6aly
Habitual
Sin verificar
Inició el hilo (OP)
La herencia familiar
De nuevo se repite la historia
de mis padres, el desahucio.
A mi hija, con treinta y tres,
le tocó perder casa y coche;
por medio hubo un divorcio
y la vida siguió, sin reproche.
A los cuarenta y siete,
siendo inquilina, otra historia:
llegó el desahucio a la puerta
y se acabó la poca gloria.
Y yo, que ya tengo experiencia,
por cuarta vez, qué ironía,
tendré que desmontar el taller,
otra vez, de noche y de día.
Mi refugio, mi trabajo,
mi pequeño rincón de vida;
otra vez toca recoger
lo que queda de la partida.
Así que ya tenemos repertorio
para cantar nuestras desgracias:
O bella ciao, bella ciao,
bella ciao, ciao, ciao…
Eso sí nos gusta la fruta,
aunque nos salga cara la canción.
En mi familia no heredamos
casas, fincas ni talleres;
heredamos desahucios,
que son los bienes
que nos llegan sin papeles.
Y si algún día preguntan
qué nos dejó la generación,
no fue una casa ni un taller,
ni siquiera una habitación
donde poder volver a montar mi taller.
Nos dejó una vieja costumbre,
una extraña tradición:
perder techo, perder trabajo
y llamarlo sucesión.
De esta piel de toro llamada España,
donde todo tiene un precio:
España no se vende…
pero parece que cada dos por tres estemos negociando el precio.
Y mientras llega la herencia,
que nadie espere un solar:
nos queda cantar «Bella Ciao»
y volver a empezar.
«No se hereda patrimonio. Se hereda el desahucio. Hay que joderse.»
Galy & 6aly.
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