En el fondo viene a decir eso. Este señor es lo que en España se conoce como un experto en protocolo, y lo que viene a explicar es que cuanto más grande y más llamativo es un reloj, lo que transmite subliminalmente es que la persona que lo porta quiere que ese reloj sea foco de atención para destacar. Una persona de mando, un gran jefe de una gran empresa, un altísimo cargo no necesita de un reloj muy llamativo para demostrar un status superior sobre sus trabajadores. Más bien es lo contrario. Si un alto ejecutivo, vestido formalmente con un reloj que intenta llamar la atención ¿un Hublot por ejemplo?, puede enviar el mensaje contrario a l que desea, es decir, dice que es una persona insegura que se pone ese "complemento" llamativo para reivindicarse. El que manda de verdad no tiene que demostrarlo.
Pongo un ejemplo: todo el mundo sabe que el Sr Botín manda en el Banco Santander, en Ferrari y en España. Él no va a las reuniones con un reloj paellera grande lleno de diamantes (como un futbolista) para demostrar que manda. Al contrario, viste un elegante y discreto Daytona, que manifiesta claramente su status, dice mucho de su gusto y tiene un tamaño muy adecuado.
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Creo que por ahí van los tiros.