Hoy, para probar este artilugio, que se supone la herramienta definitiva cambia correas para torpes como mua
y tras recurrir a los buenos y viejos conocidos, ante el colosal fracaso del anterior,
le he cambiado los pantalones al Royale
Ahora parece digno de fiestas de estricto dress code de esmoquin y fracs, todo lujo y oropel, en las muñecas sólo lo mejor, Ferreras Excelencia.
Foto del antes:
Si, mi querido, paciente y Sam sagaz lector, empecé el cambio a las 19 horas y he acabado la aparentemente sencilla operación casi a las 21 horas.
La culpa, mi ya mentada torpeza aderezada con un kilo de racaneria.
Si, compre el armis más barato que encontré en la online más cutre, omitiendo el claro aviso del anuncio: "longitud fija, 18 cm".
"Paparruchas, seguro que me va bien. Ni que las matemáticas fueran una ciencia exacta". 18 del armis, más 4 del reloj... No, no tengo una muñeca de 22 cm.
El armis no tenía pasadores que sacar, pero si flechas por la parte interior.
Pensé que si un chino lo había montado, mis morenas manos de dedos morcillones no serían menos.
Tras una rápida búsqueda por Internet, la solución parecía encontrarse en este pequeño punto:
El youtuber explicaba que haciendo palanca sobre el mismo, en dirección de la flecha, se obraría el milagro, y se podría ajustar la longitud de la correa de longitud fija.
Animado por el creador de contenidos, me puse a la tarea, cual moderno Hércules.
Y voilà, efectivamente una placa-pasador asomó la cabecita
Vereis que hay un pasador fijo, en el se engancha el eslabón central
Y luego, ya es tan sencillo como volver a pasar la chapa para que sujete el invento.
Primero recurri a la fuerza bruta
Ante el fracaso, pensé aquello de más vale maña que maño, y algo de un elefante y una hormiga, y fui probando hasta que la cosa encajó sin mucha resistencia.
Y eso es todo amigos.
A ver si os animais a postear fotos de vuestros Royale.
Saludos.