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Displayeek
Novat@
Sin verificar
Saludos a todos.
Me produce un gran placer escribir con pluma. No soy un entendido ni mucho menos, sobre todo viendo la cantidad de conocimiento sobre el tema que existe.
Desde hace bastantes años, 25 para ser exactos, tengo una pluma Parker Vector. Mi padre tenía otras plumas, pero esta fue mi primera pluma en posesión. Recientemente se hizo una pequeña rajita en el plástico del cuerpo principal, donde va la rosca. La culpa es mía por apretarla demasiado, por lo que no tengo queja y estoy muy contento con el rendimiento que ha tenido este modelo tan humilde.
En los últimos días estuve mirando por esta página y otras del ramo, buscando las mejores plumas económicas. No me importa gastarme algo más de dinero si es en pro de la calidad y la funcionalidad, pero los lujos (metales nobles, marcas, diseños exclusivos, etc.) me resultan innecesarios. En general, me gustan los objetos discretos, duraderos y prácticos.
Así que buscando recomendaciones en la gama de entrada y similares, he visto que hay plumas que tienen un consenso generalizado de excelente relación calidad-precio. Por ej, la Pilot Urban, Lamy Safari, Kaweco Sport... y algunas más.
Al final, no pude resistirme y desoyendo todas las recomendaciones, tras mirar precios en Amazon, de menos 11€ para las Parker Vector normales y de 17€ para la que tiene el cuerpo de acero inoxidable, me decidí por esta última, ya que tengo bastantes cargas, tambien tengo recambio de el plumín por si se estropease en una caída y estoy prácticamente seguro de que tendré pluma al menos otro cuarto de siglo.
Mi consulta, el motivo por el que os escribo, es porque no se menciona la Parker Vector en estas selecciones. Lo cual hace preguntarme si verdaderamente es tan buena como yo creía (la tenía en un pedestal). Nunca me ha fallado, tiene un trazo suave y continuo con el que tengo la sensación de estar escribiendo sobre seda.
Obviando el tema del diseño, que es fino y supongo que para manos grandes vienen mejor plumas más gruesas, ¿Hay algo que me estoy perdiendo con el resto de plumas? ¿Qué tiene que envidiar la Vector al resto de las económicas? ¿Cuál es la razón de que no se la incluya en esos rankings y recomendaciones?
Y bueno, ya termino este escrito que se me ha hecho más largo de lo que pensaba, mitad alegato en favor de las Vector, mitad duda existencial por si me estoy acomodando demasiado en lo poco que conozco, de este maravilloso mundo de las plumas estilográficas.
Me produce un gran placer escribir con pluma. No soy un entendido ni mucho menos, sobre todo viendo la cantidad de conocimiento sobre el tema que existe.
Desde hace bastantes años, 25 para ser exactos, tengo una pluma Parker Vector. Mi padre tenía otras plumas, pero esta fue mi primera pluma en posesión. Recientemente se hizo una pequeña rajita en el plástico del cuerpo principal, donde va la rosca. La culpa es mía por apretarla demasiado, por lo que no tengo queja y estoy muy contento con el rendimiento que ha tenido este modelo tan humilde.
En los últimos días estuve mirando por esta página y otras del ramo, buscando las mejores plumas económicas. No me importa gastarme algo más de dinero si es en pro de la calidad y la funcionalidad, pero los lujos (metales nobles, marcas, diseños exclusivos, etc.) me resultan innecesarios. En general, me gustan los objetos discretos, duraderos y prácticos.
Así que buscando recomendaciones en la gama de entrada y similares, he visto que hay plumas que tienen un consenso generalizado de excelente relación calidad-precio. Por ej, la Pilot Urban, Lamy Safari, Kaweco Sport... y algunas más.
Al final, no pude resistirme y desoyendo todas las recomendaciones, tras mirar precios en Amazon, de menos 11€ para las Parker Vector normales y de 17€ para la que tiene el cuerpo de acero inoxidable, me decidí por esta última, ya que tengo bastantes cargas, tambien tengo recambio de el plumín por si se estropease en una caída y estoy prácticamente seguro de que tendré pluma al menos otro cuarto de siglo.
Mi consulta, el motivo por el que os escribo, es porque no se menciona la Parker Vector en estas selecciones. Lo cual hace preguntarme si verdaderamente es tan buena como yo creía (la tenía en un pedestal). Nunca me ha fallado, tiene un trazo suave y continuo con el que tengo la sensación de estar escribiendo sobre seda.
Obviando el tema del diseño, que es fino y supongo que para manos grandes vienen mejor plumas más gruesas, ¿Hay algo que me estoy perdiendo con el resto de plumas? ¿Qué tiene que envidiar la Vector al resto de las económicas? ¿Cuál es la razón de que no se la incluya en esos rankings y recomendaciones?
Y bueno, ya termino este escrito que se me ha hecho más largo de lo que pensaba, mitad alegato en favor de las Vector, mitad duda existencial por si me estoy acomodando demasiado en lo poco que conozco, de este maravilloso mundo de las plumas estilográficas.
). La tengo aún, ahora durmiendo el sueño de los justos, jubiladita y modestamente pensionada, con el honor de compartir un estuche con varias docenas de Parker, aún más decimonónicas. Hace 10 años que no la uso. La he vuelto a entintar hoy, por mor de este hilo, para refrescar aquella sensación pionera de mi estilográfica de juventud (cosas de alguien que ha tiempo que cruza vertiginosamente el meridiano de su vida física). Y indudablemente escribe muy bien, ese modesto acero, a pesar de las miles de páginas trilladas y avatares sufridos. Ahora, sin embargo, yo valoro otros aspectos adicionales a la hora de usar diariamente una pluma, y a día de hoy, con una colección de cientos de plumas, mayormente antiguas, debéis disculparme que relegue a un tercer o cuarto espacio a la humilde y efectiva Parker Vector. Cosas de la interpretación estética de un snob venido a más: me parece francamente horrorosa. ¿Qué pasó?. Oh..los amigos. Un buen día me regalaron una Waterman Carène, despedida de empresa, y descubrí que pluma estilográfica no era exclusivamente la Vector. Después, siguiente despedida de empresa (preocupante, lo sé) una Montblanc Bohème, ahí ya la cosa empeoró para la Vector. Otro día, no hace tanto tiempo ya, casualmente, en un rastro de Barcelona compré una Parker 51. La misma pluma que yo veía en las manos del médico que me atendía cuando era niño y que yo vigilaba con ojos recelosos cuando extendía la receta o tomaba notas. Definitivamente entendí que me quedaba mucho por saber y por experimentar, con mis manos, las letras, las tintas y las plumas. Nihil volitur nisi praecognitur. 
