasar por toda la gestión de importación. Menos mal el segundo envió no fue retenido por Aduanas y me llegó sin tener que hacer la gestión de importación nuevamente. Os pasó tener que explicarle al vendedor que el bisel rotativo no giraba, tener que oir que se supone que no deben de girar, por fin conseguir que vean la luz, mandar fotos del daño (la pintura), todo en inglès obiamente y venga a mandar correos y a esperar, y recibir emails llenos de caracteres japonenes incompresibles con una grasecita en inglés al final. El vendedor al final aceptó el cambio e indicó en el envío que se trataba de una reparación si no recuerdo mal. Pero ahí también te la juegas porque Aduana lo puede echar para atrás y fijar el valor del objeto según su valoración arbitraria.
Vamos que por Correos nunca más. El estrés que pasé aquella vez no me había pasado en la vida con compras en internet. No me mereció la pena. A parte, se dan casos de objetos perdidos, cajas abiertas etc. Te la juegas y la gestión administrativa es un coñazo. Y son tantas cosas las que pueden salir mal.