Depende.
Una camisa de puño sencillo bien ceñida es muy elegante en un contexto no demasiado formal. Aporta funcionalidad y profesionalidad especialmente en un ambiente laboral (no trago la gente que está todo el día escribiendo en un ordenador con una camisa de doble puño.
El gemelo en sí no aporta elegancia, como tampoco lo hace un pisacorbatas o unas mancuernillas: son elementos ornamentales adecuados para contextos más formales y lúdicos, y EMO poco compatibles con una camisa de puño sencillo, más adecuada para el uso que te he explicado antes. Adicionalmente como te comenté al principio me dejan el puño muy suelto, y me dan la sensación de que los llevo desabrochado, lo que no me gusta nada. Y si llevas chaqueta, se te meterá constantemente por su holgura debajo de la manga, así que prepárate a estar ajustándola todo el tiempo.
Vamos, EMO una lacra